El Nerdo del fútbol. 20 febrero

¿Qué mejor forma de pasar el fin de semana que observando varias veces la repetición del partido del sábado entre Saprissa y Grecia?

Honestamente, se me ocurren varias.

Sin embargo, no todas las fechas del campeonato nos presentan la oportunidad de observar a dos equipos que se destacan por practicar un fútbol que antepone el estilo a los resultados y que, además, pelean los primeros puestos de la tabla.

Afortunadamente, el partido estuvo a la altura de las expectativas que generó en la antesala, lo cual ayudó a que la tarea de contar los pases del equipo local fuera menos tedioso.

“Pero Nerdo, ¿por qué solo los pases de Saprissa?”, preguntarán algunos lectores.

Para nadie es un secreto que la llegada de Wálter Centeno al banquillo morado, hace tan solo un par de semanas, ha suscitado un debate en torno a si su filosofía de fútbol podrá tener éxito en uno de los cuatro equipos tradicionales del país, especialmente a la hora de disputar partidos contra equipos internacionales.

Si a esto le agregamos el hecho de que los tibaseños lograron la victoria a pesar de no dominar la posesión del balón en este encuentro, el análisis de los pases ejecutados por el Saprissa ofrece un elemento interesante para responder la siguiente interrogante:

¿Sacrificó Wálter Centeno el estilo de su equipo frente a los líderes del torneo?

La respuesta en resumen es: No...necesariamente.

Este, sin embargo, no es uno de esos debates futbolísticos que se pueda zanjar tan fácilmente, y mucho menos sin explicación alguna, por lo cual los invito a que repasemos algunos datos.

La posesión

“Pero Nerdo, Grecia dominó la posesión del balón a lo largo del partido y ese es el estilo de Centeno”, dirán muchos escépticos y con mucha razón.

Al final del primer tiempo los visitantes tuvieron un 52% de posesión. En el segundo tiempo esta dinámica se mantuvo aunque el porcentaje aumentó un poco, producto de la expulsión de Jairo Arrieta, en el minuto 48.

Sin embargo, hay un detalle que vale la pena observar: la posesión no es el objetivo final del estilo de juego de equipos como Grecia y Saprissa sino el elemento central para lograr lo deseado que es, como bien resumió el legendario Johan Cruyff, “anotar más goles que el rival”.

Por medio de la posesión del balón se busca abrir espacios que permitan llevarlo, de forma controlada, hasta el último cuarto de cancha para crear oportunidades de gol de cara al marco rival.

Marcelo ‘El Loco’ Bielsa, afamado entrenador argentino, explica que las dos formas de lograr esto: la gambeta y el pase. Dado que no todos los jugadores tienen la misma habilidad técnica, la segunda opción adquiere relevancia.

En ese sentido, Saprissa realizó 218 pases a lo largo del encuentro. De ellos, solo un 16.5% fueron estrictamente pases verticales. Este valor aumenta si agregamos los cambios de juego, esos pases diagonales de larga distancia.

Eso significa que el 83.5% fueron pases laterales o diagonales, la gran mayoría de corta y mediana distancia.

Si bien los morados no controlaron el esférico tanto como en los dos encuentros previos, el trato del balón fue similar al de los partidos contra Santos de Guápiles y Alajuelense.

Prueba de ello se puede observar poco antes del primer gol. Al minuto 9, Yostin Salinas cobró un saque de banda que le sirvió el balón a Heiner Mora.

A partir de ahí se vino una serie de 13 pases entre tibaseños que terminó con un centro peligroso, situación que fue solventada por la defensa griega con un despeje a la lateral.

Acto seguido, el joven Julen Cordero recibió el saque de banda con buena posición dentro del área rival y remató con potencia obligando al portero griego, Adonis Pineda, a realizar una gran parada.

El esférico fue enviado al tiro de esquina. John Jairo Ruiz cobró, Luis Stwart Pérez pellizcó el la bola y así cayó la primera anotación local.

Luis Stwart Pérez celebró por partida doble ante los griegos. El jugador capitalizó en dos acciones de balón parado. Foto: Rafael Pacheco
Luis Stwart Pérez celebró por partida doble ante los griegos. El jugador capitalizó en dos acciones de balón parado. Foto: Rafael Pacheco
La recuperación

Los entrenadores que practican este estilo de juego son los primeros en decir que la posesión no lo es todo, ni es lo único. Otro de los elementos vitales para que esta táctica sea exitosa tiene que ver con la recuperación del balón.

Si el balón no se tiene el objetivo es recuperar este lo lo más rápido posible, y entre más cerca sea del arco rival, mejor.

Una forma de lograrlo es con la presión alta, y no, no nos referimos a la sangre.

Nos referimos a la presión que los jugadores ofensivos tratan de ejercer sobre el rival cuando sale tocando el balón desde atrás.

Esa herencia del Fútbol Total de la Naranja Mecánica del 74 ayudó a provocar la acción del segundo tanto morado.

Adonis Pineda cobró un saque de puerta en corto, Grecia intentó salir jugando pero, justo en las afueras del área, Kevin Fajardo fue presionado por John Jairo Ruiz. El defensor perdió el balón y el delantero no desaprovechó para anotar su primer gol del torneo.

La presión que John Jairo Ruiz ejerció sobre Kevin Fajardo fue fundamental para que pudiera celebrar su primer gol con Saprissa en siete años y cinco meses. Foto: Rafael Pacheco
La presión que John Jairo Ruiz ejerció sobre Kevin Fajardo fue fundamental para que pudiera celebrar su primer gol con Saprissa en siete años y cinco meses. Foto: Rafael Pacheco

Ahora, si se está en posesión de la bola y se pierde, el “counter-pressing” es lo que entra en acción.

En el Barcelona de Pep Guardiola, los jugadores tenían la instrucción de presionar al rival por seis segundos para recuperar el balón cuando lo perdían.

En ese sentido, y guardando las claras distancias, el Saprissa intentó recuperar el esférico tan rápido como le fuera posible; el problema radicó más en la gran cantidad de veces que perdió la posesión del mismo.

Además, la expulsión de Arrieta obligó a que los tibaseños jugaran muy diferente durante los últimos 30 minutos, luego de que Grecia recortó, temporalmente, la distancia a un gol.

Lo negativo

La iniciativa del Saprissa no fue entregarle el balón al Municipal Grecia, sino que se vió abrumado por un equipo superior que le supo cerrar los espacios. Esto generó que los jugadores morados, en tramos del partido, fueran a lo seguro aunque muchas veces resultó en perder la posesión.

En total, los locales entregaron el balón al rival en 60 ocasiones: 31 en el primer tiempo y 29 en el segundo. La gran mayoría de esas entregas fue más por pases malos y no tanto por despejes.

Para Saprissa, un equipo que busca defenderse con el balón, ese dato debería de ser tomado en consideración.

Por su parte, los griegos no supieron aprovechar estos errores y fallaron en la definición; eran el equipo que había tenido la mayor posesión sobre el esférico los que crearon más oportunidades de gol.

El sábado anterior, Wálter Centeno no necesariamente sacrificó su estilo ante su antiguo equipo, pero definitivamente tuvo problemas para implementarlo ante un rival que juega con la misma táctica.

Contra Tigres

“Está bien, Nerdo pero, contra Tigres sí cambió su juego”, dirá la mayoría con mucha autoridad.

El Saprissa de este martes fue más cauto a la hora de ejercer la presión alta, siendo evidente que aguantó un poco más atrás a su rival, sin embargo no fue el caso durante todo el partido.

A lo largo del encuentro hubo destellos en que los jugadores trataron de hacer circular la bola. Además, no renunció por completo a salir de atrás tocando a pesar de unos errores de Ricardo Blanco y Michael Barrantes en el segundo tiempo.

Tampoco abandonó el instinto de recuperación a la hora de perder el balón. Cuando los jugadores mexicanos despojaron a Saprissa del esférico (algo que se repitió constantemente), la reacción de los locales no fue reagruparse inmediatamente en zona defensiva.

El cuadro mexicano, entrenado por Ricardo ‘Tuca’ Ferreti, tiene un estilo de juego similar al que busca Centeno con los morados. Los espectadores fuimos testigos de un equipo que se sabe de memoria el libreto táctico.

Al igual que el sábado pasado, ambos rivales fueron mejores a la hora de ejecutar el mismo estilo que los morados buscan establecer.

Afortunadamente para los morados, los universitarios de Nuevo León perdonaron más que los jugadores del Municipal Grecia. El Monstruo simplemente fue más efectivo en ambos partidos.

Tal vez Paté no renunció a su estilo, pero sí queda claro que falta mucho por trabajar.

Al Tuca le gusta jugar igual que al Barcelona de Pep Guardiola. Recientemente bromeó que el ya había impuesto el estilo durante su primer paso con los Tigres, en el 2000. Foto: Rafael Pacheco
Al Tuca le gusta jugar igual que al Barcelona de Pep Guardiola. Recientemente bromeó que el ya había impuesto el estilo durante su primer paso con los Tigres, en el 2000. Foto: Rafael Pacheco