Coma y punto

El pecado de la carne cométalo en Pinky’s Food Truck, en Curridabat

El olor de su parrilla es lo primero y lo último que percibirán en el parque de camiones de comida Calle Vieja. Es difícil no caer en la tentación.

Churrasco, choripán, costillas, pinchos y piña a la parrilla de Pinky´s Food Truck
Churrasco, choripán, costillas, pinchos y piña a la parrilla de Pinky´s Food Truck Alberto Gatgens
Churrasco de Pinky´s Food Truck Churrasco de Pinky´s Food Truck (Alberto Gatgens)

Para un devoto parrillero (como yo) la carne, el asado, la parrilla es un asunto serio. Por eso, cuando doy mi curso “La Cultura del asado” procuro transmitir la importancia del ritual, del fuego, de la compañía, del proceso para conseguir un buen asado, para lo cual es necesario contar con un corte de carne de buena calidad.

La calidad de la carne es la suma de factores: raza del animal, sistema de crianza (estabulado, semi, pastura), edad y alimentación, por nombrar los más importantes. Sin embargo, hay uno tan importante como los anteriores que es en los últimos tiempos que una cantidad significativa de personas empiezan a tomar en consideración: la madurez de la carne.

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