Cambio educativo

¿Por qué fomentar el pensamiento crítico desde primaria?

Dudar, cuestionar, investigar y confrontar datos son acciones que deben motivarse desde la niñez para desarrollar el pensamiento crítico: una habilidad imprescindible y que no necesariamente se encuentra en un diploma de una carrera universitaria.

Las aulas de primaria deben convertirse en auténticos laboratorios de ideas, donde niñas y niños sean capaces de dudar, cuestionar, investigar y confrontar datos, a partir del entorno que les rodea.

La aceleración digital y los desafíos propios de esta década exigen profesionales con habilidades digitales, innovadores y analíticos. Empatar la calidad de la educación con las demandas del mercado laboral es un desafío urgente, que exige cambios en las aulas.

Las empresas no consiguen a los profesionales que buscan. Reclaman escasez de habilidades: quieren personas con dominio en análisis de negocios, inteligencia digital, pensamiento crítico para la toma de decisiones, habilidades de comunicación, dominio de cómputo en la nube y razonamiento analítico. Mientras tanto, el sistema educativo sigue empeñado en recentar contenidos para memorizar y aprobar exámenes.

Pese a que América Latina invierte, en promedio, un 5% del Producto Interno Bruto (PIB) en educación, el 70% de los estudiantes de Primaria que, hoy asiste a las aulas, no alcanza ni el nivel mínimo en habilidades matemáticas, su comprensión lectora es pobre y su pensamiento crítico escaso.

Según el más reciente reporte de los resultados en las pruebas del Fortalecimiento de Aprendizajes para la Renovación de Oportunidades (FARO), los colegiales se ubican en bajos niveles de logro en Matemáticas, Ciencias y Español.

Estas debilidades se asocian con el fatal pronóstico que hace el Banco Interamericano de Desarrollo: para el 2030 más de la mitad de los jóvenes no tendrá las competencias necesarias para prosperar en un trabajo.

El cambio de timón sobre el quehacer en las aulas es urgente. La pandemia aceleró la digitalización y es inminente la necesidad de empatar educación con las demandas del mercado laboral. Para ello, nuevos contenidos y nuevas prácticas son más que necesarias desde la primaria hasta la educación superior.

Los ejercicios didácticos en las aulas deben ir orientados a plantear preguntas que  despierten creatividad, innovación, capacidad de análisis, pensamiento crítico, razonamiento matemático y la inteligencia digital, sin descuidar habilidades básicas como la inteligencia emocional, capacidad de trabajo en equipo, comprensión lectora y la comunicación.

La escuela deben ser capaz de adaptarse a los contextos que les rodean y de crear las condiciones necesarias para que niñas y niños quieran aprender y de romper moldes anticuados.

Para conseguir más y mejores oportunidades en esta década,  los profesionales deben prepararse en habilidades como blockchain, cómputo en la nube, razonamiento analítico, inteligencia digital, diseño de UX (Interfaz de Usuario), análisis de negocios, Todas ellas son algunas de las habilidades que más necesitan las empresas en el 2020, según LinkedIn.

Los aprendizajes de hoy deben ser capaces de romper el modelo conductista de educación industrial, donde lo que importa es la calificación de cero a cien. Hoy, la educación debe aventurarse a nuevas prácticas creativas que transformen las aulas en laboratorios de co-creación de ideas, integrando nuevas tecnologías, con el propósito de formar individuos capaces de tomar decisiones a partir del análisis y la criticidad, y apoyados en herramientas digitales.

¿La clave es educar con más tecnología? La tecnología es solo un medio, pero no el fin. Una computadora con conexión a Internet es útil en la medida en que se convierta en herramienta para la creatividad, el análisis y la construcción de soluciones colectivas.

Cuénteme su opinión sobre este tema al correo barrantes.ceciliano@gmail.com

Alberto Barrantes C.

Alberto Barrantes C.

Periodista costarricense y máster en Administración Pública con énfasis en Diplomacia de la Universidad de Costa Rica. Es autor de libros infantiles y articula estrategias educativas en favor de la niñez y el fomento de la lectura en escuelas urbanas y rurales. Director de la organización educativa Carretica Cuentera.

LE RECOMENDAMOS

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.