Cambio educativo

Matemáticas: una de las materias más golpeadas por el ‘apagón educativo’

En los últimos cuatro años de ‘apagón educativo’, Matemáticas es una de las materias más afectadas en términos de calidad de los aprendizajes y en la contracción de contenidos relevantes para niñas, niños y jóvenes. Los errores se arrastran desde las aulas de Primaria.

En el año 2020, por ejemplo, en primer y segundo grado de escuela no se cubrió cerca del 45% de la materia.

El último informe del Estado de la Educación (2021) es contundente: “la pérdida de lecciones de Matemáticas durante el 2020 conllevó a que la población estudiantil de primaria no desarrollara las bases requeridas para avanzar con éxito en su trayectoria escolar”.

Si al escenario de pandemia se suma el “apagón educativo” de los últimos cuatro años, debido a las huelgas del sector educativo, los resultados son alarmantes para un niño o una niña que avanzó de segundo grado a sexto de Primaria y llegó a las aulas del colegio con aprendizajes intermitentes y con una débil comprensión sobre el lenguaje de los números.

En el año 2020, por ejemplo, en primer y segundo grado de escuela no se cubrió cerca del 45% de la materia y en cuarto grado se abarcó apenas un 40% de los contenidos. Esas carencias se arrastran de un año a otro, y en algún momento, terminan por estallar una burbuja de incompetencia e incomprensión frente al razonamiento lógico matemático.

La cadena de errores y la ausencia de contenidos en las aulas, desde hace cuatro años, no es un problema exclusivo de Primaria.  Según el currículo nacional de Matemática vigente, en el tercer ciclo de la educación “se desarrolla la abstracción, visualización, generalización y la resolución de problemas asociados a un contexto”. No obstante, este objetivo no se cumplió en el año 2020 y se podría afirmar que viene con serias debilidades desde el 2018.

“La población estudiantil del tercer ciclo sufrió la mayor contracción de los aprendizajes, particularmente en octavo y noveno año, pues solo se abarcaron el 37% y 41% de las habilidades esperadas para esos niveles”, afirma el Octavo Informe del Estado de la Educación.

A partir de lo anterior, no es de extrañar que los estudiantes concluyan la secundaria con niveles muy pobres de razonamiento lógico matemático, tal y como lo demuestran los resultados de las pruebas de diagnóstico de las universidades públicas.

Este 2021, el diagnóstico sobre conocimientos matemáticos realizado por la Universidad de Costa Rica (UCR) a estudiantes de primer ingreso arrojó resultados “alarmantes”. De 3.827 estudiantes que fueron evaluados, el 96% (3.673) reprobó la prueba y solo 153 (un 4%) obtuvieron notas superiores a 70.

Materia suprimida

El desarrollo de las habilidades matemáticas más afectadas durante 2018 y 2020 fueron las relacionadas con el área de Estadística y Probabilidad: “una disciplina fundamental para posibilitar un análisis crítico de la información, en especial para facilitar la resolución de problemas en contextos reales y una de las habilidades que no logran desarrollar los estudiantes, tal y como lo han reportado las pruebas PISA en las cuales el país ha participado”, añade el Informe del Estado de la Educación.

Sobre la contracción de contenidos como los mencionados, los investigadores llegan a dos conclusiones a las que hay que prestar atención:

  • En primer lugar, que se evidencia que la  enseñanza de las matemáticas sigue enfocándose hacia el aprendizaje de conceptos teóricos o al desarrollo de habilidades aislados de la realidad nacional.
  • En segundo lugar, se corre el riesgo de que la comunidad educativa interprete que áreas como Estadística y Probabilidad no es importante en los aprendizajes, debido a la poca relevancia que se le ha otorgado a nivel curricular en los últimos años.

Así como es urgente re-significar la importancia de la Lectura en las aulas, es prioritario que se enfoque que las Matemáticas van más allá del resultado de una operación numérica. Es una materia cuyo propósito debe ser que los estudiantes piensen, razonen, sean capaces de inferir, de establecer relaciones e implica saber leer. Quien no comprende lo que lee, también tropieza con las ecuaciones.

Pese a que el Ministerio de Educación Pública (MEP), en sus nuevos programas de Matemáticas promueve a utilizar técnicas de construcción conjunta del conocimiento, en las aulas la realidad es otra. Sigue el predominio de las actividades centradas en el docente, los estudiantes siguen obsesionados con aprender fórmulas de memoria y con que la calculadora les lance la respuesta correcta.

La suma de estos errores dentro de las aulas da como resultado el fracaso de muchos estudiantes que crecen creyendo que “son malos para los números”, con la complicidad de un sistema educativo que pasa de un nivel a otro a niños, niñas y jóvenes que no comprenden ni interpretan el lenguaje de los números, repitiendo la misma fórmula y multiplicando fracasos y cifras alarmantes: creando una burbuja de incompetencia que cuando estalle puede traducirse en frustración.

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Alberto Barrantes C.

Alberto Barrantes C.

Periodista costarricense y máster en Administración Pública con énfasis en Diplomacia de la Universidad de Costa Rica. Es autor de libros infantiles y articula estrategias educativas en favor de la niñez y el fomento de la lectura en escuelas urbanas y rurales. Director de la organización educativa Carretica Cuentera.