Jorge Oller. 16 abril

La Creatividad S.A. es fundamental en cualquier actividad humana y especialmente rentable en los negocios. Cuando las cosas se complican, los problemas llegan y los resultados se aprietan: responda con cre-a-ti-vi-dad, llave maestra para el crecimiento.

En las agencias de publicidad y empresas de comunicación comercial en todas sus versiones, asociadas en nuestro país por Comunidad, la hemos convertido en esencia de nuestras compañías, pues la creatividad conduce a la innovación que urge para nuevos y mejores resultados.

Un negocio que no crece perece. Quien aspira a un crecimiento menor al 5% anual se estanca y autocondena a la agonía. Aquellos que desconocen la posibilidad de crecer 10 veces su negocio, lo hacen por haber renunciado al poder exponencial de la creatividad aplicada en cadenas de abastecimiento, en la experiencia del usuario, las oportunidades en los acuerdos de libre comercio o la colaboración sincera con un propósito inspirador.

Es vital promover la creatividad como agente de cambio y crecimiento. Por esta convicción hago campaña por la creatividad, y le invito a la disrupción que detona en las ideas que provocan nuevas avenidas y soluciones que no se conocían. Bien lo dice el título del libro por Robert Kriegel: si no está roto, rómpalo.

Por ejemplo, ¿sería una buena idea darle a Costa Rica un número telefónico? Suecia lo hizo y provocó una reacción extraordinaria cuando permitió conversaciones con ciudadanos suecos abierta y libremente. ¿Y qué tal un sello con una promesa firmada en cada pasaporte por todo turista entrante al país? Así lo hizo Palau.

Con más de una década de representar por Comunidad en Costa Rica al Festival Internacional de la Creatividad Cannes Lions, encuentro aquí la más intensa, potente y transformadora fuente de inspiración. Es aquí donde consolido el caso por la creatividad. Cualquiera que sea su actividad, conéctese al Cannes Lions, explórelo, descúbralo y hágalo suyo. Está a la distancia de su pantalla.

Como bien lo dice Edwin Catmull, “La responsabilidad de un directivo no es prevenir riesgos; su trabajo es dar la seguridad para que los asuman.” Por lo tanto, entiendo como mi responsabilidad personal retarle con alegría a destapar respuestas en caminos creativos, rutas no exploradas y soluciones innovadoras, pues nunca lograremos mejores resultados haciendo más de lo mismo. ¿Cierto?

Cuando presencio en el Cannes Lions las premiaciones, soy testigo de la celebración a la creatividad, la imaginación y la innovación posible en cada ser humano, siempre elevados por ser resultado de co-creación, co-diseño y colaboración. Gozo todo instante en cada León entregado, pues lo que se celebra se repite. Sí, lo que se celebra se repite.

Mientras tanto, los consumidores nos aburrimos. Las marcas están blandas y los equipos de mercadeo están perdidos en la confusión digital. Las ventas bajan y se estancan. La inversión publicitaria ha caído en la misma proporción de la autoestima de las marcas. La velocidad del cambio ha dejado al mundo con los pantalones y las faldas en los tobillos, provocando un aturdimiento que ya cae en lo absurdo. A la par, todo esto y más de lo que sufre la empresa en crisis, se resume en dos palabras conocidas: oportunidad creativa.

En Costa Rica hablamos de la baja en el consumo, la pérdida de credibilidad, la dispersión de la atención del consumidor y los efectos a partir de julio por la reforma fiscal. ¿Y entonces? ¿Echados a morir? ¿Más rebajas en precios? ¿Agregamos otra promoción? ¿O acudimos a la creatividad?

Los ejemplos incluidos son píldoras de inspiración, mientras la cuenta regresiva continúa su tic, tac, tic, tac sin cesar. Nadie quiere el bum de la explosión ni el bu de la afición defraudada. Por esto es preferible iniciar ya una sana y premeditada revolución creativa en su negocio.

En el más elemental y real sentido de urgencia: inyecte creatividad.

Creatividad y tecnología se combinaron con arte y talento. Rembrandt volvió a pintar porque nada es imposible.

Las tiendas de Apple, como lo podría hacer su consultorio, su peluquería o su bufete, reinventaron la experiencia del retail. Los resultados han sido extraordinarios.