Ministerio de Cultura invirtió ¢20 millones en restauración de ese templo que es patrimonio arquitectónico y cultural

Por: Hugo Solano C. 13 noviembre, 2012
 Esta es la nueva cara de iglesia que hoy se entrega a la comunidad de La Pastora. | MINISTERIO DE CULTURA PARA GN
Esta es la nueva cara de iglesia que hoy se entrega a la comunidad de La Pastora. | MINISTERIO DE CULTURA PARA GN

San José (Redacción). Al pie de las lomas y rodeada de casas aisladas entre si la iglesia de La Pastora en Turrialba estrena hoy, a las 11 a. m., una nueva imagen luego de que sus techos y paredes, afectadas en parte por el paso del tiempo y también por los gases del activo volcán, obligaron a su reconstrucción.

Según el Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, en la ermita se hicieron trabajos de reparación en las paredes, se reemplazó la cubierta, se le cambió el color y se cambió todo el sistema eléctrico.

Hoy será el acto de entregará a vecinos y representantes de la comunidad, ubicada a 18 kilómetros al sur del volcán Turrialba.

Ese templo se construyó en 1937 y es un referente gótico en madera.

Según Adrián Vindas, director a. i. del Centro de Patrimonio, esta obra “es bastante interesante, por ser quizás la única iglesia que tiene ese tipo de lenguaje arquitectónico en el país”.

“Esta es una edificación muy típica de la zona de Cartago, al ser una estructura de madera, forrada de metal repujado.

A raíz del terremoto de 1910, se popularizó el uso del metal troquelado, similar al utilizado en la iglesia de María Auxiliadora, en el centro de Cartago; además se utilizó en algunos edificios grandes y casas de habitación”, expresó Vindas.

Según informó en Centro de Patrimonio, los trabajos de restauración que se realizaron en las paredes del templo de La Pastora consistieron sobre todo en el cambio de piezas dañadas y de maderas en mal estado.

En el caso de las cubiertas, se reemplazaron en su totalidad, debido a que por la proximidad con el volcán, se generó lluvia ácida que provocó el daño de las cubiertas. “Las obras se hicieron con maderas propias de la zona, resistentes a las termitas. En este caso se utilizó Gavilán”, agregó Vindas.

El sistema eléctrico del inmueble también se reemplazo en su totalidad, manteniendo el diseño original que tenía la edificación. En estas obras no se requirió reubicar terminales del sistema eléctrico, porque en los años treinta ya existían estos sistemas, entonces se mantuvo la ubicación original.

Según datos del Centro de Patrimonio, el templo de La Pastora está en uso, ya que es de una comunidad pequeña.