Luego de que se anunciara que el puertorriqueño traería su afamada casita a suelo tico, a muchos se les borró la sonrisa y, en contraste, a otros se les iluminó el rostro.
Esto se debe a que el show se dividirá en dos tarimas: el escenario principal, en donde se ubica el marco norte, y La Casita, en el extremo sur. De este modo, quienes compraron entradas VIP quedaron frente a la primera tarima, pero estarán separados del escenario secundario por el público de la localidad de gramilla.
Así se ve el Estadio Nacional para recibir a Bad Bunny
De hecho, ambos sectores se encuentran separados por un vallado que divide el recinto en dos mitades. Es decir, aunque entre ambas locaciones hay una diferencia de casi ¢60.000 en el costo de las entradas, para efectos prácticos son idénticas y a cada una le tocará disfrutar de cerca una de las mitades del show.
Algunos pocos decidieron pedir reembolso, pero la inmensa mayoría no dejó que este detalle los hiciera perderse el espectáculo. Al final de cuentas, la concentración en La Sabana fue masiva.
Aquí puede ver en fotografías cómo estuvo el ambiente previo y cómo luce desde adentro el Estadio Nacional, con todo y la controversial división.
Una valla de lado a lado del Estadio Nacional dividió los sectores en el concierto de Bad Bunny en Costa Rica. La locación de gramilla quedó con una vista privilegiada de La Casita. (José Cordero) La locación de VIP quedó cerca del escenario principal del concierto de Bad Bunny en el Estadio Nacional. (José Cordero) Una enorme fila de personas aguardó desde temprano para ingresar al sector de gramilla en el concierto de Bad Bunny. (Alonso Tenorio)