
¿Quién mató a Sara? se ha convertido en el éxito mexicano más reciente de Netflix. La serie, que el 19 de mayo estrenó su segunda temporada, ya domina el top de lo más visto en varios países, incluido Costa Rica.
Sin embargo, el éxito de la serie -que estrenó su primera temporada en marzo de este mismo año-, tomó por sorpresa a la producción y a los mismos actores, quienes nunca se imaginaron que estaría compitiendo con otras grandes producciones de la plataforma de streaming.
En entrevista con Viva el actor Juan Carlos Remolina, quien interpreta al villano Sergio Hernández, enumeró cuáles fueron esos detalles que posicionaron a la producción entre las favoritas del público. Así como el hecho de grabar en media pandemia.
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-Desde que se estrenó ¿Quién mató a Sara? ha sido un éxito en Netflix, ¿era una producción a la que tenían tanta expectativa?
-”Para nada. De hecho, ¿Quién mató a Sara? fue un éxito inesperado; es decir, fue un producto de buena calidad, procuramos hacerlo de la mejor manera, con calidad de primera, pero nunca esperamos llegar a tener un éxito tan notable.
“Solamente con la primera temporada estuvimos de número uno en 44 países y eso es bastante notable. Si yo tengo que atribuir este éxito a algo, creo que sería principalmente por la temática, porque considero que es múltiple y eso atrae muchos públicos. Entonces vemos temáticas juveniles, pero también para más adultos, y que con sus múltiples variantes aborda temáticas sobre el derecho a la libertad sexual de cada uno, muestra a los opresores, que se creen omnipotentes y todopoderosos, también aborda el machismo, el feminicidio, en fin, hay tantas temáticas adyacentes que creo que ha causado mucho interés en los públicos de muchos países”.

-Es una serie que, como usted lo comenta, aborda problemáticas sociales de diferentes tipos, ¿considera que las producciones más apegadas a la realidad actual son necesarias?
-”Sí, y creo que esta es una de las virtudes de las nuevas producciones en plataformas, que se han alejado bastante de las antiguas temáticas de las telenovelas, que eran el clásico de la princesa pobre que se encuentra el príncipe azul y se casa. Esa fue la premisa que, durante algunas décadas, dominó la televisión, aunque por suerte no la única.
“Pero creo que por la pandemia, que en muchos sentidos ha sido muy desafortunada, la gente ha estado más en su casa y ha podido acceder a más divertimento intramuros, teniendo la oportunidad de escoger entre un sin número de temáticas. Para nosotros los actores es una gran oportunidad para desarrollar nuestras capacidades interpretativas, de ampliar nuestro abanico como actores, porque no sólo haces un tipo de personaje.
-¿La serie estaba pensada para más de una temporada?
-”Tuvimos que dejar las grabaciones de la primera temporada a tres semanas y media de concluir, por la pandemia. Fue quedarse a la expectativa de ver qué pasaba, de ver cuándo volvíamos y fue hasta setiembre y octubre del 2020 que reiniciamos las filmaciones.
“Con Sara teníamos una primera temporada inconclusa y al inicio era una serie de 12 capítulos, pero por complicaciones de la pandemia se decidió que la primera temporada iba a reducirse a 10 capítulos y para concluir se iba a hacer una segunda temporada de ocho capítulos.
“En ese tiempo el escritor tuvo la oportunidad de reajustar ideas, de cambiar aspectos y tener cuidado para abordar el feminicidio y otras situaciones dolorosas para la gente. Es que esta idea de presentar a la muerte como algo común y como algo aceptable, tenía que ser rechazada y eso fue lo que tuvo oportunidad el escritor de ajustar”.

-¿Cómo fue dar vida a Sergio, el villano de la trama?
-“Es una fortuna estar en condiciones de salud mentales y de experiencia laboral para poder acceder a este nivel de compromiso laboral. Estoy encantado de ver cómo quedó el producto y lo que intenté hacer con mi personaje.
“Creo que ser villano es parte de la riqueza de la actuación, aunque si sólo hiciera al malo siempre nuestra capacidad interpretativa se vería muy limitada. Pero interpretar un personaje que no siempre es el bueno, te permite acceder a otros mundos. Entonces yo creo que interpretar este personaje en Sara fue una oportunidad para aprender un poquito de otras variantes y de continuar con hambre de conocimiento”.
