
De pronto el periodismo no es el fuerte de Vice , la popular revista de cultura juvenil luego convertida en programa noticioso de HBO. Pero sus documentales no han hecho más que mejorar con el tiempo, y eso provoca que todavía tengan las puertas de HBO abiertas.
Durante el año pasado, Vice se abocó a documentar el último año de Barack Obama como presidente de los Estados Unidos, así como a resumir los buenos y los malos momentos de sus dos ciclos como mandatario.
El especial documental A House Divided (“una casa dividida”, en español) es el resultado de ese arduo registro, el cual se estrenará en el canal latino de HBO esta semana, justo en la semana en la que Obama se mudará de la Casa Blanca a alguna otra casa de menos renombre en Washington, para entregarle así los honores a Donald Trump.
Con una entrevista a Obama realizada por el editor general de Vice , Shane Smith, en los jardines de la Casa Blanca, alternada con comentarios de políticos tanto republicanos como demócratas, así como de analistas políticos, el documental sintetiza el sabor agridulce que deja una de las presidencias más ruidosas de la historia.

Desde su incapacidad de cumplir una de sus primordiales promesas de campaña (lograr el consenso en Washington) hasta sus luchas más impactantes (el seguro social para toda la población estadounidense), Obama se retira dejando atrás una huella inquebrantable, para bien o para mal.
“No hay duda de que uno de mis objetivos centrales, el de reducir el partidismo y elevar el debate, no lo he conseguido”, alega el presidente en la entrevista, en una suerte de estado nostálgico y triste por lo acontecido en el reciente proceso electoral, no solo en el resultado, sino en el camino al mismo.
Más allá de las declaraciones de Obama y de los demás actores políticos, el fuerte del documental es su atinada forma de presentar la sucesión de hechos de su presidencia, desde su reacción a la crisis económica hasta la creación del Tea Party y la resistencia de los políticos republicanos a cualquier propuesta que llevase su firma.
De Obama solemos recordar su atractiva personalidad, pero A House Divided señala a buen ritmo que el presidente no siempre actuó tan elocuente y neutro como nos gustaría pensar. Ejemplo de ello fue su infame reunión con los republicanos al filo de la crisis económica, en la que reveló que cuando está enojado no es tan carismático como cuando está inspirado.
Son errores comunes del ser humano, pero que a la postre le facturaron caro al mandatario, en especial por el afán de su partido enemigo por encontrar cuanto lunar pudiera y explotarlo. “Quisieron matar cualquier reforma a como diera lugar”, lamenta.
No obstante, por encima de servir como un gran resumen de los últimos ocho años con Obama al frente, el documental –tal como lo señala el Hollywood Reporter – es la respuesta a una pregunta que muchos estadounidenses se han hecho en el último año: “¿Cómo diablos fue que llegamos aquí?”.
Véalo. Viernes 20 de enero. HBO. 6:00 P.M.