Lysalex Hernández A.. 17 febrero
Lorena Bobbit protagonizó un mediático juicio en el año 1994, en el que fue declarada como no culpable de los delitos relacionados con el cercenamiento del pene de su marido. Fotografía: Amazon Prime para La Nación
Lorena Bobbit protagonizó un mediático juicio en el año 1994, en el que fue declarada como no culpable de los delitos relacionados con el cercenamiento del pene de su marido. Fotografía: Amazon Prime para La Nación

Quizá el nombre de Lorena Gallo no le resulte conocido, pero si le menciono a Lorena Bobbitt, es mucho más probable que sí lo sea. Si bien se trata de la misma mujer, la primera de ellas hoy busca mantenerse alejada del ojo público y llevar una vida tranquila, pero, la segunda, acaparó los titulares en los medios de comunicación de todo el mundo hace 25 años.

¿La razón? Había tomado la “venganza” en sus propias manos, literalmente, al cortarle el pene a su esposo, John Bobbitt, con un cuchillo de cocina. Sin embargo, en ese entonces, su historia se convirtió en motivo de asombro y hasta burla, y se dejaron de lado los motivos que la llevaron a tomar esta decisión, esa misma que hoy se cuestiona si sería capaz o no de tomar nuevamente.

Para esta mujer, de origen ecuatoriano y quien hoy tiene 48 años, llegó el momento de pedir nuevamente la palabra y contar su versión de la historia, pero de esa que sucedió en paralelo con el juicio al que fue sometida: cuando se encendieron las luces de la cámaras de televisión y su vida privada se convirtió en un gran show mediático alrededor del mundo.

Es así como llega Lorena a la plataforma streaming de Amazon Prime Video, una serie documental en la que, a lo largo de cuatro episodios, algunos de los protagonistas de este suceso, y otros que intentaron lucrar con este, hacen nuevos aportes del escándalo vivido hace 25 años.

Bajo la dirección de Joshua Rofé, en los capítulos se muestra cómo este caso estableció las bases de lo que sería el inicio de la cobertura noticiosa durante 24 horas, que aún era desconocida para los medios de comunicación en aquel entonces, aunado con el sensacionalismo con el que se abordó la historia.

“Yo no escogí ser el centro de atención, pero no hay vuelta atrás”, expresa aún visiblemente afectada Lorena en el tráiler de la serie, que se estrenó en el mes de enero en el Festival de Sundance, donde recibió muy buenas críticas por el llamado a la sociedad que realiza sobre las devastadoras consecuencias de ser víctima de un escarnio público cuando se sufre de algún tipo de abuso.

Allí es donde radica la novedad del programa, producido por Jordan Peele, en el aporte que hace al exponer que se trata de una situación que, aún para muchos, sigue más vigente que nunca: la lucha diaria por hacer que se escuchen las voces de las mujeres que han sufrido algún tipo de violencia.

No se trata de revictimizar a Lorena, al contrario, al igual que lo ha dicho ella y el equipo de trabajo que formó parte de esta docuserie, se trata de que lo que vivió sea tomado como testimonio de una batalla entre sexos que se extendió a todo tipo escenarios.

“Rofé no solo reivindica su tema, sino que también demuestra cómo ella fue mal entendida y difamada en la esfera pública. Esta docuserie nos recuerda que hace tan solo un cuarto de siglo, la violación conyugal y la violencia doméstica se trataron como asuntos privados, en lugar de los delitos que son”, reseñó la revista Time.

En la actualidad, Lorena tiene 48 años, además de que está casada y tiene una hija de 13 años. Fotografía: Amazon Prime para La Nación
En la actualidad, Lorena tiene 48 años, además de que está casada y tiene una hija de 13 años. Fotografía: Amazon Prime para La Nación

Para lograr el objetivo, se convocó tanto a Lorena como a John a participar en el proyecto, para que cada uno relatara, por medio de entrevistas, lo sucedido el 23 de junio de 1993 y su sentir después de todo este tiempo. A ellos se sumaron también los policías y especialistas médicos que atendieron el caso.

Mención aparte merecen Howard Stern, Whoopi Goldberg y Andrew Dice Clay, presentadores y comediantes que hablan del hecho y de cómo fue “materia prima”, para algunos de ellos, en sus presentaciones para hacer chistes sobre lo sucedido. Hoy se cuestionan si lo que hicieron fue lo correcto en ese entonces.

“Todo esto es una forma de recrear la mezcla de confusión, indignación y diversión que marcó la respuesta pública a la historia a medida que se desarrollaba, solo para hacernos sentir cada vez más avergonzados de nuestras reacciones instintivas", explica la publicación estadounidense.

Relato

El primer capítulo, que lleva por nombre La noche en cuestión, traslada al espectador hasta 1993, cuando Lorena le cortó el pene a su esposo, tras sufrir años de abuso. Tanto ella como su ahora exesposo hablan de lo sucedido y de cómo sus historias explotaron en coberturas mediáticas diarias, lo que generó una especie de nueva “batalla de sexos”, haciendo que esta mujer se convirtiera un objeto de burla y que su sufrimiento fuera ignorado.

John Bobbitt también fue exonerado de los cargos delictivos por los que fue acusado. Fotografía: Amazon Prime para La Nación
John Bobbitt también fue exonerado de los cargos delictivos por los que fue acusado. Fotografía: Amazon Prime para La Nación

A este le sigue Una mujer en problemas, en el que tras ser absuelto de los cargos de violación, John se convierte en una celebridad, mientras que su expareja era llevada a juicio mientras se enfrentaba a la posibilidad de pasar décadas encarcelada. Con fragmentos de su testimonio se deja en evidencia cómo la fiscalía trataba de mostrarla como una mentirosa y celópata, mientras que sus abogados lograron demostrar los abusos a los que fue sometida.

Un impulso irresistible es el título del tercer episodio y el que busca “sacudir” más de una conciencia. El juicio siguió su curso y millones de personas en todo el mundo vieron el testimonio de Lorena, quien con un inglés bastante rudimentario, intentaba argumentar que sufrió de demencia temporal la noche que perdió el control. Sin embargo, cuando se había perdido toda esperanza de salir bien librada aparece una testigo sorpresa que cambia el curso de la investigación.

El cierre de la serie llega con El ciclo del abuso, y que Amazon Prime Video presenta como el análisis detrás de la decisión que millones de personas en todo el mundo esperaban. John y Lorena siguieron sus vidas por diferentes caminos, mientras él buscaba la fama en un “espiral de autodestrucción”, ella tendría que lidiar con las cicatrices y los abusos sin importar cuál sería el veredicto.

John Bobbitt decidió convertirse en un actor de la industria pornográfica. Fotografía: Amazon Prime para La Nación
John Bobbitt decidió convertirse en un actor de la industria pornográfica. Fotografía: Amazon Prime para La Nación

“Esta es una historia de amor moderna. El chico conoce a la chica, se enamora de ella y se casan. La chica le corta el pene al chico. Esta historia es irresistible”, va relatando una voz en el tráiler de Lorena, en el que se entremezclan entrevistas, opiniones, testimonios y flashbacks de los momentos claves que marcaron el desarrollo y final del caso.

Intentar entender lo que sucedió nos obliga a regresar a los inicios de este drama, en el que confluyeron otros elementos como la misoginia, el racismo y la xenofobia, que agravaron todavía más la situación. En voces de los involucrados, lo acontecido toma otro matiz.

Abusos

Uno de los capítulos más estremecedores de la serie es el que se centra en cómo surgió la relación entre Lorena y John, que desembocó en un matrimonio cargado de violencia que sirvió para exponer y discutir públicamente algunos conceptos como el de violación conyugal, y que hasta esa fecha no eran considerados como un delito.

La pareja se casó el 18 de junio en 1989. Desde el primer día, Lorena fue víctima de violencia física y psicológica. Fotografía: Amazon Prime para La Nación
La pareja se casó el 18 de junio en 1989. Desde el primer día, Lorena fue víctima de violencia física y psicológica. Fotografía: Amazon Prime para La Nación

Ambos contrajeron nupcias el 18 de junio de 1989. Desde ese primer día, y según ha contado Lorena en distintas entrevistas, su exesposo la convirtió en víctima de ataques, tanto físicos como psicológicos, especialmente en los momentos en los que ella le reclamaba su adicción al licor.

Una noche, tras ser violada por John, quien era un marine activo de los Estados Unidos, ella fue hasta la cocina de su casa, en Manassas, Virginia, para tomar un cuchillo y regresar a la habitación, para, posteriormente, cortarle el pene al hombre y salir huyendo del lugar.

Los dos fueron declarados como “no culpables” de los hechos de los que eran acusados en sus respectivos juicios. A raíz de su separación, la exposición pública los hizo acreedores de una fama y reconocimiento que, al menos a él parecía no incomodarle. Como fuera, ambos intentaron retomar las riendas de sus vidas.

Los abogados de la mujer se centraron en presentar una defensa que estuvo basada en demostrar que su clienta sufrió de demencia temporal. Fotografía: Amazon Prime para La Nación
Los abogados de la mujer se centraron en presentar una defensa que estuvo basada en demostrar que su clienta sufrió de demencia temporal. Fotografía: Amazon Prime para La Nación

Con el paso de los años, John decidió sacarle provecho al morbo que generó su historia, principalmente en lo relacionado con la reimplantación de su pene, por lo que se convirtió en un actor de la industria pornográfica, al protagonizar John Wayne Bobbitt: sin cortes.

Por su parte, Lorena siguió su vida trabajando como manicurista en salones de belleza y como agente de bienes raíces, tratando de dejar atrás el pasado. Rehizo su vida junto a David Bellinger, su actual esposo y a quien conoció en una iglesia a la asistía, y con quien procreó a su única hija, hoy de 13 años.

A pesar de haber recibido cientos de ofertas que pretendían sacarla del anonimato que ella buscaba mantener a toda costa, entre las que destaca la realizada por Playboy, que le ofreció un millón de dólares por salir en su portada, la mujer se negó a aceptar en todo momento, ya que era algo que iba en contra de sus principios.

Ella buscaba a las personas adecuadas, esas que se interesaran por contar su verdadera historia, la que habla de años de abusos y maltrato, que la llevó también a ser víctima de racismo y xenofobia. Esas son las que lograron que ella aceptara, nuevamente, a ponerse frente a frente a las luces de las cámaras, con su cara en alto, y con la determinación de promover una mayor consciencia femenina en estos temas.

Lorena pasó un tiempo recluida en un hospital psiquiátrico, del que salió para retomar su vida como manicurista, alejada de la prensa. Fotografía: Amazon Prime para La Nación
Lorena pasó un tiempo recluida en un hospital psiquiátrico, del que salió para retomar su vida como manicurista, alejada de la prensa. Fotografía: Amazon Prime para La Nación

Si bien aún no está convencido de darle una oportunidad a la docuserie Lorena, tome en cuenta que no se trata de una producción más que hace un repaso por uno de los casos más sonados de la década de los noventa, sino que es una oportunidad para conocer realmente lo que sucedió y que no tuvo eco en los medios de comunicación.

Eso es lo que busca el trabajo realizado por Rofé y Peele, que todo aquel que tenga la oportunidad de ver esta producción sea capaz de ponerse en el lugar del otro, dejando de lado los prejuicios para darle paso algo que se ha vuelto cada vez menos común de lograr: generar empatía.

¿Dónde verla?

Plataforma: Amazon Prime Video

Capítulos: Cuatro

Dirección: Joshua Rofé