Televisión

La ‘Gorda Loly’ vuelve a la tele tras duro episodio: ‘Mi diagnóstico era quedar en silla de ruedas’

Marianella Hernández, recordadísima por su papel en la serie de ‘San Buenaventura’, será parte de la quinta temporada de ‘Los enredos de Juan Vainas’. Ella conversó de lo que ha vivido en las últimas décadas y de lo que representa este regreso

El personaje de la Gorda Loly, en la serie San Buenaventura (de Teletica), es uno de los más recordados por la población costarricense. Aquella novedad del elenco que se incorporó en la segunda temporada sin tener un papel protagónico, se ganó a la audiencia y empezó a figurar en la producción de los años 90. Quien dio vida a la simpática mujer fue la actriz Marianella Hernández, hoy de 49 años, y quien ha pasado por mucho desde que salió de la televisión.

Marianella volverá a la pantalla, pues recibió la propuesta de tener un personaje en la quinta temporada de Los enredos de Juan Vainas, serie costarricense que regresará a canal 7 el viernes 19 de agosto.

Para ella, esta oportunidad es un regalo, incluso un premio a su esfuerzo por perseverar y no rendirse ante un diagnóstico médico en el que le decían que su destino era ser una persona usuaria de silla de ruedas.

En la serie dará vida a Consuelo de Morales, esposa del alcalde del pueblo (Jimmy Araya). El personaje tiene bastante de la esencia de la entrañable Loly.

De esta forma, la actriz regresa a un espacio que la hace feliz: la pantalla chica le dio la oportunidad de descubrir otros mundos de la actuación, pues siempre había hecho teatro.

¿Cómo llegó a la TV? Hizo un casting para el cual no contaba con los requisitos físicos.

“Necesitaban a una mujer que hiciera a la Gorda Loly y yo no era gorda; sin embargo, dije que con vestuario lo podía conseguir y así fue”. Esa determinación ha acompañado a Marianella toda la vida, incluso en uno de los momentos más duros que vivió en el 2019 y del que se hablará más adelante.

Antes, recuerda que su papel de Loly fue emocionante. Ese trabajo le permitió conocer el país: con el equipo de San Buenaventura recorrió playas, montañas y parques nacionales.

El programa, que dirigió José Cortés y tuvo como productor a Marco Picado, no cambió demasiado la vida de Marianella, pues no llegaron nuevas oportunidades. Para ella lo invaluable fue el cariño de tantas personas unido al de sus compañeros de serie, con quienes mantiene contacto y procuran reunirse una vez al año.

Luego de que el programa terminó, Marianella se fue a vivir a Puntarenas a inicios de los años 2000. En la serie apareció embarazada de su primera hija: Valeria. Ella fue mamá de nuevo en el 2009, cuando nació Camila.

En ese tiempo, se dedicó a cuidar a su primera bebé y se vinculó en proyectos que acercaban a la niñez al arte: ella daba clases de teatro.

“Viví 16 años en Puntarenas. Di clases en escuelas, cositas así, cuando uno es actor o actriz, uno necesita estar haciendo, le hace falta. Fui parte de un programa para escuelas de zonas en riesgo social para dar talleres a niños que en su vida han conocido el teatro. Fue muy bonito”, rememoró.

Hace siete años que Marianella regresó a San José. Desde entonces estuvo trabajando como auditora de control de calidad en una autobusera.

Fue hasta el 2019 que regresó a la actuación. Un día el actor Mauricio Astorga la invitó a tomar un café para hacerle una propuesta: él quería que ella fuera parte de la obra de teatro La jaula de las locas.

“Él me dijo: ‘¿acepta?’. Antes no me había dicho de qué se trataba, pero le dije que sí. Era para La jaula de las locas. Fue una gran experiencia porque fue regresar al teatro por la puerta grande y junto a un elenco de lujo. Mi papel era el de la señora Fournier, mi esposo en la obra era Rodolfo Araya (don Pedro, de La Pensión). Fue muy lindo; sentí esos nervios de siempre, esos que cuando ya yo no los sienta, mejor dejo de actuar”, comentó.

La obra tuvo cerca de 100 funciones. Ella no pudo estar en las últimas tres luego de sufrir un accidente, que por poco y lo cambia todo.

En marzo del 2019, Marianella se cayó y su pierna izquierda quedó prensada entre dos perlings. Se desprendió la tibia; ni siquiera le daban esperanza de poder llevar terapias para mejorar. Pasó en cama, inmovilizada, dos meses.

En medio de la convalecencia de la actriz, felleció su papá, Jorge Hernández (quien fuera propietario de Radio Omega), y ella, por su condición de salud, no pudo ir a despedirlo.

Fueron momentos dolorosos pero, en medio de ellos, surgió su determinación de siempre y “le rogó” al médico para que por favor la enviara a terapias.

“Por dicha, como había visto malito a mi papá, días antes de mi accidente había ido a verlo y sentí que me despedí.

“Luego, cuando estaba en cama, yo decía: ‘no me puedo quedar en cama, ni en silla de ruedas, tenía que luchar también por mis dos hijas por las que me falta mucho por hacer. Tenía que volver a caminar. Pedí terapia… pero al ser Tibial cero, mi pierna no tenía reacción, no había nada que hacer. Entonces, yo le supliqué al doctor que me mandaran terapias, que le prometía que iba a caminar y lo convencí. Cuando llegaba a la terapia, me decían que sabiendo mi condición, no llegaba a hacer nada a la terapia. Yo les decía que estaba ahí, que me pusieran a hacer algo”, recordó.

Llevó seis meses de terapia y logró, contra cada pronóstico, caminar. En setiembre del 2019 ya estaba lista para trabajar de nuevo. Hoy camina con normalidad.

Luego de su vivencia, Marianella ve la oportunidad en Los enredos de Juan Vainas como un regalo.

“Esto es un regalo de Dios. El pie me había quedado caído, como en punta; se me fueron nervios detrás del talón de Aquiles. Fue muy duro, estuve en cama dos meses. Mi mamá me hacía todo 24/7. La vi fea. Mi diagnóstico era quedar en silla de ruedas. Y luego pasó lo de papi”, dijo.

Luego contó: “Después de esa vivencia ya cualquier cosa que venga, una saca pecho y lo va afrontando con más fuerza. Esa pérdida fue terrible. Lo que viví ese año es de lo más duro que he enfrentado en mi vida”, comentó Marianella.

Ella resalta que es una mujer de fe y devota a la Vírgen de los Ángeles. Nunca se dio por vencida y dice que los doctores se impresionaron con su recuperación.

La actriz también ve esta oportunidad de regresar a actuar a la televisión como un premio a su esfuerzo y perseverancia.

Por ahora, solo ha grabado un capítulo, aunque probablemente sea incluida en más. Aunque si no fuera así, ella asegura que ya todo valió la pena.

“Me doy por bien servida. Disfruté montones esta experiencia”, recalcó destacando que sus compañeros de programa estuvieron al tanto de que ella y su pierna estuvieran bien.

También se sorprendió cómo ha cambiado todo al hacer tele más de 20 años después.

“Antes eran unas cámaras grandísimas con aquellas baterías igual de grandes. Uno hasta que alucina al ver cómo ha avanzado la tecnología. En aquellos tiempos uno ayudaba a jalar de todo, trípodes; ponía dígitos a las escenas. No éramos actores que solo llegaban al set, pero gracias a Dios porque uno aprende cosas”.

Con este nuevo papel, Marianella promete hacer reír mucho a la audiencia. Asegura que Consuelo de Morales, una señora llamativa, adinerada y a veces pretenciosa, no le dará el surmenage que sufría la Gorda Loly. Aunque, de repente, “le puede pasar otra cosa”, comentó entre risas.

Los enredos de Juan Vainas 5 fue escrita y dirigida por Magdiel Ramírez y podrá verse a partir del 19 de agosto a las 8:30 p. m., por Teletica.

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