El Tiempo, GDA . 28 abril, 2019
Emilia Clarke es una actriz londinense. Foto: HBO
Emilia Clarke es una actriz londinense. Foto: HBO

Emilia Clarke, la megaestrella británica que acaba de cumplir 32 años, sacudió los corazones y las entrañas del entretenimiento mundial cuando, en un artículo escrito en primera persona para The New Yorker, publicado el pasado mes de marzo, confesó que sufrió dos aneurismas, tras grabar las primeras temporadas de Game of Thrones, calamidad que ocultó en su círculo laboral, con el único fin de poder continuar con su carrera.

Clarke, que se hizo mundialmente famosa por interpretar a Daenerys Targaryen en la exitosa serie de HBO, comenzó su testimonio con el siguiente párrafo: “Justo cuando todos mis sueños parecían haberse hecho realidad, casi perdí la cabeza y luego mi vida. Nunca he contado esta historia públicamente, pero ahora es el momento”.

El periódico El tiempo de Colombia conversó con la actriz al respecto.

“Cuando sucedió por primera vez, eso fue en 2011, solo tenía 24 años de edad. Acababa de terminar la primera temporada de Game of Thrones y sufrí una hemorragia subaracnoidea como resultado de la ruptura de un aneurisma cerebral. Créame, en ese entonces no hubiera podido ni siquiera recordar mi nombre completo, mucho menos explicar al mundo el terror de sentir que no podía ni siquiera expresar una oración completa. Pensé que mi vida como actriz había acabado”.

La artista londinense se refirió al traumático episodio de afasia que sufrió tras el aneurisma, un trastorno del lenguaje que varía en gravedad y hace que la comunicación sea difícil y frustrante, episodio que le duró un par de días, pero del que se recuperó por completo. “Tras el susto, sumado a lo complicado que pudo haberse puesto todo, cosa que afortunadamente no sucedió, decidí enfocarme de lleno en mi carrera y no decirles nada a mis colegas y amigos para no crear un ambiente innecesario que se pudiera convertir en un obstáculo más grande de lo que ya era para mí”.

Dos años después, le descubrieron un segundo aneurisma cerebral que había crecido en tamaño y para el que necesitó una cirugía invasiva de cráneo abierto. “Por fortuna me lo encontraron también a tiempo. Sin embargo, de esa pensé que no iba a salir con vida; de hecho, un pedazo de mi cerebro no tuvo oxígeno durante más de un minuto, por lo que tengo muerta una parte de él. Pero me empeciné en luchar contra viento y marea para recuperarme y no dejarme llevar por ninguna emoción de derrota –comenta–. Y poder divulgarlo ha sido increíblemente liberador porque durante todos estos años, durante tantas entrevistas, la gente seguramente me habría preguntado: ‘¿De dónde sacó su fuerza?’ o ‘¿cómo se relaciona con Daenerys en términos de sentirse fuerte?’. Por eso preferí no decir nada. Bueno, solo trataba, como ahora lo sigo haciendo, de vivir mi vida; pensar que realmente no pasó nada y que eso fue todo. Así que es muy liberador saber que puedo discutirlo en forma adecuada hoy”.

Emilia Isobel Euphemia Rose Clarke nació en Londres, Inglaterra, el 23 de octubre de 1986 y creció en Berkshire. Es hija de una empresaria y de un ingeniero de sonido teatral. Su amor por la actuación comenzó a la edad de tres años, cuando acompañó a su padre a una producción del musical Show Boat. Luego, continuó estudiando en la Escuela de St. Edward, de Oxford, y, más adelante, en la Escuela de Drama Center en Londres. Mientras se formaba, participó en varias producciones escolares, entre ellas Hamlet, The Government Inspector, A Flea in Her Ear y Pygmalion, además de aparecer en Sense, para el Company of Angels Theatre.

En su último año de la escuela de teatro, Clarke debutó en la televisión en un episodio de la telenovela Doctors de la BBC. Y después de graduarse, en el 2010, consiguió un papel en una serie de dinosaurios asesinos llamada Triassic Attack, del canal Syfy.

Sin embargo, el destino le tenía preparado un proyecto monumental, casi mítico, cuando fue elegida para reemplazar a la actriz original, Tamzin Merchant, en el rol protagónico de Daenerys Targaryen, en la serie de fantasía medieval Game of Thrones. Entonces se convirtió en una princesa adolescente de pelo blanco que se debatía en un complicado y peligroso mundo de poder, sexo y conquista, tras su matrimonio con el señor de la guerra Drogo (Jason Momoa).

Sansa Stark (Sophie Turner) no dio la recepción más cálida en Winterfell a la reina foránea, Daenerys Targaryen (Emilia Clarke). Jon Snow (Kit Harington) quedó muy mal parado en medio de la tensión en esta última temporada de la serie. Foto: HBO.
Sansa Stark (Sophie Turner) no dio la recepción más cálida en Winterfell a la reina foránea, Daenerys Targaryen (Emilia Clarke). Jon Snow (Kit Harington) quedó muy mal parado en medio de la tensión en esta última temporada de la serie. Foto: HBO.

—¿Por qué hasta ahora decidió dar la noticia sobre su condición médica?

—La razón principal por la que lo dije fue la organización benéfica que fundé, llamada SameYou. Trato de llamar la atención sobre todo lo que necesitan los pacientes con ese tipo de lesiones, para así aumentar sus posibilidades de recuperación. Realmente creo que puedo ayudar, logrando una concientización sobre causas, prevenciones o tratamientos tras una lesión cerebral. Entonces, alguien puede ver eso y pensar: “¡Oh!, si la madre de los dragones puede hacerlo, entonces yo también puedo hacerlo”.

—¿Cómo fue su experiencia postrauma al respecto?

—Fue dura. Y precisamente esa es la idea de SameYou, debido a que pasas mucho tiempo en el hospital, donde todos te dicen: “Estás enfermo, vas a morir. Debes estar asustado”. Y de pronto un día te dan de alta. Y luego vas a casa, que es todo lo que has querido, y comienzas a preguntarte: “¿Qué pasa si muero? Me dijeron qué pasaría y ahora estoy aquí”, y me sentía insegura y muy asustada. Y, tras mi lesión cerebral, en particular, esa sensación es mayor entre muchas de las otras repercusiones que se tiene con una lesión cerebral. Pero es en ese aspecto mental en donde siento que no hay mucho trabajo.

—¿De qué manera se identifica con su personaje más popular, Daenerys, tras todos estos años de interpretación?

—Las cosas que tenemos en común con Daenerys, creo, se basan en que ambas tenemos una sed de conocimiento, somos inquisitivas y, como ella, aprendí que el conocimiento es poder, y de esa forma trato de no cometer el mismo error dos veces.

—¿Cree que su papel ha sido un modelo para las mujeres jóvenes de hoy?

—Sí, creo que ha habido algo de similitud entre lo que ha vivido Daenerys Targaryen y lo que he vivido en lo que a la lucha por sobrevivir se refiere. Y eso quedó en mi inconsciente tras mi episodio con los aneurismas. Y en cuanto a ser un modelo, bueno, eso es debatible [risas], pero en el caso de mi personaje, lo interesante es que ella comenzó sin ninguna clase de poder. Ella no se da cuenta de la cantidad de poder que tiene en sus manos, y ella ha tenido mucha ambición de poder, algo que obviamente no poseo ni quiero. Pero sí, es una mujer increíblemente fuerte y puede enseñar a las mujeres que se pueden lograr objetivos si se planean correctamente.

—Su personaje pasó de ser víctima a ser una fuerza poderosa…

—Definitiva y enormemente, fue un aspecto que me atrajo de ese personaje. Porque no sabía de quién se trataba cuando la conocí. Y, como mujer joven, para encontrar un papel que tenga eso, que tuviera ese alcance y ese rango histriónico, fue simplemente increíble. ¡Absolutamente increíble!, ¡sí!

—Su relación con el éxito y la fama debe ser interesante. ¿Cómo ha sido ese proceso de lidiar con el estrellato en su vida?

—Ese es un aspecto de mi profesión muy complejo, porque una vez estás en ese círculo, no hay forma de escapar. Para mí, ha transformado por completo mi vida porque, antes de Game of Thrones, tenía tres trabajos y acababa de salir de la escuela de teatro, así que realmente no estaba en este reino donde nos encontramos ahora. Y tiene su aspecto que, creo, es glorioso. Realmente es maravilloso y muy hermoso ver los sentimientos que produce en la gente el programa. Los fanáticos son maravillosos y realmente parecen amar lo que HBO ha creado, y han sido unos años excepcionales. Y, por ejemplo, creo que ha sido maravilloso para Kit Harington y para mí; ambos tenemos la misma edad y venimos de la misma clase de actuación, hemos pasado por todo este viaje al mismo ritmo, y es encantador tener a alguien con quien hablar sobre eso. Pero la fama y la fortuna que me ha brindado esta serie no hace sino recordarme lo increíblemente afortunada que he sido en esta situación. Hay tantos actores, tantos actores que no tienen esta oportunidad. Así que soy consciente de que he tenido mucha suerte.

—En su artículo del New Yorker comentó cómo toda esa experiencia de vida y muerte ha sido un viaje con altibajos. ¿Qué le recomendaría a la Emilia Clarke joven, si pudiera aconsejarla por lo que ha pasado?

—¡Oh, Dios! Le recomendaría que se apriete el cinturón de seguridad porque va a ser un viaje bastante fuerte. A temprana edad, pude entrar en un lugar bastante zen, la actuación, algo que era completamente incapaz de hacer con un grupo pequeño de personas. Me sentía más nerviosa en grupos pequeños que en un escenario. Había algo increíblemente catártico en el escenario que encontré desde muy joven. Y sí, todo encajó y tuvo sentido. Pero hay mil cosas que me gustaría decir... Creo que todo lo que nos sucede es una gran experiencia y, esencialmente, eso es lo que somos: la suma de nuestras experiencias. Así que, incluso con las hemorragias cerebrales que padecí, nunca pensé en ellas como si fueran un castigo. Sobreviví, así que, ¿qué puedo sacar de esto y cómo hago para ayudar a otras personas? En realidad, eso es lo que importa ahora. Es difícil pensar en qué consejo me hubiera dado a mí misma cuando era más joven. Comer menos dulces y pasteles, eso seguro [risas].