Fabián Zumbado y Gustavo López vivieron segundos de angustia en un salón del estadio El Castelao de Fortaleza, en Brasil al saber que uno de los dos equipos que jugaban en ese momento había marcado un gol.
Era la tarde del 14 de junio del 2014. La Selección Nacional disputaba el primer juego del mundial en ese lugar nada más y nada menos que contra la Selección de Uruguay.
Los periodistas habían presenciado gran parte del juego; empero, antes al pitazo final fueron trasladados a ese salón para ingresar a la zona mixta y hablar con los jugadores.
Cuando Zumbado –de Deportes Repretel– y López –de Teletica Deportes– fueron llevados hasta ahí con sus camarógrafos Miguel Benavides y Marco Rivera, respectivamente, el marcador era 2-1. Ganaba la Tricolor.
Casi aislados en ese sitio, otro periodista “muy probablemente ruso”, según Fabián Zumbado, dijo gol y los semblantes de los cuatro ticos cambiaron.
“La reacción de nosotros fue que nos habían empatado, pero segundos después nos dicen que fue un gol de Costa Rica y los cuatro brincábamos solos ahí, sin ni siquiera haber visto el gol. Después abrieron la puerta y vimos la repetición en las pantallas, pero nunca logramos ver el gol en vivo”, cuenta Zumbado.
El periodista de Repretel tilda de extraordinario aquel momento que selló Marco Ureña y que significó, de primera entrada, una victoria épica para la Selección Nacional.
Él y los colegas del canal de la competencia estaban ahí como parte del equipo de enviados especiales que las televisoras nacionales eligieron para cubrir el Mundial de Brasil 2014. El periodista de Repretel debía darle seguimiento a los rivales de la Sele y el de Teletica, seguirle los pasos a la Tricolor.
La anécdota es parte de las historias que relataron ellos y otros comunicadores a Viva sobre lo que implica trabajar en una cita deportiva de esa magnitud, una labor que trasciende a la percepción del “qué dichoso” que han escuchado de su misma audiencia.
A algunos de ellos ya les confirmaron que viajarán este año al Mundial de Rusia –que inicia el 14 de junio–, otros siguen a la espera de la confirmación.
Brasil 2014 fue el segundo Campeonato Mundial de Fútbol al que asistieron Zumbado y López como enviados de sus empresas. También fue el segundo de esos torneos para Maynor Solano (actual figura de Deportes Repretel), el tercero de Jorge Martínez (lideró el equipo del 7 para Alemania 2006) y el primero de Pablo Guzmán (director deportivo de Grupo Repretel).
Un sueño.
“Así como lo es para un futbolista y un técnico de fútbol, para un periodista deportivo asistir a un mundial es un sueño. Cuando me tocó ir a Sudáfrica 2010 estaba muy jovencito (tenía 23 años) y obviamente había un sentimiento de mucha alegría, pero Costa Rica no estaba ahí, entonces la intensidad de la cobertura y la adrenalina eran distintas. En cambio para Brasil no solo la Sele estaba en competencia, sino que hizo una actuación histórica y aquello era una locura”, recordó Zumbado.
De Sudáfrica, el periodista cuenta menos. Como curiosidad recuerda que en aquel certamen del 2010 viajó con el camarógrafo Guillermo Rojas y que este insistentemente lo molestaba con que en algún partido se iba a quedar dormido por la diferencia horaria (Sudáfrica está adelantada ocho horas respecto a Costa Rica).
“Le decía que qué me iba a estar quedando dormido, que jamás, que era algo que siempre había querido. Entramos al partido Sudáfrica-México y estaba maravillado viendo aquel estadio (el Soccer City en Johannesburgo) y como a los cinco minutos sentí el codazo del camarógrafo. Me había dormido”, contó Fabián Zumbado.
Sobre Brasil destacó cómo él y sus colegas de la prensa de aquí fueron alcanzando notoriedad allá conforme la Sele iba “matando gigantes”. En principio, recuerda que un equipo discreto de prensa –casi que solo de medios ticos– le seguía el paso a la Tricolor, pero luego de que los nacionales derrotaran a Uruguay, la historia fue otra.
“Nos veían como los pobrecitos y a un compañero la prensa uruguaya le decía que no nos iba a ir nada bien. En ese momento un compañero comenzó a vestir una camiseta de la Sele, de hecho, cuando terminó el partido contra Uruguay ese compañero se fue a buscar al periodista que había escrito el artículo del Costa pobre (publicado por la sección deportiva del diario uruguayo El País)”, agregó el profesional.
Recalcó que como costarricense sentía la euforia por el trascendental paso de la Selección Nacional en Brasil, pero la intensidad de las coberturas y los itinerarios en los vuelos definitivamente les impide ir más allá de las entrevistas, el procesamiento del material y los pases en vivo.
“Lógicamente el ambiente en las sedes del mundial es de mucha fiesta, mucha celebración y es muy bonito, pero el ir a trabajar conlleva mucha responsabilidad y un desgaste importante porque terminaba un partido y había que hacer entrevistas, luego salir corriendo a tomar un avión para llegar a la otra ciudad que albergará un juego importante.
”Es cansadísimo pero hay que intentar que la gente no se dé cuenta el nivel de cansancio que se puede tener en ese momento. Aún con todo eso disfruto hacer ese tipo de coberturas”, resumió el periodista del 6.
Como hermano.
Gustavo López, por su parte, tiene su propio anecdotario de coberturas mundialistas. El integrante de Teletica Deportes dijo que los mundiales previos (y el de Rusia porque viajará a esa cobertura) los ha trabajado al lado del camarógrafo Marco Rivera.
“Marco se ha convertido en un hermano para mí, en él encontré un apoyo importante y ha sido lo mejor que me han dejado estas experiencias de las copas del mundo y las giras internacionales. Él es el artífice de que en cámara todo salga bien, pero también anímicamente es muy importante, porque tiene un carácter idóneo para este tipo de trabajo: nunca anda amargado. Yo lo vacilo y le digo que él es como mi señora, hemos pasado hasta 50 días juntos en las coberturas de mundiales”, manifestó López.
Como su colega del 6 habla poco de Sudáfrica 2010, pero hay un pasaje de ese mundial que, profesionalmente, no olvida. “Esto me gustó y siempre lo cuento, cuando estábamos en Sudáfrica, y España queda campeón nos trasladan a la zona mixta y venía Iker Casillas, estrella de aquel mundial. Estaban los medios grandes a los que siempre atienden y aparte estábamos nosotros y Canal 5 de Honduras. Le dije al colega de Honduras que ese mae no nos iba a atender.
”Terminó de hablar con los medios grandes y entonces se puso a hacer una llamada, típico de los jugadores cuando no quieren atender a la prensa, y cuando iba pasando por donde estábamos nosotros le dijo a la persona con la que hablaba que debía colgar porque tenía que atender a más periodistas. Nos dio cinco minutos para entrevistarlo. Solo un caballero, un grande del fútbol y una estrella mundial se comporta así y son cosas que uno nunca olvida”, revivió Tavo para La Nación.
De Brasil contó: “Lo que vivimos en Brasil no es fácilmente repetible y se generó una vibra muy fuerte entre aficionados, prensa y el equipo (la Sele) por la espectacular actuación que dieron, pero fuera de eso, fue muy triste ver la pobreza de ese país (Brasil) que estaba haciendo una copa de primer mundo pero cuando se salía de los estadios se encontraba a un país de tercer mundo. Ahí entendí los reclamos de los brasileños”.
Además de su trayectoria profesional, a Gustavo López se le conoce por su sensibilidad a esas situaciones alternas que se generan en los momentos de euforia como una copa del mundo, por ello, esa impresión de su trabajo en Brasil 2014 llegó antes de contar cómo la prensa mundial los veía en las coberturas.
“Nadie sabía quien era Costa Rica antes del primer partido (contra Uruguay), pero después de ese partido, la prensa internacional centró la atención en la Sele”, aseveró.
Como ya es común en Gustavo López, las situaciones incómodas en vivo no faltaron.
“Me pasaron dos chascos en Brasil, uno, más que gracia, me generó tristeza. Estaba haciendo la previa de uno de los partidos de la Sele con Morgan (Mauricio Astorga) en las afueras del estadio y viene un grupo de dirigentes del fútbol costarricense y los entrevisto. Entrevisto al primero y todo bien pero otro de ellos estaba borracho, cuando me di cuenta le quité el micrófono, pero sí me causó una gran decepción”, refirió Tavo.
La otra curiosidad tuvo que ver con aficionados ticos que entrevistaba y que andaban escapados. “Recuerdo a un aficionado que me dijo que lo había quemado”, contó López.
También se refiere a las dificultades que experimenta como padre cuando le da cobertura a estos certámenes debido al tiempo que pasa alejado de su hija. López recalcó que de cada cuatro años solo uno celebra el Día del Padre junto a su hija, los otros siempre le corresponde cubrir Copa Oro, Copa América o el Mundial de Fútbol.
Sin embargo, este año el trago le sabe más amargo. “Este mundial (el de Rusia) me duele mucho a mí porque mi hija hace la Primera Comunión y el día que me voy para Rusia es, precisamente, el día de la convivencia. Hablo de eso y me pongo a llorar. Ella me dijo que le dejara una cartita y por eso este Mundial no lo voy a olvidar, porque estaré ausente en ese capítulo de la vida de mi hija. Ella entiende el por qué de la ausencia, pero sí es muy triste”, dijo López.
Por 'tevé'.
Quien no se ausentará de su familia este mundial es Maynor Solano. La exfigura de Teletica no viajará al Mundial de Rusia 2018, pero tiene suficientes recuerdos de las coberturas que realizó para canal 7 en Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.
Solano reconoció que cubrir un mundial de fútbol es importante en la trayectoria de un periodista deportivo, pero dijo que no lo inquieta no participar en la cobertura de la cita del 2018. Él renunció a Teletica a finales de octubre del 2017 y se incorporó a Repretel este año.
“Estoy viviendo una época maravillosa, con más calidad de vida, más tiempo para mí y mi familia. Será curioso ver el mundial desde acá después de haber estado en los últimos dos. A los periodistas que van y a quienes van a cubrirlo por primera vez, les deseo lo mejor y que lo disfruten al máximo”, indicó Solano.
El comunicador dijo que la experiencia de trabajar en dos mundiales fue maravillosa porque se le está dando seguimiendo a un evento de primer mundo con verdaderas estrellas del balompié. Además, en estos eventos suelen asistir grandes figuras deportivas.
El primer juego de un mundial que Maynor Solano presenció fue Argentina-Nigeria (Sudáfrica 2010). “Maradona era el técnico y ya estaba Messi. Fue increíble esa Selección de Argentina. Reconozco que cuando salieron los equipos al terreno de juego me emocioné muchísimo porque me pasaron imágenes y recuerdos de lo que me había costado llegar a un mundial”, detalló el también consultor en comunicación.
Ante la ausencia de la Sele en ese certamen, el equipo de Teletica tenía otras tareas. Entre las asignaciones a Solano le tocó cubrir el juego entre España y Holanda y en uno de los pasillos del estadio se encontró con el tenista Rafael Nadal.
“Andaba buscando cómo llegar a la ubicación que me correspondía y en uno de los pasillos me topé cara a cara con Nadal. Soy amante del tenis entonces me quedé paralizado porque estábamos en un pasillo. Le pregunté cómo estaba y recuerdo que me contestó: ‘Bien, gracias, todo bien’”, dijo Solano.
En cuanto a Brasil 2014 comentó que su primera tarea era recibir a la Selección Nacional cuando arribaba a Santos, el lunes 9 de junio de aquel año.
“Llegamos a Brasil al amanecer del lunes y logré acostarme a descansar hasta las 4 a. m. del día siguiente. No había dormido casi por 24 horas. Llegué al apartamento donde me tocaba dormir en Sao Paulo hasta el día después de que llegué a Brasil”, reseñó.
Curiosamente Maynor Solano estaba en Brasil pero sus labores allá no incluían ir a los partidos de la Sele. “Los vi en el apartamento con el camarógrafo y el técnico y cuando los partidos terminaban y Costa Rica ganaba, las transmisiones llegaban hasta ahí. Entonces me metía al Facebook o a la página del canal para ver qué pasaba en Costa Rica, las reacciones de los jugadores y el ambiente aquí. Era curioso porque no estaba en el estadio ni en Costa Rica, pero sí estaba en Brasil”, argumentó Solano.

Va por el cuarto.
Su jefe en aquel momento era Jorge Martínez, quien también formó parte de la comitiva de Teletica en Brasil 2014.
Se trataba el tercer mundial al que Martínez le daba cobertura y el segundo en el que, además, coordinaba toda la transmisión para canal 7.
“Las experiencias mías tienen que ver desde dos puntos de vista: una como enviado y otra como participante y organizador de la cobertura. Alemania 2006 fue una experiencia bestial pero maravillosa. Digo bestial porque trabajamos solo tres de nosotros sin derechos de transmisión hasta por 19 horas. Recorrimos Alemania de arriba a abajo en carro. Luego me tocó cubrir Sudáfrica 2010 con derechos de transmisión pero sin Costa Rica y fue una experiencia bonita. Recuerdo que me tocaba el horario de vampiro (el de madrugada)”, destacó el director de Teletica Deportes.
De Brasil, Martínez afirmó que fue una locura.
A él le tocó hacer los viajes a las distintas sedes de los partidos de la Sele y precisamente tuvieron una experiencia similar a la de Gustavo López y Fabián Zumbado, pero esta vez con la etapa de penales que le dio el trinfo a Costa Rica por encima de Grecia y la clasificación a los cuartos de final.
Uno en lista.
Pablo Guzmán, encargado de deportes de Grupo Repretel, mantiene bajo discreción quien de su equipo irá a Rusia, y aunque no quiso revelar nombres, sí habló de la experiencia de cubrir para Monumental (emisora de Grupo Repretel) el Mundial de Brasil.
“Los primeros días éramos solos los medios ticos los que andábamos con la Sele, pero después de que Costa Rica le gana a Italia, eran decenas de medios los que seguían a la Sele porque el equipo estaba dando la sorpresa. Ahí nos empezamos a hacer famosos, pedían autógrafos porque no conocían quienes eran los jugadores. Nos paraban en los centros comerciales, todo el mundo quería algo de Costa Rica. Vi a aficionados cambiar por plata camisas ‘paqueteadas’”, dijo Pablo Guzmán.
El ramonense contó que el día empezaba a las 6 a. m. o antes y se alargaba hasta las 2 a. m. “Dormíamos cuatro horas si acaso y los días de partidos de la Sele uno llegaba a la ciudad de Santos y era tomar un vuelo para las sedes. Llegábamos el día antes del partido y nos devolvíamos el mismo día, después del partido”, agregó Guzmán.
El comunicador contó que solo tuvo la oportunidad de ver tres partidos de la Sele de todo el mundial de Brasil. “Ninguno otro porque hay que andar en traslados, entrenamientos, entrevistas. No hay chance para nada”, aclaró.
Según dice, ha recogido criterios de que el Mundial de Brasil ha sido de los más bonitos en tiempos recientes. Para él, la experiencia fue “chivísima” a pesar de que recuerda las manifestaciones que se hacían por la disconformidad de los brasileños con que su país albergara la actividad.
Guzmán completó las cinco voces que hablaron sobre “el sabor de un mundial de fútbol” el que la prensa, los equipos y sus dirigencias y la fanaticada del balompié sueña con probar en algún momento de la vida.
