El certamen Señora Costa Rica está cada vez más cerca de coronar a la sucesora de la actual reina, Angélica Arias. Sin embargo, antes de que las candidatas suban al escenario, una decisión de la organización ya abrió una nueva puerta para decenas de mujeres: el límite máximo de edad aumentó de 50 a 60 años.
La modificación busca que más costarricenses puedan participar en un proceso que, según la directora del certamen, Marisol Soto, trasciende la búsqueda de una corona. La iniciativa pretende reconocer la experiencia, la madurez y el poder de transformación que muchas mujeres consolidan con el paso de los años.
“Inicialmente, el certamen tenía un límite de edad de 50 años, pero con el tiempo entendí que la mujer ha cambiado y que hoy vivimos una realidad muy diferente. Conversé con la organización Mrs. World Señora Mundo y me aprobaron subir la edad para que muchas más pudieran participar”, explicó Soto a La Nación.
Una puerta abierta a nuevas historias
Para Soto, la edad no debería convertirse en un obstáculo para cumplir sueños, asumir desafíos o poner al servicio de otros las capacidades que cada mujer ha construido a lo largo de su vida.
“Ampliarlo hasta los 60 años es también reconocer la experiencia, la madurez y la seguridad que muchas mujeres adquieren con los años. Queremos que Señora Costa Rica sea un espacio donde más mujeres puedan desarrollarse, alzar su voz y trabajar por las causas sociales”, agregó.
La directora relató que, durante distintas actividades, se encontró con mujeres mayores de 50 años que le compartían su deseo de competir. Aquellas conversaciones fueron sembrando la decisión de ampliar el rango de edad de participación.
“Y más que responder solamente a una solicitud, sentimos que era momento de escuchar esa realidad y abrir la puerta. Por eso me siento feliz, como directora de Señora Costa Rica, de recibirlas. Hay mujeres de 50, 55 o 60 años que están viviendo una etapa maravillosa de sus vidas: son profesionales, empresarias, madres, abuelas, líderes y mujeres con muchísimo que aportar. ¿Por qué decirles que ya no pueden soñar?”, añadió.
Para Soto, Señora Costa Rica no se limita a un concurso de belleza. Es, más bien, un espacio en el que las participantes pueden reencontrarse con sus aspiraciones, fortalecer su confianza y descubrir que los sueños no tienen fecha de vencimiento.
“Muchas mujeres llegan pensando que vienen a un concurso y terminan encontrándose consigo mismas. Señora Costa Rica es una plataforma de amor propio. El proceso les permite fortalecer su seguridad, su imagen, su comunicación, hacer nuevas amistades, desarrollar talentos y, sobre todo, descubrir una versión de ellas mismas que quizá tenían olvidada y que no sabían que existía”, comentó.
Según Soto, las candidatas ideales son mujeres con historias de vida, personalidad, compromiso y disposición para representar a la mujer costarricense, así como para involucrarse en causas sociales.

Belleza con propósito
La directora insistió en que el certamen tiene un componente benéfico que guía su propósito. Más allá de la preparación, las pasarelas y la gala final, la organización busca que las concursantes utilicen su visibilidad para apoyar a otras personas.
“Es un proyecto benéfico y ser parte de esto significa también tener la oportunidad de utilizar nuestra voz y nuestra visibilidad para ayudar a otros. Nuestra causa benéfica es la Fundación Pro Unidad de Cuidado Paliativo”, comentó Soto.
Por tratarse de un certamen completamente benéfico, los premios dependen de los patrocinios y todavía no se han anunciado los correspondientes a esta edición. En años anteriores, las ganadoras han recibido cruceros, zapatos y otros accesorios de belleza que podrán utilizar en el Mrs. World Internacional, cuya fecha y sede aún no se han definido.
Cómo participar
Las interesadas deben ingresar a www.sracostarica.com, completar el formulario de inscripción antes del 22 de agosto y asistir al casting el 23 de agosto, en el horario que la organización comunicará tras recibir la solicitud.
Para participar, deben cumplir con los siguientes requisitos:
- Ser costarricenses.
- Tener entre 25 y 60 años.
- Estar casadas, divorciadas, separadas o vivir en unión libre.
- Contar con pasaporte vigente.
- Gozar de buena salud física.
- Tener disposición para involucrarse en causas sociales.
No es necesario contar con visa.
La gala final, en la que se coronará a la nueva Señora Costa Rica, se realizará el 28 de octubre, a las 7 p. m., en el Hotel Barceló San José.
“Espero que mi sucesora sea valiente”
Angélica Arias, actual Señora Costa Rica, asegura que su vida cambió desde el primer día en que se incorporó a la organización. Para ella, el proceso también le permitió mirar la belleza desde una perspectiva más profunda, lejos de los estándares físicos que suelen imponerse sobre las mujeres.
“Nosotras las mujeres nos limitamos a pensar en cómo vemos nuestro cuerpo y no apreciamos lo más valioso que Dios nos dio: nuestra alma, mente y corazón”, comentó.
Arias considera que la belleza verdadera no siempre se ve, sino que habita en la inteligencia, los valores y la capacidad de tender la mano a quienes lo necesitan.
“Espero que mi sucesora sea valiente, que tenga valores y que no se fije tanto en su estructura corporal, sino en cómo crear una red de apoyo para la fundación que se busca ayudar”, agregó.
“Tengo todo para ganar”, dice aspirante
A sus 54 años, Alicia Chacón se prepara para asistir al casting de Señora Costa Rica con la emoción de quien vuelve a encontrarse con un sueño que había guardado desde joven.
Vecina de Pérez Zeledón, casada y madre de una joven de 25 años que vive en Canadá, Chacón vio en la ampliación del rango de edad una señal que no quiso dejar pasar. Para ella, la decisión de la organización se convirtió en una invitación directa a intentar aquello que durante años imaginó: participar en un certamen de belleza.
“Desde que yo vi la nota, dije: ‘Aquí es, yo siempre he querido, yo voy a hacerlo, yo lo voy a lograr, yo puedo’. ¿Qué me impide? Nada. Tengo todo para ganar”, relató.
La aspirante contó que completar el formulario de inscripción fue un momento cargado de ilusión. En ese gesto sencillo, sintió que estaba honrando a la joven que alguna vez soñó con escenarios, vestidos y concursos.
“Creo que le voy a cumplir el sueño a la Alicia que siempre quiso hacer un Miss Universo y hacer todas esas cosas de joven y que realmente la edad no define. La edad no define nuestros sueños”, expresó.
Chacón vive en el barrio Miravalles de Pérez Zeledón, una comunidad que describe como “El Paraíso” por su cercanía con el Cerro Chirripó. Allí comparte su vida con su esposo y celebra otra meta que logró cumplir: casarse por la iglesia, después de haber contraído matrimonio por lo civil.

Una mujer activa y resiliente
Durante 25 años, Chacón trabajó en el sector educativo. Es docente de profesión y dedicó buena parte de su carrera a dirigir centros educativos. Aunque actualmente no trabaja de manera formal, se mantiene activa y todavía recibe llamadas para asumir nombramientos en escuelas.
También dedica buena parte de su tiempo a acompañar a su hermano mayor, un adulto de 75 años que, según relató, atravesó situaciones de maltrato. Chacón lo apoyó en distintos trámites y ahora él vive cerca de su casa, lo que le permite estar pendiente de sus necesidades.
“Para mí es como una misión también que Dios me ha mandado”, afirmó Chacón, quien combina ese acompañamiento con proyectos familiares y viajes junto a su esposo.
Al describirse como candidata, destacó la fuerza que ha encontrado en sus experiencias y en los desafíos que ha superado.
“Soy una mujer apasionada, empoderada, fuerte y resiliente”, señaló.
Para ella, los años no son una desventaja, sino una fuente de perspectiva. Cada vivencia, cada reto y cada momento difícil han ido formando una mujer que hoy se siente lista para caminar hacia un nuevo escenario.
“Una muchacha puede ser muy linda, muy guapa, preciosa, como yo lo fui a los 20, 30, 35, 40, 45, pero no ha vivido todas esas experiencias o vivencias que ya yo he vivido, todo lo que he luchado y superado”, comentó.
Un sueño acompañado por su familia
Por ahora, la decisión de participar en el casting solo la conocen su esposo, su hija y una vecina costurera que la ayudó a tomar sus medidas para completar los requisitos de inscripción. Aun así, Chacón aseguró que cuenta con el respaldo absoluto de su familia.
Su esposo y su hija la animan a continuar y confían en que tiene posibilidades de ganar. Su vecina también celebró la idea desde el primer momento. “Me dijo: ‘Qué lindo, usted es muy linda, usted va a ganar’”, recordó Chacón.
Durante un reciente viaje a Estados Unidos, incluso recibió palabras de apoyo de una trabajadora del hotel en el que se hospedó. Aquellos gestos, pequeños pero significativos, reforzaron su convicción de que era momento de intentarlo.
Para la vecina de Pérez Zeledón, competir no responde únicamente al deseo de obtener una corona. Se trata de demostrarse que todavía puede conquistar nuevos retos y de enviar un mensaje a otras mujeres que, por miedo o por edad, han dejado sus sueños en pausa.
“Yo sé que la edad no define cómo uno se limita o deja de cumplir sueños. Yo sé que lo puedo lograr y que tengo todo para ir adelante”, concluyó.

