Ricardo Arjona nunca defrauda a Costa Rica: crónica de un concierto de excelencia y entrega
El Estadio Nacional fue testigo, una vez más, de la pulcritud de un espectáculo del guatemalteco que nunca se guarda nada para los ticos
14/08/2026 INS Estadio, Estadio Nacional, La Sabana. Concierto con Ricardo Arjona. El cantautor guatemalteco ofreció, este viernes, víspera del Día de las Madres, el primero de dos conciertos en Costa Rica de su gira “Lo Que El Seco No Dijo”. Foto: Rafael Pacheco Granados Rafael Pacheco Granados
Ricardo Arjona entregó un espectáculo de primer nivel este viernes 14 de agosto en el primero de dos conciertos en Costa Rica como parte de su gira internacional "Lo que el Seco no dijo". (Rafael Pacheco)
Ricardo Arjona no deja de sorprender. Cada concierto que ha presentado en Costa Rica es una muestra de cómo un artista se dedica por completo a darle a su público una experiencia inolvidable. Y no hablamos solo de música, sino de montaje, producción, interacción y todo lo que pasa alrededor del escenario en un espectáculo.
Este viernes 14 de agosto, el guatemalteco una vez más le cantó a nuestro país con una energía admirable y con una entrega total que, de por sí, es a lo que tiene acostumbrados a los ticos.
En el caso de esta periodista, la primera vez que lo vi en concierto fue hace al menos unos 25 años y el resultado de mi experiencia siempre ha sido el mismo: el asombro por la pulcritud y excelencia de sus shows. Es un sello de calidad que en más de dos décadas, en lugar de amainar, más bien ha ido en aumento cada vez y cada vez.
Con motivo de su gira internacional Lo que el Seco no dijo, el cantautor se reencontró con los ticos que lo quieren tanto en el Estadio Nacional, en La Sabana, y pese a que para llegar al show había que atravesar San José en hora pico, un viernes de pago y previo al Día de la Madre, las miles de personas que se reunieron para escucharlo cantar sus grandes éxitos no salieron defraudadas. Arjona, una vez más, fue excelente en su presentación.
El montaje fue todo y más de lo que se esperaba. En escena había cinco pantallas gigantes que proyectaban no solo lo que ocurría en tarima, sino que también narraban con imágenes de primer nivel las canciones que interpretó el chapín.
La voz del cantautor está intacta; se notó en el amplio repertorio que planeó para Costa Rica. ¿Y los músicos? La banda que lo acompañó, como siempre ha sido la historia, fue de un nivel excepcional. Hubo batería, bajo, piano, timbales, guitarra, chelo, violín, trompeta y saxofón... cada uno de los artistas marcó pausas, tiempos y ritmos que valieron la experiencia musical de la presentación.
En sus casi cuatro décadas de historia musical, Ricardo Arjona se ha destacado por la excelencia en sus conciertos y Costa Rica ha sido testigo de ello. (Rafael Pacheco)
Arjona, las canciones y hasta el baile
El recorrido musical del concierto hizo un repaso amplio por la trayectoria de Arjona. Son más de 40 años de carrera, así que se necesitaba que todo tuviera un espacio: lo viejísimo, lo viejo, lo no tanto y lo nuevo.
El repaso inició con Gritos, Ella y El problema. Después de esta introducción, presentó Cabaret con una anécdota de cómo se conocieron y se enamoraron sus papás. Después, pasó a contar cómo se formó su hogar y a dar una de sus frases más potentes de la noche al criticar cómo se aborda el bullying en la actualidad, ya que afirmó que “en sus tiempos”, servía para aprender cómo enfrentar al enemigo.
Dejando un poco de lado la controversia, Arjona dio una clase magistral de cómo darle nueva vida a canciones tan reconocidas y queridas como Historia de taxi, que convirtió al cierre en una sabrosa salsa con unos arreglos impactantes que pusieron al público a bailar.
El montaje del escenario en el concierto de Ricardo Arjona en Costa Rica fue espectacular. Las pantallas narraban las historias de las canciones y sumergieron al público en una experiencia integral. (Rafael Pacheco)
O cómo sorprendió con el final del clásico Tarde (Sin daños a terceros) cuando la transformó en un apasionado flamenco con cajón de percusión y una corista derrochando un talento vocal que erizó la piel de los presentes.
Apnea, Lo poco que tengo, Si el norte fuera el sur,Dime que no, Cuándo, El amor y Todo termina sonaron fuerte y potente en el escenario principal donde Arjona pasó del micrófono a la guitarra con soltura.
Esta primera parte del recital concluyó con un momento especial del artista caminando por una pasarela que atravesaba el estadio en medio del público para pasar a un escenario secundario donde se sentó al piano para una sesión de complacencias al instante: Desnuda, A ti, Quiero y la muy esperada: Jesús, verbo no sustantivo, así como Cavernícolas y Pingüinos.
Cuando regresó a la tarima principal, entonó Señora de las cuatro décadas y, por supuesto, invitó a una fan a escena para dedicarle la pieza.
El adiós del concierto, ese momento que nadie quiere que llegue, sorprendió con la intensa Minutos seguida por la más esperada de la noche: Mujeres.
En esta primera entrega de dos conciertos, Arjona una vez más demostró talento, entrega, cariño y respeto por el público tico que lo ama hace cuatro décadas.
El primer concierto de Ricardo Arjona en Costa Rica este fin de semana duró, al menos, dos horas y media. (Rafael Pacheco)