Carlos Soto Campos. 24 diciembre, 2018
Ariana Grande sorprendió con un nuevo sonido y más himnos para el desamor en su álbum ‘Sweetener’.

Es difícil explicar 365 días a partir de la música y sobre todo, es difícil predecir cuál es la música de un año particular que va a resonar en los siguientes años. Estas reflexiones surgieron conversando con el equipo de Viva, a la hora de determinar cuáles eran los mejores discos del 2018. ¿Eran aquellos que nos parecían más importantes? ¿Los que nos habían gustado más?

La música nos gusta porque nos emociona, nos anima o nos reta y, a partir de esa idea, se generó una lista con los discos que quisimos repetir este año, con esa música que nos dejó boquiabiertos o nos hizo sentir bien.

Hay para todos los gustos y de todos los géneros. La sugerencia: busque algo que le suene extraño o que vaya en contra de sus gustos comunes, de seguro se sorprenderá.

Pop.

Ariana Grande sorprendió con su disco Sweetener, una verdadera joya del pop (se los dice un metalero reformado).

Con la producción de Pharrell Williams en la mayoría de las canciones, Sweetener es un disco de pop diferente, que no trata de complacer y muchas veces se enreda en sí mismo. Pero la prodigiosa voz de Ari hace que cada canción tenga sentido. Recomendamos: No Tears Left to Cry y R.E.M.

Otra cuya voz sigue impactando es Mariah Carey, que con el álbum Caution capitalizó en el interés que está teniendo el mundo del pop por las candencias sensuales del R&B y ¿quién mejor que ella para regalarnos coros pegajosos y letras listas para dedicar? Recomendamos: GTFO, Giving Me Life y Caution.

Siguiendo con el pop, no podemos olvidarnos de Robyn y Kylie Minogue. Sus discos Honey y Golden mostraron que el título de divas aún les queda.

Y si hablamos de divas en construcción, tenemos que hablar de Rosalía.

Esta cantante, compositora y bailaora de Barcelona se propuso hacer un disco que sacudiera el flamenco y vaya que lo logró. De la mano de su productor El Guincho construyó un collage sonoro en que hay palmas, cajón peruano, autotune y hasta sonidos de moto.

El mal querer, su segundo disco de estudio, asaltó las listas de lo mejor del 2018 aún en un momento en el que los periodistas de Estados Unidos siguen tratando de descifrar sus letras.

La voz de Rosalía honra al flamenco al dejar la piel en cada verso que grabó y aunque el álbum fue menos pop de lo esperado, sirve como una probada a lo que puede sonar el flamenco en una época dominada por los efectos y sonidos del hip-hop. Recomendamos: Pienso en tu mirá (vea el videoclip), Malamente y Bagdad.

Hip-hop.

Sin duda fue un gran año para los artistas de hip-hop y el trap, que poco a poco –siguiendo la afirmación que hizo Kanye West unos años atrás–, se han vuelto los nuevos rockstars.

Drake dio un gran golpe con Scorpion, un álbum doble que salta de lo triste a lo alegre de cero a cien y que nos dejó himnos como Nice for What, Nonstop y la inescapable In My Feelings, la canción de Kiki.

Cardi B hizo lo suyo con Invasion of Privacy, un disco con el que no solo habla de su pasado como stripper, sino que mostró que su sonido puede crear puentes entre el trap latino y el anglo, entre el hip-hop de radio y el underground, todo listo para sacudir una pista de baile con los bajos. Recomendamos: I Like It, Be Careful y Bartier Cardi.

Kanye West produjo cinco discos de siete canciones y protagonizó dos de ellos Ye (su octavo álbum) y Kids See Ghosts, junto al rapero Kid Cudi. Ambos se alejaron del sonido más comercial del rap para introducir elementos de rock y psicodelia y de alguna forma redimirse ante sus polémicas. Recomendamos: Ghost Town, 4th Dimension y Kids See Ghosts.

Hay para todos los gustos y de todos los géneros. La sugerencia: busque algo que le suene extraño o que vaya en contra de sus gustos comunes, de seguro se sorprenderá.

Si lo que busca es un muestrario de lo que ofrece el hip-hop, por estos días la mejor referencia es el soundtrack de la película Black Panther. Producido por el respetadísimo Kendrick Lamar, este disco cuenta con colaboraciones de Future, The Weeknd y Travis Scott, artistas que generaron atención por sus propios méritos este año. Recomendamos: King’s Dead, I Am, Big Shot y The Ways.

Reggaeton.

La música latina tuvo un alcance gigante este año, liderada por figuras como Bad Bunny, quien sin un álbum sigue cosechando éxitos (¡hizo a Drake cantar en español para MIA!).

Está J Balvin, que con su álbum Vibras demostró que el reggaeton no tiene por qué sonar todo igual, moviéndose por las periferias del género. Vibras ofrece algo raro en el género: un disco que se puede escuchar entero sin aburrirse. Recomendamos: Ambiente, Brillo, En mí.

Ozuna hizo lo propio con Aura y Wisin y Yandel regresaron de forma triunfal con Los campeones del pueblo. Casi que damos por sentado que estos artistas nos den hits, pero no es tan fácil como suena. Recomendamos: Reggaeton en lo oscuro, de Wisin y Yandel y Única, de Ozuna.

De Costa Rica.

Entre los discos nacionales notamos la misma tendencia que la mayoría de las listas de medios internacionales: hay poco rock. Textos de opinión de Rolling Stone y Vulture coinciden en que el género puede estarse agotando y sus referentes no solo se están extinguiendo, sino cansando de tocar las mismas canciones de siempre.

Así, podemos hablar de que en Costa Rica se han dado sorpresas entre la música urbana, la tropical y en general, las fusiones. Olla 'e carne espiritual, del grupo Triddi, es quizá el mejor ejemplo. Es rock que tiene espíritu de reguetón, funk y mucho sentido del humor.

El grupo Hijos enfocó sus energías en los sintetizadores y las texturas electrónicas para su álbum Sol naciente, otro de esos discos que se puede oír de principio a fin sin fruncir el ceño.

Sonámbulo lanzó su esperado tercer disco Domitila y su jardín, que ellos decidieron llamar “un cuento”. Cada canción del disco da una imagen de la historia de una mujer deprimida. Malpaís y María Prétiz también se volcaron a las historias con sus álbumes Nada que olvidar y Pisapapeles.

El productor nacional Mntjy lanzó Angelito, una colección de remixes que llevan los hits de reguetón al más oscuro trap. Hasta las canciones más emocionantes como Escápate conmigo toman un tono sombrío que transita el límite entre lo nostálgico y lo sensual.

El grupo de funk infibeat, los metaleros de Tótem, la rapera Nativa, y el cantautor Andrés Cordero también lanzaron discos dignos de visitar.