
El influencer y creador de contenido Diego Garro se adentró recientemente en las instalaciones de lo que fue uno de los destinos recreativos más emblemáticos de Heredia: el parque acuático Aquamania, posteriormente conocido como Waterland.
Ubicado en San Antonio de Belén, el lugar que una vez desbordó alegría hoy permanece reclamado por la naturaleza y el olvido.
“Miles de familias costarricenses venían a este lugar y un día simplemente cerró. Desapareció sin dar ningún tipo de explicación”, explicó Garro durante el video, publicado en sus redes sociales.
El parque es recordado por sus piscinas con cuevas, toboganes y una pista de go-karts que, en su apogeo, llegó a recibir hasta 1.500 personas por día.

En su recorrido, Garro mostró el avanzado deterioro de la infraestructura. La zona de vestidores y baños, descrita por el creador como un “set de película de terror”, se encuentra llena de vidrios rotos y es el refugio de cientos de murciélagos.
Uno de los puntos más nostálgicos fue el área de piscinas. Garro destacó la existencia de cuevas internas. También mostró el famoso tobogán de piedra, apodado popularmente como “el dragón” o “el choyanalgas”, debido a la abrasión que provocaba en los bañistas al deslizarse.

La historia del lugar cambió a mediados de la década de los noventa, cuando el parque pasó a llamarse Waterland tras una venta empresarial. A pesar de los planes iniciales de expansión y el éxito de su sistema de membresías, el centro cerró hace años sin un comunicado oficial.
“Nadie sabía muy bien lo que estaba pasando. Incluso para los mismos socios, el cierre fue una completa sorpresa”, añadió el influencer.
Actualmente, la finca despierta interés comercial y municipal, pero el complejo recreativo permanece como un laberinto de concreto y recuerdos para los heredianos.
