
La historia de la monarquía británica guarda episodios poco conocidos. Uno de ellos involucra a Mabel Anderson, conocida como Mipsy. Ella fue la niñera del entonces príncipe Carlos. También fue confidente de la reina Isabel II. Su papel cobró relevancia incluso en momentos de crisis para la familia real.
En medio de un escándalo que involucró al príncipe Andrés, el rey Carlos III decidió cumplir un compromiso personal. Visitó a Mipsy para celebrar sus 100 años. El encuentro ocurrió fuera de agenda oficial. Se dio en Frogmore House. El gesto reflejó la importancia de esta mujer en su vida.
La niñera que marcó la infancia del rey
Mabel Anderson ingresó a la familia real en 1948. Tenía 22 años. Se postuló como enfermera asistente. Destacó por su seguridad frente a la entonces princesa Isabel. Esa actitud influyó en su contratación.
Poco después, recibió la tarea de cuidar al recién nacido príncipe Carlos. Con el tiempo, también atendió a la princesa Ana y a los príncipes Andrés y Eduardo. Su labor fue constante. Su presencia fue clave en la crianza de los hijos de la reina.
Anderson no provenía de la aristocracia. Era hija de un policía que murió durante el Blitz en la Segunda Guerra Mundial. Ese antecedente generó afinidad con Isabel II, quien también participó en el esfuerzo de guerra.
Una figura firme y cercana en el entorno real
La niñera destacó por su carácter. Según biografías autorizadas, cumplía con las expectativas del príncipe Felipe. Mantenía disciplina. También mostraba afecto hacia los niños.
Carlos la llamaba Mipsy. Con ella encontraba estabilidad emocional. Durante su infancia, la describió como un refugio. Era una figura de confianza junto a Lord Mountbatten.
En 1952, cuando murió el rey Jorge VI, ella estuvo al lado de Carlos. Él tenía cuatro años. En ese momento pasó a ser heredero al trono.
Confidente de la reina Isabel II
Con el paso del tiempo, Mabel Anderson asumió un rol más amplio. Se convirtió en apoyo de la reina. Informaba sobre la rutina de los niños. Mantenía comunicación constante con Isabel II.
La relación entre ambas evolucionó hacia una amistad. Compartían actividades cotidianas. Veían televisión juntas en el Palacio de Buckingham y en Windsor. La confianza se mantuvo durante décadas.
Tras la muerte del príncipe Felipe en 2021, su cercanía se reforzó. Mipsy acompañó a la reina en ese periodo.
Un vínculo que se mantuvo hasta el final
Cuando se retiró, Anderson continuó cerca de la familia real. Recibió una residencia en Frogmore House. Este beneficio se otorga a personas destacadas. Carlos supervisó personalmente su acondicionamiento.
El rey mantuvo contacto constante. Organizó celebraciones importantes para ella. Entre ellas, su cumpleaños 90 en Clarence House. En ese evento prometió acompañarla en su centenario.
Cumplió esa promesa. A pesar del contexto adverso dentro de la familia real, asistió a su celebración número 100. Permaneció cerca de una hora. Compartió el té en un encuentro privado.
El gesto evidenció la relevancia de Mipsy. Fue una figura clave en la vida del monarca. También en la intimidad de la reina Isabel II.
❤️ Charles has described Mabel Anderson, his former nanny whom he called Mipsy, as “warm, loving, sympathetic and caring” & “a haven of security” in his sometimes difficult childhood.
— The Finsta Royal (@FinstaRoyal) December 10, 2024
💚 Each Christmas he sends a chauffeur-driven car to take her to Sandringham.
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*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
