
Un cirujano estético reconocido por atender a personas adineradas y celebridades recibió una condena de 1 año y 3 meses de prisión y una prohibición indefinida para ejercer la medicina tras la muerte de un multimillonario durante un procedimiento médico en Francia.
La sentencia se dictó el miércoles 28 de enero y puso fin a un proceso judicial que se extendió por varios años. El caso se relacionó con la muerte de Ehud Arye Laniado, comerciante de diamantes belga-israelí, de 65 años, quien falleció en marzo de 2019 en una clínica privada de París.
El médico, identificado como Guy H., realizaba un procedimiento de aumento del pene en la clínica estética Saint-Honoré-Ponthieu. El tratamiento se efectuó fuera del horario comercial. Durante la intervención, el paciente sufrió una parada cardíaca que causó su muerte.
Laniado acudía al cirujano entre dos y cuatro veces por año. Cada procedimiento tenía un costo de decenas de miles de euros. Las autoridades señalaron que la relación médica se mantenía desde hacía varios años.
En un inicio, la investigación se manejó como homicidio culposo. Con el avance del proceso, los fiscales analizaron posibles delitos por omisión de auxilio, infracciones vinculadas con drogas y ejercicio ilegal de la medicina.
El médico que asistía a Guy H. durante la cirugía recibió una condena de 12 meses de prisión, aunque la pena quedó en suspenso. También quedó inhabilitado para ejercer la medicina.
Las pesquisas descartaron que la inyección aplicada en el pene fuera la causa directa de la muerte. El punto central del caso se centró en el retraso en solicitar ayuda médica de emergencia. El primer aviso ocurrió a las 8 p. m.. La llamada a los bomberos se realizó dos horas después.
Los acusados indicaron que el primer contacto con los servicios de emergencia respondió al comportamiento alterado del paciente, quien insistía en recibir las inyecciones pese a manifestar dolores abdominales. Según esa versión, Laniado tenía antecedentes de úlcera, lo que dificultó asociar los síntomas con un problema cardíaco.
Un médico parisino consultado de forma anónima por la prensa francesa señaló que el desenlace no resultó inesperado. Indicó que en los niveles más altos de la cirugía estética se registran prácticas que flexibilizan las normas médicas.
Durante el juicio, la defensa de Guy H. intentó restar gravedad al episodio. El abogado del cirujano sostuvo que el evento cardíaco pudo ocurrir en cualquier lugar, incluso fuera de un entorno médico.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
