
El panorama de los debates en la televisión pública española vivió uno de sus momentos más complejos, cuando la periodista Marta Gómez Montero decidió abandonar el set del programa Malas lenguas Noche, de Radio Televisión Española (RTVE), en plena transmisión en directo.
Gómez explotó, al parecer, por el presunto matoneo y el maltrato constante del presentador del formato, Jesús Cintora.
El hecho, ocurrido el 11 de julio, desató una ola de reacciones sobre los límites del respeto y las condiciones laborales en los medios de comunicación.
El incidente ocurrió en medio de un debate centrado en las recientes declaraciones del político español Alberto Núñez Feijóo respecto al ausentismo laboral.
Cuando el conductor le cedió la palabra, Gómez Montero rompió la dinámica del programa para manifestar su inconformidad con el trato recibido, visiblemente afectada.
“No voy a contestar, Jesús. No me vas a volver a humillar. Me siento absolutamente humillada”, afirmó Gómez Montero.
Luego, la comunicadora explicó ante las cámaras las razones que la llevaron a permanecer en el espacio hasta entonces, señalando que llevaba un largo tiempo soportando los maltratos “por pagar las facturas y por mis hijos”, entre lágrimas.
Antes de retirarse del set de grabación, la periodista aludió a la frase final de la obra de Gabriel García Márquez El coronel no tiene quien le escriba, en la que la esposa del protagonista le pregunta qué van a comer en adelante y él responde que “mierda”.
“Pues yo, Cintora, prefiero comer mierda”, dijo Gómez Montero literalmente, antes de quitarse los micrófonos y recoger sus documentos de trabajo.
La escena generó incomodidad inmediata tanto en el equipo técnico como entre los panelistas invitados. Ante la salida de la colaboradora, Cintora reaccionó preguntando: “¿Pero qué te pasa, Marta?”.
Al no obtener respuesta, se dirigió a la audiencia asegurando que “ha decidido irse. Aquí no se humilla a nadie”, para luego continuar con la agenda del día.
Duras reacciones en España
Las reacciones de los demás integrantes de la mesa no se hicieron esperar. La periodista Esther Palomera, también participante en el debate, evidenció el impacto del episodio al señalar que la situación “nos ha dejado a todos con muy mal cuerpo”.
Más tarde, el presentador recurrió a su cuenta oficial en la plataforma X para ofrecer disculpas “por el mal rato”, y aclaró que la relación profesional entre ambos se mantiene y que la comunicadora tiene las puertas abiertas para regresar al espacio televisivo.
El caso escaló hasta el ámbito institucional. José Pablo López, presidente de RTVE, abordó el tema de forma oficial durante una comparecencia en la Comisión Mixta de Control Parlamentario de la Corporación RTVE y sus Sociedades en el Congreso.

