
Sonidos milenarios de sonajeros, ocarinas, silbatos y flautas precolombinas se conjugan con voces de artistas costarricenses en un disco poco común, el cual rescata historia y talento en una serie de canciones donde fluye la emotividad.
Se trata de Primero fuimos música, un álbum que resulta de una investigación de los Museos del Banco Central de Costa Rica, donde se registraron los sonidos de más de 60 instrumentos precolombinos que después dieron paso a las creaciones de nueve artistas ticos.
En la producción participan Berenice, Canina, Felipe Pérez, Frezco y Los Excavators, Guápil, Huba Watson, Karol Barboza y MAZZK.
La investigación nació en el marco de una exhibición arqueológica que mostró estos instrumentos. De acuerdo con los Museos del Banco Central, se llegó a una selección de sonidos que sirvieron para profundizar en el estudio de las sonoridades antiguas, las cuales se convierten ahora en recursos creativos para músicos, diseñadores de sonido y productores audiovisuales.
“Como celebración de una memoria sonora viva, la producción integra las voces de líderes, cantores y cantoras de pueblos indígenas, así como samples de sonidos originales de objetos arqueológicos —y sus versiones editadas como instrumentos digitales—, e incluso el uso de las notas musicales que emite una ocarina como escala de partida para crear la melodía de una composición”, explicó la producción en un comunicado de prensa.
En plataformas digitales como Spotify, Apple Music, Amazon y TIDAL están disponibles las primeras canciones del álbum: Primero fuimos música, Resonante (Achará, Felipe Pérez), Fiesta funeral (Karol Barboza) y Memoria (Guápil).
El disco Primero fuimos música se publicó bajo el sello costarricense Araima Records y contó con la producción musical de Pee-Pah! Fábrica de Sonido. Además, el proyecto fue liderado por Andrés Cervilla y fue masterizado por Giancarlo Tassara en el estudio Miut Audio.
“Que en un mismo álbum se hayan reunido sonidos e historia que datan de hace 2.500 años es algo realmente poderoso. Este proyecto es una muestra de lo que puede suceder cuando un proyecto nace con intención, respeto y un verdadero espíritu colaborativo”, manifestó Andrés Cervilla en la información de prensa.
“El patrimonio trasciende el pasado y, con experiencias como esta, nos conecta con el presente. Tras miles de años, estos instrumentos cobraron vida y tenemos la posibilidad de escucharlos y honrar sus sonidos, poniéndolos en manos de creadores talentosos como los que reunimos en este álbum”, agregó José Hernán Solano, director ejecutivo de los Museos.

