
De boca en boca cocina su décimo año de historia como uno de los programas estelares de Teletica y de los más candentes de la televisión de Costa Rica. Todo eso pasa mientras que, en el horno, la levadura de los cambios también hace de las suyas.
En este panorama, al periodista Diego Piñar le tocó dar un paso al frente, amarrarse bien el delantal, tomar el rodillo y poner las manos sobre una masa televisiva que crece exitosa, pero que nunca deja de estar ardiente.
Piñar, jefe de información y conocido por su sección Se quema el pan, ahora también se desempeña como productor del espacio de farándula, tras el despido de Danny Jiménez, el cual fue anunciado por la televisora el 23 de enero.
Asume el puesto con la no sencilla tarea de que el producto de Canal 7 siga siendo apetecido por el público y siga vendiéndose como panecillos calientes.
“Asumir el rol de productor siempre implica un compromiso mayor. Más que sorpresa, sentí claridad sobre el momento y sobre lo que el programa necesita hoy, que es orden, cercanía y trabajo en equipo”, declaró en entrevista con La Nación.
El experimentado comunicador toma las riendas del programa de forma inesperada, pero con el respaldo que le da tener un conocimiento del entorno que casi nadie posee. Piñar se sabe al dedillo el teje y maneje de los formatos faranduleros, gracias a una trayectoria que arrastra desde que fue parte del extinto Intrusos, de Repretel.
“Lo vivo con mucha gratitud y con los pies en la tierra. Este momento no lo veo como una meta, sino como una nueva responsabilidad dentro de un camino largo en el periodismo y el entretenimiento”, afirmó.
“Me emociona, claro, pero sobre todo me compromete a seguir haciendo televisión con criterio. Seguir haciendo televisión actualizada, evolutiva; pero con respeto y conexión humana”, añadió.

En lo que respecta a De boca en boca, tiene un vínculo total con el equipo, porque lleva años siendo el puente entre reporteros y presentadores. Es decir, si hay alguien que sabe qué harina se carga en ese costal, es él.
Esto también lo valida a la hora de llevar la transición de mando que, en cualquier grupo de trabajo, es retadora. Según cuenta, pasar juntos por verdes y maduras, ha hecho que el grupo afronte unido los movimientos en la dirección.
“Cada uno tiene su fuerza, su cercanía con el televidente y su rol claro. Mi trabajo es ordenar, escuchar y potenciar esa unión, porque el programa se sostiene desde el equipo, no desde una sola persona”, expresó el periodista.
Eso sí, reconoce que su nuevo puesto implica variar su mirada y las responsabilidades, por lo cual tuvo que cambiar ese chip enfocado en lo informativo, que tenía hasta hace apenas un par de semanas.
“Ahora la visión es más integral y contempla equipo, ritmo, calle, decisiones editoriales y conexión emocional con la audiencia. El productor tiene que leer el momento del país, de la gente y del programa, sin perder el ADN que lo ha hecho fuerte”, detalló.
Además, Diego confirmó que bajo su mando vienen cambios y que el norte apunta a “seguir siendo relevantes sin perder identidad”. De hecho, aunque lleva poco tiempo, ya el televidente ha podido ver algo que será una tónica: el aumento en el contenido desde la calle.

Otro de los cambios que buscará implementar y que va de la mano con la cobertura fuera del set, será potenciar la espontaneidad. En esta línea, pretende que no solo se viva del chisme de cada día, sino también que afloren mucho más las ocurrencias, el humor y la humanidad de sus figuras.
“De Boca en Boca es, y seguirá siendo, un programa de gente, con famosos. Historias reales, cercanas, contadas con respeto, picardía y emoción. Mi sello como productor es ese equilibrio entre entretenimiento con información, calle con criterio y siempre una conexión genuina con quien nos ve”, explicó Piñar sobre el futuro del programa.
“La televisión cambia, la gente cambia, y eso nos obliga a estar atentos, a salir más, a escuchar más y a conectar emocionalmente. Todo se trabaja bajo los valores de Teletica: cercanía, ayuda, empatía e información con entretenimiento”, agregó.
Sin embargo, todo eso será paulatino. Actualmente, lo que lo ocupa en la inmediatez es la planificación especial de los 10 años del programa. En este punto también habrá diferencias, pues mientras el año anterior se optó por una transmisión con figuras de la farándula, este 2026 también involucrarán en mayor medida al público.
Aunque no entró en detalles, Piñar sí anunció que celebrarán la historia de este espacio de farándula con sorpresas y hasta reveló una exclusiva.
“Podemos adelantar la presencia de un humorista internacional y de un cantante internacional muy ligado a los años 2000, de esos que marcaron época y pusieron a bailar a toda una generación. Será una celebración muy al estilo De Boca en Boca: cercana, alegre y emotiva”, concluyó.
