
Honey Cooper, una estudiante de 10 años, cursa cuarto grado en California y al mismo tiempo asiste a una clase universitaria. La menor forma parte de un programa de inscripción dual que permite a estudiantes con alto rendimiento académico llevar materias de educación superior sin abandonar la escuela pública.
El caso ocurre en el condado de San Bernardino, donde autoridades educativas impulsan esta modalidad para ampliar los desafíos académicos de alumnos con habilidades avanzadas.
Honey Cooper está matriculada en la Escuela Primaria Kimbark. Allí comparte clases con más de 30 compañeros en materias como fracciones, ciencias y lectura.
Al mismo tiempo, la menor asiste a San Bernardino Valley College. En la universidad participa en un curso de arte junto a un grupo de aproximadamente 12 estudiantes.
Según la directora de la escuela, Brittany Zuniga, la estudiante destaca por su capacidad intelectual, dedicación y entusiasmo por aprender.
Aunque el apellido coincide, Honey Cooper no tiene relación familiar con Sheldon Cooper, el personaje de la serie The Big Bang Theory. Sin embargo, la coincidencia recuerda al personaje ficticio conocido por ingresar a la universidad a una edad muy temprana.
Autoridades educativas impulsaron el ingreso a la universidad
El acceso de Honey a la educación superior surgió tras una evaluación del distrito escolar de San Bernardino.
Sandra Rodríguez, subdirectora de servicios estudiantiles del distrito, analizó experiencias previas de estudiantes educados en casa que habían tomado cursos universitarios.
Tras revisar esas experiencias, las autoridades consideraron viable extender la opción a alumnos del sistema público con desempeño académico avanzado.
Después de conversar con la familia de la menor, el distrito aprobó su matrícula en la universidad.
La directora de la Escuela Primaria Kimbark indicó que este caso podría abrir oportunidades similares para otros estudiantes en el futuro.
Aprendió a leer sola desde pequeña
La madre de la estudiante, Mia Cooper, explicó que el desarrollo académico de su hija apareció desde muy temprano.
Según relató, Honey no habló mucho durante su etapa de bebé. Sin embargo, a los 18 meses su desarrollo cambió de forma notable.
La niña aprendió a leer de manera autodidacta. Ese avance aceleró su progreso académico.
Actualmente su nivel en matemáticas corresponde a contenidos de séptimo grado. Su capacidad de lectura alcanza estándares cercanos al final de la educación secundaria.
Honey es además la menor de cinco hermanos.
La estudiante señaló que el principal reto consiste en equilibrar las responsabilidades de ambos programas educativos.
Su jornada incluye clases de primaria durante el día y asistencia al curso universitario.
A pesar de la exigencia académica, mantiene actividades propias de su edad. Participa en teatro escolar, lee libros impresos y comparte tiempo con amistades y familiares.
La familia también establece reglas claras en casa. El uso de dispositivos electrónicos es limitado y se priorizan actividades presenciales y relaciones sociales.
Tres profesiones que imagina para su futuro
Cuando se le consultó sobre sus planes a futuro, Honey mencionó tres posibles caminos profesionales.
Entre sus aspiraciones aparecen cirugía, arte y diseño de moda.
Estas metas conviven con su actual proceso educativo, que combina materias básicas de primaria con formación artística en el nivel universitario.

*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
