Lysalex Hernández A.. 31 diciembre, 2018
Gabriel Castillo tiene cinco años de ser músico en la Banda Municipal de Acosta. En la foto aparece junto a su abuela Ana Castillo, quien lo acompaña en su viaje a Pasadena, California. Fotografía: Luis Fallas para La Nación

“Cuando inicie el desfile y estemos a punto de comenzar nuestro recorrido, solo recordaré todas las caminatas que hice vendiendo lotería para poder estar allí, en el Desfile de las Rosas”. Con esas palabras, Gabriel Castillo, de 17 años, intenta imaginar lo que será su participación este martes 1.° de enero, junto a sus compañeros de la Banda Municipal de Acosta, en el tradicional parade de Pasadena, California, Estados Unidos.

El joven, que reside en La Esperanza de Acosta, junto a su abuela Ana Castillo y su tía Helen Castillo, confesó que jamás se imaginó tener la oportunidad de vivir una experiencia como esta, por lo que desde el miércoles 26 de diciembre, cuando llegó a territorio estadounidense, trata de que cada momento vivido quede registrado para siempre en su memoria.

Para este estudiante del Colegio Técnico Profesional de Acosta, el poder encontrarse a tan solo horas de cumplir uno de sus sueños es el resultado de un esfuerzo que comenzó hace casi un año y medio. Una vez que se enteró junto a sus compañeros de banda de que representarían a Costa Rica en la edición número 130 del desfile, empezó a idear todo tipo de planes que le ayudaran a recaudar el dinero necesario para viajar.

Gabriel Castillo siempre soñó con tocar percusión. Sin embargo, por una enfermedad degenerativa, hoy interpreta el eufonio. Fotografía: Luis Fallas para La Nación

“Mi abuela y mi tía me han criado desde que era un niño. Vengo de un hogar humilde, en el que nunca ha faltado nada gracias al esfuerzo de ellas, especialmente de mi abuela, quien a sus 65 años sigue trabajando como vendedora de lotería, a pesar de que hasta ha sido operada de un reemplazo total de rodilla. Ella es mi más grande ejemplo de lo importante que es ganarse las oportunidades en la vida a puro trabajo”, afirmó Gabriel desde California.

Fue precisamente esa dedicación diaria al trabajo lo que lo impulsó a tomar la decisión de vender lotería por las distintas calles de Acosta, y con ello poder reunir el dinero que le permitiría viajar al Desfile de las Rosas. Es así como, en un inicio al salir del colegio comenzaba su jornada de trabajo, que combinaba con los ensayos de la banda, pero esto cambió con la huelga organizada por los sindicatos contra la reforma fiscal, desde setiembre anterior.

“Como ya no tenía clases, decidí dedicarme por completo a la venta de la lotería de lunes a domingo. La gente de la comunidad reconocía mi esfuerzo, al punto de que el dueño del restaurante Donde Alcides, en Tarbaca, me permitió estar allí los fines de semana, que eran los días en los que llegaba mucha más gente y eso me ayudó muchísimo”, manifestó el joven que toca un instrumento de viento llamado eufonio.

Castillo, quien desde que era un niño soñaba con asistir a un Festival de la Luz en San José, pudo hacerlo también cuando participó junto a la banda en la edición del año 2012. El joven recuerda ese momento como si fuera ayer, porque le impresionó muchísimo ver la reacción del público cuando hicieron el recorrido por las calles josefinas.

“Desde hace cinco años que estoy en la banda y con ella he cumplido muchos sueños, desde aprender a tocar un instrumento, ir al Festival de la Luz y, ahora, poder viajar y participar en el Desfile de las Rosas, que es considerado como el Mundial de Bandas. No puedo estar más que agradecido y sentirme satisfecho por lo hecho hasta ahora. Es muchísima la ansiedad, la emoción e ilusión de comenzar a recorrer los 12 kilómetros del desfile”, comentó el músico.

Con mayor esperanza

A sus 19 años, Brandon Fuentes asegura que el encontrarse en estos días en una ciudad como California, aún le parece algo de “otro mundo”, por lo que todavía no cree que forma parte de la delegación de costarricenses que participará en el desfile este martes 1.° de enero. Para él, estar allí es una muestra de lo importante que es esforzarse y nunca dejar de luchar por los sueños.

Brandon Fuentes, de 19 años, forma parte del grupo de bailarines de folclor de la Banda Municipal de Acosta. Fotografía: Luis Fallas para La Nación

Este bailarín de folclor estuvo a punto de no ser parte del grupo de 246 personas que viajó hasta Estados Unidos, ya que su familia no contaba con los recursos económicos para costear el viaje y la estadía, por lo que en el camino surgieron otras prioridades que atender.

“Tengo tres años de ser parte del grupo de baile de la Banda Municipal de Acosta. Llegué al grupo gracias a la insistencia y apoyo incondicional de Ingrid Badilla, una de mis profesoras, quien me insistió que hiciera la audición, a pesar de que yo me negaba porque sabía que no podría costear los pasajes diarios para ir a los ensayos. Sin embargo, desde ese momento, ella me ayudó siempre y lo sigue haciendo”, contó Fuentes.

Aunque en un inicio le costó un poco adaptarse a su nuevo grupo de baile, no dudó en aprender lo mejor de sus compañeros y compartirles también un poco de sus conocimientos. De hecho, esa es una de las principales razones que lo ilusionan de haberse unido a la banda, el poder tener la oportunidad de estar en un constante aprendizaje.

Es por ello que, ante el hecho de no poder acompañarlos en el viaje a Estados Unidos, decidió retirarse por tres meses de la agrupación, ya que había perdido cualquier esperanza. Sin embargo, su esfuerzo durante estos años, le fue recompensado por los propios directores y profesores del grupo, que gracias al apoyo de patrocinadores, pudieron costearle todos los gastos para que pudiera ser parte del desfile,

“No podía creerlo cuando recibí la noticia, me parecía mentira, había sucedido lo que para mí es un milagro. En ese momento no tenía pasaporte, menos visa para poder viajar, así que fue allí cuando comenzó todo el proceso para lo que sería cumplir este sueño; pero era algo que sentía que tenía que hacer, no solo por mí, sino también por mi familia, por ellos que me han apoyado, al igual que la profesora Ingrid, así que este sueño también es por ellos”, expresó el estudiante del Liceo de Aserrí.

Con una emoción que parece ahogar cada una de sus palabras, Brandon quiere que su historia sea ejemplo para otros, para que no se rindan y siempre intenten cumplir sus metas, aunque en algunos momentos todo parezca ser más complicado y que nada tiene sentido.

El bailarín aseguró que cumple un sueño gracias al apoyo de sus profesores y su familia. Fotografía: Luis Fallas para La Nación

“Han sido 14 meses de una ardua preparación para lo que será nuestra participación de este 1.° de enero, por lo que estamos seguros de que seremos dignos representantes para Costa Rica y para cada una de esas personas, que de una u otra manera, nos ayudaron a cumplir este sueño. No puede existir una mejor forma de comenzar el año que hacerlo en una actividad tan importante como esta", aseguró entre risas.

El Desfile de Rosas se transmitirá este martes 1.° de enero, a las 10 a. m., por Repretel Canal 6. Costa Rica será la delegación número 19 en salir por las calles de Pasadena, en California.