Música

En ‘creolle’ y castellano Huba Watson canta por la igualdad, la marihuana medicinal y el amor

Como solista, el disco ‘Maharage’ es la tercera producción de estudio del experimentado artista nacional, quien siempre busca honrar su herencia afrodescendiente

A sus 50 años, Huba Watson podría decir que ha hecho todo lo que se ha propuesto en el mundo de la música; sin embargo, aún sigue cantando con la misma pasión con la que se tiró a rapear hace algunas décadas, cuando todavía era un jovencillo.

Por eso Huba no se detiene. Este 2021, tras 25 años de trayectoria en la música urbana, el artista costarricense presentó Maharage, su tercer álbum de estudio como solista.

El disco es un homenaje a muchos temas que apasionan a Watson. Es un tributo a sus raíces como miembro de la Diáspora africana, a las inquietudes y cuestionamientos que tiene como ser humano y a su amor por el hip-hop y el reggae como medios para llevar un mensaje positivo a la sociedad.

Musicalmente Maharage es una fusión de géneros y estilos, todos inspirados por el conocimiento que ha acumulado Watson en su paso por diferentes agrupaciones locales como Huba&Silica, Moonlight Dub Experiment, Ragga by Roots y Do Not.

“El estilo del disco es reggae con hip-hop, mezclado con creolle (inglés criollo) y castellano. Antes de empezar a grabarlo me detuve a experimentar un poco con la mezcla de los dos géneros con ritmos del dancehall y el boom bap”, explicó el artista.

La voz social es predominante en el concepto del disco. Watson aprovecha su música para expresar las necesidades de una buena parte del pueblo costarricense, con situaciones que abarcan desde la problemática ambiental hasta la desigualdad económica que se vive. La música siempre ha sido la oportunidad de Huba para llamar la atención del público, aunque tiene muy claro que su propuesta no es la que siempre va a sonar en las radios.

Las temáticas del disco -además de la desigualdad social y económica-, aborda temas de salud, el respeto a los demás y el cuestionado uso de la marihuana medicinal. Además, en cierto espacio del disco, Huba le dedica algunas rimas al amor.

“Es esencial el comentario social. Es importante para mí que la música aporte a quien la escucha, también al conocimiento general, a la consciencia colectiva. Como artista que soy, parte de una cultura y miembro de la diáspora africana, me toca empujar esa cultura hacia adelante. Corresponde generar soluciones y la música de alguna forma sirve para mejorar la realidad”, agregó.

El disco fue producido por Kingstar y presentado a través Resistencia Subversiva, sello disquero que desde hace varios años acompaña a la música urbana en nuestro país.

Cuando un amigo invitó (o embarcó) a Huba Watson a rapear, durante un festival colegial, no tenía idea de que años más tarde se convertiría en uno de los referentes de la música urbana en el país.

“Siempre me gustó hacer rap, pero cuando hice el primero jamás me imaginé que lo iba a cantar en público. Pero un día un amigo me llamó para que lo ayudara en un show de variedades, en el colegio Anastasio Alfaro (Montes de Oca), me embarcaron”, recordó el artista.

“El papá de mi amigo trabajaba en barcos y tenía música que traía de afuera. Había varias versiones de reggae, en ese tiempo no había ritmos de hip-hop, así que agarramos un disco de Shabba Ranks que tenía la pieza Dem Bow, que era uno de los mejores ritmos de dancehall en ese tiempo e hicimos un reggae rap”, contó Huba.

Esa anécdota fue el principio de la prolífica y muy variada carrera de Watson. El camino se fue abriendo para el cantante hasta que llegó la oportunidad de unirse a un grupo que marcó una época en la música costarricense: Ragga by Roots, en compañía de Paco, Roba y Mr. G.

“Ragga fue donde pude aprender acerca de la vida de las disqueras, del público y lo que era hacer música a gran escala. Esa experiencia me ha fortalecido en otros proyectos y mi carrera”, afirmó.

Nacido en San José, de padres limonenses, Huba siempre ha honrado su herencia. Tanto en sus proyectos colectivos como en su faceta de solista, el artista busca llevar la bandera de la sangre afrodescendiente de primero.

“Me alegra que tal vez varias generaciones puedan reconocer mi nombre. Es una responsabilidad, pero también es parte del reto porque la idea es hacer la música de la mejor manera posible y siento que todavía hay mucho por rescatar. Pasamos por muchas etapas, el reggae dancehall estuvo prohibido durante unos años, luego vinieron artistas como Ragga by Roots, Tapón, Banton, Guetto; que popularizaron la música.

”Hay que mantener vivo el mensaje, el discurso. El dancehall, el reggae tradicional y el roots traen bastante musicalidad, que mantienen esa tradición de llevar un mensaje”, concluyó.

Maharage está disponible en plataformas digitales como Spotify y YouTube.

Jessica Rojas Ch.

Jessica Rojas Ch.

Bachiller en periodismo de la Universidad Internacional de las Américas. Cubre temas de música nacional e internacional, además de informaciones de entretenimiento.

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