Ante miles de seguidores, la percusionista Ana Solano Villalobos comparte en redes sociales el detrás de escenas, la diversión y los desafíos inherentes a la industria musical. Su popularidad viene de retratar la realidad tras bambalinas de una orquesta, ya sea durante ensayos o conciertos. Tanto es así, que se ha posicionado como una líder en el ámbito de la percusión, en especial por ser una mujer exitosa en un campo históricamente dominado por hombres.
En sus videos suele mostrarse alegre mientras practica sus instrumentos y narra sus pensamientos durante las presentaciones.
Sus días comienzan a las 5 a. m. Va al gimnasio y luego se traslada a la Universidad de Costa Rica (UCR) para recibir clases, estudia en sus ratos libres y por las tardes trabaja como profesora de música.
Por lo general, luego regresa a la universidad para tomar más clases o para ensayar con alguno de los conjuntos musicales de los que forma parte, para finalmente volver a su hogar en Desamparados, San José.
Para organizarse con todas estas obligaciones, requiere de una gran disciplina, ya que debe perfeccionar su técnica en instrumentos como marimba, xilófono, timbales, tumbadoras, panderetas, congas, bongos, platillos, tambores, redoblantes y muchos más; es decir, todo lo relacionado con la percusión latina y menor.
En una entrevista con La Nación, la percusionista contó que gracias a su presencia en redes sociales ha recibido mensajes de personas de todas las partes de Latinoamérica, que le recuerdan que su esfuerzo y dedicación valen la pena. Son personas que no sabían que las mujeres pueden ser percusionistas o que incluso desconocían de la existencia de tantos instrumentos.
Por ello, su propósito es conectar con las personas a través del mundo digital. Cuando le escriben, trata de enviarles videotutoriales, partituras, o compartirles métodos de percusión para que practiquen. Incluso, si alguien la contacta para aprender sobre algún instrumento del que ella desconoce, los remite con cariño hacia algún colega que les pueda ayudar.
“Lo que me llena de felicidad de subir vídeos es ver todo el trasfondo de esos mensajes tan bonitos que llegan. Es saber que se está haciendo algo diferente y que las redes sociales sirven”, comentó.

La conexión de Ana Solano con la percusión
Según recuerda esta artista, de 27 años, ha sentido una conexión con la música desde que tiene memoria. Uno de sus sueños de pequeña era estudiar música, pero debido a que proviene de una familia de escasos recursos no creía posible costear las clases. Lo veía como una meta inalcanzable, donde lo más cercano a cumplirla era formar parte de una banda escolar.
Fue hasta que tenía 13 años que se sumó a un proyecto de la Fundación Parque Metropolitano de la Libertad, junto con su hermano, y allí empezó a aprender en cursos gratuitos. Aunque inicialmente quería tocar el bajo, cuando ingresó al aula se encontró con el profesor de batería y desde entonces nació su pasión por la percusión.
Luego de varios años de ardua dedicación, Solano ha logrado sumarse a competencias internacionales en reiteradas ocasiones. La primera de ellas fue cuando tenía 15 años y representó al país en Guatemala como integrante de la Banda Municipal de Marcha de San José, en la Competencia Internacional de Marching Band.
En aquel entonces, cuando se le presentó la oportunidad, veía como imposible la idea de viajar, puesto a que no sabía cómo pagar los costos del viaje. Aun así, se propuso que lo lograría: se levantaba a las 4 a. m. para preparar empanadas y venderlas, con tal de alcanzar su meta.
Desde ese momento se le abrieron muchas puertas. Participó en campamentos de música en países como Dinamarca, Honduras y varias competencias en Brasil. La más reciente de ellas fue el Gramado In Concert, celebrado en febrero del 2024, donde recibió el tercer lugar. Fue una contienda complicada, con más de 60 participantes, y en la que en el primer filtro solo pasaron 16. Solano llegó hasta la semifinal.
Actualmente, Solano forma parte de múltiples agrupaciones musicales, como el Ensamble Colectivo de Percusión de la UCR y el Ensamble de Percusión Interuniversitario Femenino de Percusión, el cual es el único conjunto compuesto por mujeres en todo Centroamérica.
Otro de los grupos de los que forma parte es Sol Magenta, una orquesta que nació en el 2022 y de la que es cofundadora. Este espacio surgió para que las mujeres universitarias se sintieran seguras practicando música tropical latinoamericana. Sus puestas en escena se caracterizan por llevar la salsa, el merengue o la cumbia al escenario, desafiando la idea de que estos géneros solo son interpretados por artistas masculinos.
Bajo este propósito, se imagina como una artista y creadora de contenido que continuará compartiendo la pasión por la música. A sus seguidores, busca dirigirles el mismo mensaje: “No hay límites de edad, de tiempo ni de absolutamente nada. Podemos llegar a ser lo que queramos en cualquier momento si somos disciplinados y nos esforzamos muchísimo por lo que queremos llegar a ser”.
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