Jessica Rojas Ch.. 29 julio
Producciones virtuales como las Omni Sessions han abierto un espacio para que los músicos costarricenses no solo se mantengan activos sino que también reciban una remuneración en estos tiempos de pandemia. Según ACAM, estas actividades patrocinadas deberán de pagar las licencias aunque no se cobre una entrada para ver los 'shows'. Foto: Archivo.
Producciones virtuales como las Omni Sessions han abierto un espacio para que los músicos costarricenses no solo se mantengan activos sino que también reciban una remuneración en estos tiempos de pandemia. Según ACAM, estas actividades patrocinadas deberán de pagar las licencias aunque no se cobre una entrada para ver los 'shows'. Foto: Archivo.

Un sorpresivo anuncio, hecho el 28 de julio, por parte de la Asociación de Compositores y Autores Musicales de Costa Rica (ACAM) acerca de que empezará a exigir licencias a las transmisiones virtuales musicales que se realicen en el país desató un polvorín de reacciones en el gremio artístico. La mayoría de las voces expresan por el momento molestia e inconformidad ante la medida.

La tarde de este martes, ACAM hizo una publicación breve en su página de Facebook en la cual explicaba que “todo evento que se desarrolle de forma virtual en cualquier plataforma, en el cual realice comunicación pública de obras musicales protegidas, sea con o sin cobro de entrada, o bien cuente con alguna mecánica de participación, deberá contar con la licencia respectiva”.

Esto significa que, según ACAM, todo concierto o espectáculo musical transmitido desde Costa Rica en cualquier plataforma digital deberá de pagar un monto monetario para cubrir los derechos de autor que la asociación gestiona. Sin embargo, en dicha comunicación no se especificó que, por el momento, la asociación solo cuenta con mecanismos para exigir esa licencia a quienes transmitan contenido musical por medio de las redes sociales Facebook e Instagram, gracias a un acuerdo que tiene con dichas plataformas.

(Video) Artistas esperan nuevas respuestas por parte de ACAM

ACAM es una asociación privada de gestión de derechos de autor. Está reconocida por ley a cobrar dichos derechos tanto en representación de sus asociados locales como también de autores internacionales, representados por organizaciones similares en otros países y con las que tiene acuerdos de cooperación. Una de los principales fuentes de ingresos de ACAM es el cobro de un porcentaje de la taquilla de espectáculos musicales públicos (conciertos), los cuales como bien es sabido se suspendieron desde marzo a raíz de la pandemia de la covid-19.

Ante el anuncio de la exigencia de licencias a los espectáculos virtuales, la ola de comentarios no se hizo esperar: muchos artistas, promotores y productores criticaron la medida, otros tantos la apoyaron, y la mayoría externó dudas. La división de posiciones corresponde a que durante la cuarentena que vive el mundo por causa del nuevo coronavirus, el gremio musical ha sido uno de los que se ha visto afectado directamente en sus ingresos económicos y las transmisiones vía Internet se han convertido en un espacio para generar remuneración económica.

Ante las reacciones en contra, este miércoles 29 de julio por la mañana, ACAM publicó una aclaración con un comunicado más amplio.

En ese documento, la asociación especifica que las transmisiones que haga un artista en su página web o perfil personal en redes sociales sin que medie el cobro de una entrada o que no cuenten con patrocinios de empresas no requerirán la licencia de ACAM. También se excluyen las transmisiones donde los artistas reciban donaciones por su espectáculo.

ACAM aclara que apoya estos eventos pero que su deber como entidad de gestión colectiva “es salvaguardar el reconocimiento efectivo de los derechos de propiedad intelectual” (de autor), sea que se comuniquen las obras de forma presencial o virtual.

Ante la confusa comunicación inicial y la posterior aclaración de la entidad, surgen más dudas por parte de los artistas y también de los productores de los eventos digitales que se han realizado hasta ahora.

Desde la óptica de ACAM, la medida tendría consecuencias a partir de esta semana sobre próximos emprendimientos que los artistas efectúen por medios digitales, como fue la reciente presentación virtual de la banda Malpaís, en la que medió un cobro de acceso digital, o bien la actuación gratuita que dio la cantautora Debi Nova en Instagram, la cual tuvo el apoyo de patrocinadores. También la exigencia de licencias por parte de ACAM aplicaría en adelante para empresas que generen espacios para los músicos en canales digitales, aún cuando esos artistas actúen a cambio de un pago por sus servicios. A manera de ejemplo, series musicales como las creadas en los meses pasados por Bac Credomatic, Omni, FIFCO e incluso La Nación con el festival virtual Viva la Música, estarían en la mira de ACAM.

De acuerdo con Edín Solís, presidente de ACAM, y Jimmy Bolaños, director general de la asociación, estos lineamientos fueron aprobados en la sesión de junta directiva que se realizó el 2 de julio. La publicación de la información y del nuevo tarifario virtual se hizo hasta este martes 28 por motivos tramitológicos.

“La razón de ser de ACAM y la defensa del derecho de autor es algo que ha evolucionado con el tiempo, pero ahora estamos evolucionando a nuevas formas de comunicar y tenemos que estar en orden; eso es parte de la idea de generar un tarifario, no es una ocurrencia, es algo a nivel global. Estamos al servicio de los autores tratando de que todo lo que hacemos sea para beneficiarlos. Estamos adaptando al contexto de la pandemia y por eso tratamos de hacer un tarifario accesible aunque estamos muy por debajo respecto a otros países con industrias más desarrolladas, lo estamos ajustando a la realidad costarricense”, dijo Edín Solís.

Molestia y dudas

La primera y más común de las quejas que se han externado en redes sociales a partir del anuncio de ACAM es que el comunicado inicial no fue suficientemente claro en los alcances del cobro. Además, según varios artistas, fue realizado en un “mal momento”, dada la compleja situación económica que vive la escena musical.

“El sector tiene todo el derecho y es entendible la reacción que han tenido porque fue un error interno en el manejo de la comunicación. Pedimos las disculpas del caso”, externó Solís .

“Hay bastantes artistas consternados con la situación sobre esta nueva licencia requerida, pues la primera comunicación no se entendió bien. Los artistas están preocupados porque no hay clientes, porque la demanda es muy baja y esto va a causar que marcas o compañías que nos contratan o apoyan se puedan echar para atrás o incluso que rebajen el monto de la licencia del pago que se le hace a los artistas para que participen en estos eventos”, comentó Donovan Camacho, productor, representante de artistas y músico del grupo La Milixia, además de asociado de ACAM desde hace 15 años.

Camacho afirmó que en el gremio están a la espera de una mejor comunicación por parte de ACAM. Con él concuerda el compositor, cantautor y productor Bernardo Quesada, quien también externó su molestia ante el anuncio.

“Los derechos de autor y conexos siempre van a generar polémica porque es un cobro y a nadie le gusta que le cobren; pero es un derecho legítimo que está en la Declaración de los Derechos Humanos, no hay quite. Estoy de acuerdo en que como compositores merecemos el pago por el uso de nuestras obras”, dijo Quesada.

El experimentado músico agregó que ACAM necesita tener una comunicación más asertiva para hacer una gestión efectiva con sus asociados. “Hacen un comunicado que es insulso, entonces hoy en la mañana salen corriendo a poner un parche. En ese segundo comunicado dicen que están eximidos de pagar licencia los conciertos de pago voluntario y donaciones; entonces ACAM, la entidad que me respalda como autor y compositor, como artista de este país, lo que está haciendo es arrinconándome a que viva de la caridad. Le está diciendo a las marcas comerciales y al público que yo soy una persona que tiene que vivir de la caridad”, agregó.

Andrés Fofo Madrigal, saxofonista de Los Ajenos, también concluyó en que hizo falta un mejor manejo de la comunicación por parte de la asociación. “Hay bastante desinformación al respecto, pero no podemos especular hasta tener la información clara. Con el primer comunicado se generó demasiada incertidumbre y ese miedo genera un caos; la comunicación es un punto que tiene que mejorar ACAM si quiere sentirse cerca de su gente”, externó el músico.

Justamente Madrigal solicitó una reunión con ACAM y este miércoles a las 7 p. m. se llevaría a cabo esta cita por medio de Zoom y que sería transmitida por el Facebook de la asociación, con el fin de aclarar las dudas que tienen los artistas y productores.

Entre tanto, Edín Solís y Jimmy Bolaños hablaron con Viva para aclarar algunos de los puntos más importantes.

¿Qué si y qué no?

Exigencia de la licencia: La deberán de solicitar quienes realicen transmisiones virtuales musicales por las cuales hagan un cobro de entrada, así como quienes realicen eventos que cuenten con patrocinios comerciales, medie o no el cobro de una entrada o acceso digital.

Exentas: Las transmisiones gratuitas hechas por los artistas o por las cuales se solicite una donación para el músico participante (siempre y cuando no tengan patrocinio).

¿A partir de cuándo?: Rige desde el momento de la publicación que realizó ACAM, el martes 28 de julio.

¿Quién tramita la licencia?: El productor del evento que se transmitirá. Si el mismo artista es el productor, él será quien solicite la licencia.

¿Es solo para conciertos?: No, pues ACAM también solicitará la licencia a otros tipo de productos que utilicen música y se publiquen en medios digitales, como lecciones deportivas, charlas, entrevistas o materiales educativos.

¿Qué pasa con los espectáculos que ya se publicaron o emitieron?: No se les exigirá la licencia, aunque ACAM afirma que podría hacerlo.

¿Qué pasa con lo que ya se grabó y está por publicarse?: Deberá de solicitarse la licencia para toda aquella transmisión musical que no se haya publicado aún.

¿Cuánto debe cancelarse de licencia por transmisiones con patrocinio sin cobro de entrada?: Estos espectáculos se categorizan por ACAM a partir de la cantidad de personas que podrían ingresar a la transmisión, a partir de estimados aportados de antemano por el organizador. También se valora si la música es indispensable (como en un concierto) o más bien necesaria (como en clases virtuales, aeróbicos o entrevistas). Se le suma además un monto extra si la transmisión queda disponible en línea (on demand) posterior a su primera emisión.

¿Cuánto debe cancelarse por transmisiones con cobro de entrada o acceso? Se deberá de pagar a ACAM un 6.5% de la taquilla total estimada del espectáculo virtual.

¿Cómo se tramita la licencia?: Se debe de enviar un correo a eventosdigitales@ACAM.cr y adjuntar la documentación que se especifica en el tarifario virtual en la página web ACAM.cr.

¿Qué pasa si no se solicita la licencia de ACAM para una presentación musical virtual?: ACAM servirá como auditor de las transmisiones en Facebook e Instagram y denunciará ante esas plataformas a quienes no tengan los permisos correspondientes, a fin de que la red social investigue y, de ser el caso, detenga la transmisión.

¿Aplica en otras plataformas virtuales?: Por el momento el alcance de ACAM está solo para Facebook e Instagram. Quedan por fuera de sus licencias otras plataformas virtuales, como YouTube, y los sitios web particulares de empresas o artistas.