
Boris Ramírez, uno de los jueces que otorgó el Premio Nacional Pío Víquez 2025 al programa radial Interferencia (de la UCR), denunció que el ministro de Comunicación, Arnold Zamora, quien era otro de los miembros del jurado, se ausentó a las sesiones y tuvo un accionar “irresponsable”.
Según detalló Ramírez, el jurado estaba compuesto por tres personas. Además de él, como representante de las asociaciones culturales, se juramentó a Zamora en representación del ministro de Cultura y a Eugenio Quesada, como parte de las universidades.
A partir de esto, los tres fueron incluidos en un grupo de WhatsApp para coordinar todas las gestiones pertinentes al galardón. No obstante, afirma Boris Ramírez, el ministro habría acudido únicamente a una de las sesiones y nunca contestó a las comunicaciones que se le hicieron por distintas vías.
“Nos puso más complicado el trabajo porque no aparecía, no contestaba, se convocaba a las reuniones del jurado y esta es la fecha en que el señor se juramentó y solo participó en una sesión donde se establecieron los parámetros de una matriz con los contenidos que íbamos a realizar. Después no volvió a aparecer”, declaró el periodista.
“El día que teníamos que emitir el fallo, tampoco se presentó a la sesión. Él no se retiró, no hubo ninguna comunicación oficial ni aviso. Él estaba como un jurado juramentado, competente y obligado a hacer el trabajo que tenía que hacer. A la fecha ni siquiera ha dado una disculpa ni una renuncia formal (al jurado). Por eso, pusimos en el fallo que es una conducta irresponsable e irregular de parte de él”, agregó.
Incluso, Ramírez presentó una moción para informarle a Jorge Rodríguez, ministro de Cultura, sobre lo sucedido. Sin embargo, cuando Zamora se presentó en la única reunión, creyó que eso cambiaría. Por esa razón, Boris le habría comentado sobre la importancia de su presencia y retiró la moción.
“A partir de ahí el señor se desapareció. No respondía a los mensajes del chat. Y como este es un gobierno moldado a las irregularidades, entonces teníamos que dejar constancia y qué mejor constancia que dejándolo en el propio veredicto”, afirmó el comunicador.

Por otra parte, Boris Ramírez externó su preocupación sobre el proyecto recientemente presentado por el jerarca de la cartera de cultura, en el que propone reformar los Premios Nacionales de Cultura.
De acuerdo con el periodista, la propuesta debe revisarse con lupa, pues interpreta lo hecho por Arnold Zamora como el reflejo del poco compromiso que el gobierno tendría con los premios.
“Si una persona acepta el honor de formar parte de los jurados más importantes que premian la cultura del país, tiene que cumplir. Y si esa persona es el representante del ministro de cultura y otro ministro de Estado tiene también esa enorme responsabilidad”, aseveró Ramírez.
“Tiene que acatar lo que nosotros juramentamos hacer, lo que se nos encomendó porque eso tiene un marco constitucional y un marco legal. Y al ministro de comunicación poco le importó eso”, finalizó.
Este medio intentó contactar al ministro de Comunicación, Arnold Zamora, para conocer su versión de los hechos. Al cierre de esta nota, Zamora no respondió a las llamadas, mensajes ni al correo electrónico.
Esta no es la primera controversia relacionada con los Premios Nacionales de Cultura, que envuelve a la actual administración. El año pasado, el ministro de Cultura, Jorge Rodríguez Vives, anuló dos menciones honoríficas que el jurado del premio Pío Víquez había determinado otorgar a periodistas de La Nación y Teletica.
