Maricruz Leiva está viviendo el momento que esperó por años en el juicio en el que acusaba a la doctora Jennifer Fallas, conocida como la doctora de las misses, de supuesta mala praxis en su contra.
Este lunes 12 de octubre se dio a conocer en los Tribunales de Justicia de Goicoechea que la periodista habría logrado un acuerdo de conciliación bajo estrictas medidas de confidencialidad.
Así lo dio a conocer su abogado, Mauricio Brenes: “Ya las partes expusieron sus puntos y están satisfechas”, agregando que el proceso finalizará este lunes luego de varias conversaciones entre las partes.
A la salida de la sala, La Nación consultó a Leiva sobre el desenlace: “Estoy llena de paz, gracias a Dios, y satisfecha”, dijo en su breve declaración debido a la confidencialidad del proceso.

Fallas fue aún más hermética al ser consultada a la salida de la audiencia: “Con respecto a todo lo que está pasando ahorita acá, no puedo decir nada porque tenemos órdenes de la jueza de que todo tiene que ser confidencial. Pero ahorita yo me siento muy tranquila, muy en paz, todo positivo, así que todo bien”.
Sin embargo, Francisco Dall’Anese, abogado de Fallas, afirmó que “no hay acuerdo todavía”, esto porque las partes volverán a encontrarse a eso de las 2 p. m. en los tribunales para finiquitar detalles del acuerdo y así poner fin al caso.
Tratamiento estético acabó mal
Los hechos que motivaron el proceso judicial se remontan a 2018, cuando la periodista experimentó graves complicaciones de salud después de someterse a una lipoplastia por aspiración de espalda, brazos y abdomen asistida por láser, el 27 de agosto del 2018 en una clínica en San José.
La Fiscalía ordenó cinco allanamientos un mes después del tratamiento, como parte de una investigación por el presunto delito de lesiones culposas en perjuicio de la expresentadora de televisión.
Debido a las complicaciones, Leiva fue operada en el Hospital San Juan de Dios, pues presentó quemaduras graves en parte del torso y permaneció aislada en la Unidad de Quemados de ese centro médico.
Según Leiva, las secuelas incluyeron la pérdida permanente de glándulas sudoríparas y problemas nerviosos.
