Fuera de las luces del set televisivo, si hay un rol que define la realidad actual de la presentadora Keyla Sánchez es el de ser madre. Su hijo Thiago, quien recientemente cumplió 12 años, ha sido su mayor ancla para mantener los pies en la tierra e, incluso, ha aprendido a compartir la crianza con su expareja Carlos Hernández.
Lejos de ocultar las dificultades, la comunicadora admite con total sinceridad que la excelente relación que mantiene hoy con Carlos —con quien incluso ha realizado viajes familiares—, no nació de la noche a la mañana.
“La relación de padres nunca se acaba, nunca se termina. Uno termina con su pareja, uno acaba un matrimonio, pero la relación de papá no. Y ahora, muy sincera y abriendo así mi corazón, no ha sido fácil”, explicó en entrevista con La Nación.
Keyla añade: “No fue que dijimos: ‘Ay, bueno, vamos a levantarnos y hoy somos amigos’. Ha sido un proceso, ha sido el tiempo... y antes fuimos perros y gatos, porque imagínate, no nos llevamos como pareja, ¿cómo nos ponemos de acuerdo como papás?”, confiesa con honestidad.
Para Sánchez, la clave de esta tregua fue deponer las armas del ego y entender que las diferencias adultas no podían pagarlas su hijo.
“Nosotros hemos dejado de lado muchas cosas y, hoy por hoy, vivimos una relación que muy pocos pueden tener, pero que sí se puede lograr con el tiempo, con la madurez... Cualquier relación interpersonal, si no hay comunicación, estamos jodidos. Tiene que existir la buena comunicación y dejar de lado el ego, el orgullo... para poder ser los papás que ustedes sueñan ser”.
Además, esta situación la ha llevado también a tener “conversaciones incómodas” con su hijo.
“Es muy complicado, porque llega un momento donde Thiago quiere hermanos, quiere que sus papás estén juntos y pregunta: ‘¿Por qué mis papás no están juntos si todos los demás sí?’... Existen y van a existir esas conversaciones. Yo le digo: ‘Mi amor, mamá y papá se tuvieron que separar, pero te aman y eso es lo más importante’“.
Sánchez confiesa que a nivel individual cada uno desea darle a su hijo lo mejor que puede y, en conjunto, han logrado llegar a acuerdos mediante el diálogo. Todo sea para que su hijo esté bien y feliz.

