
La princesa de Gales definió una estrategia cuidadosa para la exposición pública de su hijo mayor, el príncipe George, y dentro de esas medidas figura una relación más controlada con la reina Camila, esposa del rey Carlos III, según un reporte publicado por el sitio Radar.
Desde mediados del año pasado, la presencia del niño de 12 años, segundo en la línea de sucesión al trono británico, aumentó de forma gradual en actos oficiales. Esa visibilidad responde a una preparación planificada para su futuro rol dentro de la Familia Real británica.
De acuerdo con la publicación, Kate Middleton estableció una distancia regulada entre su primogénito y la reina Camilla. La decisión formó parte de una serie de cuidados especiales definidos por la princesa de Gales para proteger el entorno emocional y familiar del menor.
La estrategia incluyó mantener a George más cerca de sus padres y de la familia Middleton, lo que redujo el contacto informal con la reina consorte. En ciertos sectores del entorno real, esta situación se interpretó como una afrenta. En el círculo cercano a Kate, la medida se entendió como una acción consciente y protectora.
El enfoque de Middleton se centró en reforzar el vínculo de George con su padre, el príncipe William, heredero directo al trono, y con sus abuelos maternos. Según el reporte, la princesa percibió tensiones con Camilla y optó por priorizar un ambiente que consideró más estable para su hijo.
La relación cercana entre el príncipe George y Carole y Michael Middleton, sus abuelos maternos, resultó conocida desde hace años. Esa cercanía también se extendió a sus hermanos, Charlotte, de 10 años, y Louis, de 7 años. En ese núcleo familiar, Kate Middleton encontró un apoyo en el que confió plenamente.
Un especialista en la monarquía británica citado por el medio indicó que cada aparición pública de George respondió a una planificación estricta. La familia evitó exponerlo en exceso y optó por una introducción gradual a la vida institucional, con límites claros en cada evento.
Según ese análisis, no existió prisa por colocar al menor bajo los reflectores. William y Kate dosificaron su presencia pública para asegurar que el niño comprendiera su rol sin sobrecargas. Para la princesa de Gales, la responsabilidad materna prevaleció sobre cualquier consideración institucional.
En los últimos meses, distintos reportes señalaron un aumento de la tensión entre William y Kate con la reina Camilla. La consorte del monarca no estaría conforme con la autonomía que el príncipe y la princesa de Gales ejercieron en decisiones clave, lo que generó fricciones internas.
El sitio también mencionó que Camila percibió que William y Kate actuaron como si ya ocuparan el trono. En ese contexto, se señaló la influencia del matrimonio en decisiones que afectaron a otros miembros de la familia real, como la pérdida de títulos del príncipe Andrew.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
