
Kany García es electrizante. Se desliza por el escenario como si fuera su propia casa, los músicos su familia y el público, sin duda, un invitado especial que fue recibido con amor, besos al aire, guiños y una espectacular anfitriona.
Parque Viva se colmó de un público fiel que ha seguido a la puertorriqueña desde sus inicios; como ella misma recordó, desde aquellos días frente a 40 personas hasta llenar el Teatro Melico Salazar y ahora, llegar a dos noches mágicas en el Anfiteatro Imperial, primero este viernes y luego el sábado.
La primera cita se dio en medio de un escenario que parecía su hogar, que iba proyectando desde luces, ventanas y hasta naturaleza. Kany volvió a enamorar a quienes llamó una novia con la que tiene un romance para siempre.
“Buenas noches Costa Rica, qué ganas grandes tenía de decir esa frase. Qué amor tan grande y contundente el que nos tenemos. No es una historia efímera de vernos a primera vista y nos enamoramos y fuimos fugaces; Costa Rica no es así, es tan sólido lo que tenemos. Ha sido una novia que se valida, se valora y sabe de lo que está hecha”, dijo al inicio de su concierto.
Luego de entonar canciones como García, De puta madre y Para siempre, continuó hablando maravillas del país que la recibió con un gran amor, como aquel que se vive intensamente, con el corazón acelerado, entre lágrimas y con sonrisas.
“Hablo de Costa Rica como si hablara de una relación larga, duradera y que sabes que es para toda la vida, con raíces y cimientos”, dijo antes de pedirle al público que guarde sus celulares y use más el corazón.
Su pedido fue para quienes la siguen desde el principio, ya que siguió con la energía arriba con canciones que el público realmente deseaba escuchar: Óxido, Mundo inventado, Remamos y Me quedo sola.
La artista sorprendió, pues demostró que no solo es una gran compositora, sino que su talento se extendió a tocar la guitarra, el violonchelo y el piano, entre el juego de luces que dejaba todo el escenario en negro hasta una nueva canción que desataba los gritos.
García tenía energía de sobra. Por dos horas cantó, bailó y celebró con su público e incluso elogió a unos cuantos. Uno de los afortunados fue un hombre a quien describió como “un caballero” por abrazar a su mujer durante todo el concierto.
La artista recibió como regalo una camisa y siguió entonando una canción que la describe como una mujer intensa y que recuerda que en la complicidad y en las emociones del “momento más jodido está la grandeza de la vida”: Que vuelva.
Antes de su siguiente canción, De bien a mal, dio un mensaje de bienvenida a “su burbuja de amor” para quienes no la estaban pasando tan bien. Además, dio un mensaje sobre la salud mental, afirmando que está bien aceptar las emociones.
Entre regional mexicano y lágrimas

En medio de la fiesta, el regional llegó al escenario y con él el despecho de los presentes. Incluso Kany y sus músicos disfrutaron de un shot de una bebida alcohólica antes de estas canciones.
Fue un desfile en honor a los corazones rotos y el buen querer. Primero cantó Fuera de servicio; la siguiente, Confieso, una de las favoritas; Muero y Lo que en ti veo fueron parte de ese set que se entonó a una sola voz entre los presentes.
La emotividad invadió el Anfiteatro, donde las lágrimas empezaron a florecer con los primeros acordes de Huir; seguida de una de las canciones que escribió en enero del 2020, Titanic, que logró que la atmósfera cambiara y pasara del calor al frío con una interpretación que pone la piel de gallina.
De inmediato, La gatita cayó como un rayo de luz para volver a encender el ambiente de golpe para continuar con el espectáculo. Luego, las emociones crecieron cuando García sacó de su repertorio canciones como Soy yo, Hoy ya me voy y Alguien.
Sobre el final, Te lo agradezco y A la niña que fui se cautivaron a la audiencia. La cantante le dedicó la segunda canción a una joven del público que portaba un cartel y una corona. Ella terminó con Kany y todo Parque Viva celebrando sus quince años en uno de los momentos más emotivos de la noche.
La velada terminó con la puertorriqueña brincando, cantando y una vez más demostrando que ella y Costa Rica tienen algo muy especial.

