
Un joven denunció haber sido víctima de discriminación por ser ciego durante las recientes Fiestas de Zapote. A través de un video, el denunciante, Kenneth Fernández, mostró cómo se le prohibió subir a la reconocida atracción mecánica La Tagada.
El clip, grabado el 31 de diciembre, ya acumula más de medio millón de reproducciones en TikTok y evidencia el intercambio que tuvo el joven con el trabajador de la empresa Play Land Park, a cargo del juego, quien le impidió la entrada.
“Me está diciendo que no me deja montarme por tener discapacidad visual, como si yo me agarrara con los ojos. Eso es discriminación y voy a hacer todo lo posible para que paguen las consecuencias”, comenta Fernández.
El trabajador, quien le indicó que él únicamente está siguiendo órdenes, le plantea que podría sufrir una caída. Ante esto, Kenneth, quien se desempeña como masajista, le explica que no existe ninguna diferencia con el resto de personas que se montan en La Tagada.
@blindwarrior08 Para que vean las cosas que pasamos las personas con discapacidad injustamente
♬ sonido original - BlindWarrior08
Seguidamente, le consulta si tiene una indicación expresa de no permitir el acceso a personas con discapacidad, a lo que el hombre le aseveró que sí.
Luego, una miembro de la organización de las fiestas, a quien acudió Fernández, manifiesta su imposibilidad de intervenir, debido a que es una empresa privada quien está a cargo de la atracción.
La mujer también le recomendó elevar el caso a la Municipalidad de Curridabat debido a que, es importante destacar, fue el ente a cargo de esta edición. A diferencia de otros años, la Municipalidad de San José no tuvo ningún involucramiento con las Fiestas de Zapote.
“Fui a buscar a los policías, a todo el mundo y todos se lavaron las manos. La Policía Municipal de San José me dijo que eso corresponde a Curridabat. Fuerza Pública me dijo que es una empresa privada y no se pueden meter”, detalló.
“Me fui de las fiestas sin poder montarme en La Tagada. Me discriminaron y todo el mundo se lavó las manos. No se puede hacer nada, así es este país. Además, fue por una gran estupidez, ¿qué tiene que ver los problemas de la vista con montarse en La Tagada?”, concluyó.

La Nación solicitó un pronunciamiento a un representante de Play Land Park, quien declinó dar su versión y aseguró que esperaría a la publicación para emitir una respuesta. Posteriormente, pidió valorar el video de la denuncia y, al momento de publicar esta nota, no había brindado su posicionamiento.
‘Como adulto, soy responsable de mi propia seguridad’
En entrevista con este medio, Kenneth Fernández, quien ya es un personaje conocido en redes sociales por crear contenido de crítica social, ahondó en el caso y aseveró que está valorando interponer un recurso de amparo ante la Sala Constitucional.
En cuanto a la prohibición que sufrió, el estudiante de fisioterapia aclaró que ya se había subido al juego mecánico en otras ocasiones y que esto demuestra que no tiene ninguna imposibilidad para disfrutar de La Tagada.
Además, afirmó que no existe ningún criterio objetivo que determine que la discapacidad visual aumenta el riesgo y que esto únicamente se basa en prejuicios. También recalcó que, aunque las empresas pueden reservarse el derecho de admisión, esto no puede aplicarse de forma arbitraria.
Sumado a esto, Fernández detalló que una persona ciega no equivale a una a la que se le priva de su visión repentinamente, pues quienes tienen una discapacidad visual desarrollan mecanismos de adaptación durante su vida.
Por otra parte, recordó que en Costa Rica rige la autodeterminación y que él, como toda persona adulta, ejerce su autonomía.
“Nadie debería restringir mi derecho a participar en una actividad bajo el argumento de ‘protegerme’. Como adulto, soy responsable de mi propia seguridad y asumo conscientemente los riesgos que implica subirme a un juego mecánico, así como las posibles consecuencias”, aseguró.

Fernández también cuestionó el hecho de que, según el trabajador, existiera una orden para impedir que personas con discapacidad utilicen La Tagada.
“Esto abre interrogantes serios: ¿se le prohibiría también la entrada a una persona sorda? ¿Se aplicaría la misma restricción a una persona con trastorno del espectro autista? ¿Cuál sería, en esos casos, el criterio objetivo para negar el acceso?”, expresó Fernández.
“Estas preguntas evidencian la fragilidad de una política basada en exclusiones generales y refuerzan la necesidad de replantear prácticas que, lejos de proteger, terminan discriminando”, puntualizó.
Respuesta de la Municipalidad de Curridabat
La Municipalidad de Curridabat, encargada de las Fiestas de Zapote 2025-2026, atendió las consultas de La Nación sobre lo sucedido en este caso. En esa línea, el ente municipal indicó que el 5 de enero recibió la solicitud de un pronunciamiento por parte del Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (Conapdis).
El Conapdis confirmó a este medio que actuó de oficio al conocer, sin que mediara una denuncia formal, la situación de Kenneth Fernández. Posteriormente, asignó el caso a un Subproceso de Fiscalización, que actualmente continúa en un “análisis integral del caso, a fin de valorar lo que corresponda”.
De acuerdo con la municipalidad, además de ese oficio, no han recibido ninguna denuncia formal. En la argumentación dada al Consejo, aseguran que desconocen las razones que motivaron a la empresa a tomar esa decisión.
No obstante, sí reconocen que, con base en la Ley N.º 7.600 de Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad y en la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ratificada por Costa Rica mediante la Ley N.º 8.661), las personas con discapacidad tienen derecho a gozar de las actividades recreativas en igualdad de condiciones.

El ente también ofreció asesorar con “un espacio de concientización y educación en materia de discapacidad, trato digno y derechos humanos” a la empresa involucrada en los hechos.
“Asimismo, se les instará a que, en aquellos casos en que existan razones técnicas o de seguridad que justifiquen alguna restricción en el acceso a sus servicios, comunique de forma clara, respetuosa y adecuada a las personas interesadas, las razones que lo justifiquen, evitando prácticas que puedan resultar excluyentes o discriminatorias” se lee en el oficio.
En última instancia, la municipalidad de Curridabat expresó su interés en tener un acercamiento con el denunciante, para que sea parte del proceso de formulación de la Política Cantonal de Discapacidad que tienen en desarrollo.
Desde el 9 de enero a las 11:55 a. m. se envió consulta al Ministerio de Salud para conocer qué tipo de restricciones pueden existir en los juegos mecánicos. Al publicar el artículo, se sigue en espera de la respuesta.
El Conapdis también explicó que, como parte del proceso que lleva a cabo, está analizando todo el marco legal para asegurarse de estas y otras interrogantes relacionadas.
