
Cuando se trata de soñar, Alejandro Morera Malcolm tiene experiencia de sobra. Originario de Llorente de Tibás y radicado en Ciudad de México, el joven de 28 años pasó de imaginarse en grandes escenarios a conquistarlos.
Con el nombre artístico Alejandro Malcolm, el tico se abrió camino como modelo y actor: su rostro ha aparecido en anuncios de marcas como Levi’s, Agua Ciel y Hot Nuts, y ya suma colaboraciones con Netflix, una senda de la que no piensa despegarse.
Creció en una familia llena de amor y apoyo: sus padres, Rodrigo y Rocío, y su hermano mayor, Leonardo, lo acompañaron siempre. Estudió Relaciones Públicas y obtuvo una licenciatura en Comunicación de Mercadeo; además, cursó una especialidad en Marketing y creatividad digital.
Su formación como persona y su espíritu aventurero, sin duda, tuvieron su génesis en ese nido llamado hogar, pero su salto a las grandes ligas iba a tener un capítulo trascendental en las aulas universitarias.

El empujón al modelaje
Fue durante la universidad cuando sus amigos lo impulsaron a probar el modelaje. “Cuando me lo decían, yo pensaba: ‘¡Jamás!’. Pero poco a poco me empezaron a meter esa idea en la cabeza”, recordó.
Buscó consejo con uno de sus mejores amigos, hermano de una modelo reconocida en Costa Rica, y poco después audicionó para el Mercedes‑Benz Fashion Week Costa Rica. “Recuerdo que había que pasar varios filtros, tomaban medidas y me pusieron a caminar. Yo no sabía absolutamente nada”, contó.
Antes de hacer la última prueba de pasarela, conoció a la entonces directora del evento, Leonora Jiménez, quien le recomendó ejercicios de respiración; los practicó y, al mes, supo que participaría como modelo independiente en el evento.
Al año siguiente regresó al Mercedes‑Benz Fashion Week y las agencias empezaron a fijarse en él. Así firmó con The Agency, una firma de modelos en Costa Rica. Más adelante tuvo la oportunidad de trabajar en el extranjero, pero prefirió priorizar sus estudios y su trabajo.
Sin embargo, luego de la pandemia, a finales de 2021 renunció a su empleo corporativo para perseguir de lleno sus sueños fuera del país.
México fue la puerta que se le abrió: la agencia GH Management lo fichó. Consciente de que no tendría un salario fijo, intentó combinar castings con empleos relacionados con su formación, pero los horarios chocaban. Decidió entonces dedicarse por completo al modelaje y la actuación. “Mi primer trabajo fue para Hot Nuts, una marca de maní o cacahuates, como le llaman acá. Luego vinieron más comerciales, pasarelas, fotos y campañas”, relató.
El camino no ha sido siempre una pasarela sin tropiezos. “He sabido lo que es trabajar todos los días y también el no tener trabajo en un mes. Hay que tener muy fuerte la cabeza, saber cómo invertir el tiempo y los ingresos. Además de buscar cómo diversificar”, reconoció.
Aun así, su rostro ha representado a Coca‑Cola, Levi’s, Agua Ciel, y ha modelado en Fashion Week México. Incluso, participó por casualidad en una pasarela en Milán durante unas vacaciones; audicionó y quedó para el desfile. También firmó con una agencia de Milán, aunque por la distancia no mantiene actividad con ella.

El salto a la actuación y Netflix
Su paso a Netflix marcó un hito personal. Tras asentarse en México, consiguió lo que él considera su mayor logro hasta ahora: una aparición en la serie de Netflix Man on Fire.
Alejandro actuó en el episodio 4 del thriller de acción, inspirado en la novela de A. J. Quinnell y en la película homónima de 2004. La producción, protagonizada por Yahya Abdul‑Mateen II como John Creasy, sigue a un exmilitar de fuerzas especiales que recibe una “segunda oportunidad” para investigar un complot terrorista en Brasil.
En la serie, Morera interpretó a un joven brasileño integrante de una banda criminal, que, con el nerviosismo de un principiante, apunta con un arma a los policías presentes.
Aunque la serie se estrenó en 2026, Alejandro supo de su participación desde 2024, cuando ganó la audición y grabó su escena en Texcoco, México.
“Siempre estuve muy relacionado con Brasil, viajé dos veces a ese país y cuando voy me siento en casa. La agencia para la que trabajo en México me informó que me buscaban para una serie, en la que buscaban a un chico brasileño con mi perfil”, recordó.
Algo nervioso, para el casting el tico se grabó apuntando con un arma imaginaria, y dos días después le confirmaron el papel. “Fue increíble trabajar con una productora tan grande, con actores de alto nivel, compartir con ellos en los ensayos... Todo fue una experiencia maravillosa”, dijo.
En un principio, su personaje tendría diálogo con verdaderos brasileños; la producción le asignó incluso una profesora de portugués para aprender sus líneas, pero el director decidió finalmente eliminar esa parte.
Cuando vio su escena en pantalla, no lo podía creer: estaba de viaje en Marruecos y corrió a reproducir el episodio en su tableta. La emoción lo invadió y en ese momento supo que todo el esfuerzo valió la pena.
“Esa emoción la he vivido también acá (en México), cuando me he visto en una valla publicitaria, en una tienda, en un bus... Tengo el problema de que me cuesta ponerme la medallita”, reconoció, aunque admitió sentirse orgulloso al mirar atrás y comprobar su camino.
Además de su aparición en la serie Man on Fire, Alejandro también colaboró con Netflix en proyectos de moda: participó en un comercial y en la campaña de la alianza entre Netflix (por la serie Stranger Things) y el diseñador Anthony Rivera; una colección de ropa que fusionó la estética ochentera de la serie con toques contemporáneos. Su participación incluyó sesiones de moda y material promocional que ampliaron su presencia tanto en la actuación como en el mundo del modelaje.
Sacrificios y consejos
Los logros de Alejandro en el extranjero han exigido sacrificios, entre ellos la distancia con su familia; aun así, mantiene el contacto por videollamadas y mensajes, y suele regresar a Costa Rica para pasar temporadas con lo suyos.
A quienes sueñan con llegar a las grandes pasarelas, modelar para marcas o aparecer en series, les aconseja no dejar de luchar: persistencia, disciplina y planificación financiera son clave.
Aunque mantiene un perfil discreto en redes, puso sus plataformas a disposición de quienes necesiten apoyo, respaldo o consejos sobre la industria.
Con la determinación como hilo invisible, Alejandro Malcolm borda sus sueños entre pasarelas y sets televisivos: su carrera avanza como un atuendo cuidadosamente elegido, donde disciplina, riesgo y creatividad se entrelazan en una vida llena de flashes.

