Ghislaine Morris, limonense de 22 años, es la mente, las manos y la cuchara detrás de El Town, local ubicado en Alajuela. Foto: Juan Pablo Sanabria
“¿Quedan mogambitos?”, se escuchó reiteradamente durante más de una hora en el local de comida El Town, ubicada en El Carmen de Alajuela. La respuesta a todas las solicitudes fue negativa. Aunque el negocio tenía planeado cerrar a las 9 p. m., desde minutos antes de las 7 p. m. ya se había agotado su producto estrella.
Es que aquellos trozos jugosos de pollo frito, condimentados al estilo limonense y bañados en salsas y chile al gusto —inspirados en los mogambos de la cadena Pollo Cyro’s de Limón—, han sacudido la oferta gastronómica de la ciudad de los mangos.
El Town, un pedacito de Limón en Alajuela
Este “pedacito de Limón en Alajuela”, como dice el lema de El Town, nació gracias a Ghislaine Morris. La joven de 22 años, originaria de Corales III de Limón, se mudó a Alajuela hace dos años y medio ante la falta de oportunidades laborales en su provincia.
Inicialmente, laboró en restaurantes de comida rápida y posteriormente en una empresa de seguridad, en jornada nocturna. El cansancio de este último empleo y la nostalgia por la cultura de su tierra natal fueron los ingredientes que dieron vida a su nuevo negocio.
“Extrañaba mucho Limón, el patty con Tampico, los domingos de rice and beans. Yo no encontraba aquí lugares de comida limonense, entonces pensé: ¿Y si lo hago yo?. Las personas acá en Alajuela no conocen los mogambos, entonces dije: ‘Tal vez hay otras personas limonenses que, como yo, extrañan Limón’”, comentó Morris.
Así lucen los mogambitos de El Town en Alajuela, que al igual que en Limón se venden por gramos. Para vivir la verdadera experiencia, los trozos de pollo y patacones se sirven dentro de una bolsa plástica, bañados en salsas y chile al gusto. Foto: Cortesía El Town
Desde el nombre de su emprendimiento ya honra a su lugar de procedencia. “En Limón a uno le dicen “El Town” y di, uno sabe que es el centro (risas). De hecho, en muchas canciones pueden escuchar ese término y a lo que se refieren es a Limón”, explicó.
Ghislaine, una aficionada máxima de la gastronomía caribeña, creó una versión de los populares mogambitos, que aclara no son los originales. A prueba y error y con su memoria gustativa como control de calidad, dio con su “receta secreta”, la cual ya le da éxitos.
La cocinera tenía claro, desde mucho antes de abrir su local, que no quería limitarse a vender rice and beans, pues la tradición culinaria de su provincia es mucho más extensa. Actualmente, además de este infaltable platillo y los mogambos, ofrece chicheme, patty, plantinta, pan bom, ron down y otros productos que varían diariamente.
Curiosamente, revela que no sabía hacer patty y pensó en contratar a alguien para que le cocinara la masa. No obstante, su madre llevó a un conocido quien le enseñó la preparación, y ahora ella misma los cocina.
“Él vino tres veces a hacerme la masa, pero me dijo: ‘Come and learn, come and learn—venga y aprenda—, usted no tiene que pagar’. Yo empecé y le di hasta que le agarré el toque y el gusto. Yo no estoy acá solo por trabajo, lo hago porque me gusta cocinar y amo mi cultura”, relató.
El local de El Town tiene está ubicado frente a la iglesia de El Carmen de Alajuela. Aunque hay un par de mesas, lo usual es que la gente pida para llevar. Foto: Juan Pablo Sanabria/Cortesía El Town
Vaya a donde vaya, la dueña de El Town espera seguir expandiendo su negocio y manteniendo vivo la cultura limonense.
“Yo le digo a los jóvenes de Limón que si tienen que irse de allá, lo hagan, pero teniendo ya un trabajo en la ciudad; que no sea a la ligera. También que no se avergüencen de su origen. Que ellos salgan de Limón, pero que Limón no salga de ellos”, afirmó.
En aquella ventana frente a la iglesia de El Carmen, Morris se inspira en la mañana con música que va desde calypso hasta El Roockie, pasando por otros exponentes de reggae. Junto a otro par de colaboradores, que han ido variando en los 6 meses que lleva el local, cocina entre otras cosas casi 20 de kilos de pollo y, aun así, no da abasto.
Sumado a la deliciosa cuchara caribeña; la joven atiende con una amabilidad que hace que los clientes, que llegan por curiosidad culinaria, quieran repetir su experiencia.
Pero no se quede con el relato y compruébelo usted mismo. El Town abre sus puertas los martes y jueves de 3 a 10 p. m., los miércoles y sábados de 12 a 9:30 p. m., los viernes de 1 a 10 p. m. y los domingos de 12 a 7 p. m. El negocio permanece cerrado únicamente los lunes y puede contactarlos al 6205-6667.