
Más de tres décadas después de la muerte de la cantante Selena, una disputa judicial enfrenta a dos de sus hermanos. A.B. Quintanilla III presentó una demanda contra Suzette Quintanilla y Q Productions, empresa familiar que administra parte del legado de la artista texana.
Según informó hola.com, A.B. reclama más de $1 millón y solicita una revisión de los movimientos financieros relacionados con la explotación comercial del nombre, la imagen, la voz, la música y otros derechos asociados a Selena desde 2016.
La demanda habría sido presentada el jueves 10 de setiembre en el condado de Nueces, Texas.
Reclamo por presuntas ganancias pendientes
El origen del conflicto se remonta a un acuerdo patrimonial firmado por la familia Quintanilla luego del asesinato de Selena, ocurrido el 31 de marzo de 1995. La intérprete tenía 23 años y murió sin dejar testamento.
Dos meses después de su muerte, en mayo de 1995, Chris Pérez —esposo de Selena—, sus padres Abraham y Marcella Quintanilla, así como sus hermanos A.B. y Suzette, suscribieron un convenio para definir la administración y distribución de las ganancias generadas por ciertas propiedades de entretenimiento de la artista.
Ese acuerdo contemplaba derechos relacionados con el nombre, la voz, la firma, las fotografías y la imagen de Selena, entre otros activos vinculados con su carrera y legado.
De acuerdo con la demanda citada por hola.com, A.B. sostiene que le corresponde el 25% de las ganancias netas obtenidas por esas propiedades. No obstante, asegura que desde aproximadamente 2016 no habría recibido la totalidad de los montos establecidos en el acuerdo.
El músico y productor también afirma que Suzette asumió el control operativo de Q Productions después de que su padre le delegara responsabilidades como directora ejecutiva. Según su versión, en la primavera de 2025 detectó las supuestas inconsistencias y solicitó estados financieros y una contabilidad de la empresa, pero dichos documentos no le habrían sido entregados.
Pide revisión financiera desde 2016
En la acción judicial, A.B. solicita que un juez ordene a Q Productions presentar una rendición detallada de cuentas desde el 1.° de enero de 2016 hasta la actualidad.
La petición abarcaría los ingresos, regalías, gastos y ganancias derivados de las propiedades de entretenimiento de Selena Quintanilla. Además, acusa a Suzette y a la empresa de un presunto incumplimiento de contrato y del deber fiduciario.
El músico reclama una compensación económica superior a $1 millón, así como el pago de los honorarios de sus abogados.
La controversia se hizo pública a inicios de setiembre, cuando A.B. reveló en redes sociales que existía un proceso legal relacionado con Suzette y con asuntos vinculados a su padre, Abraham Quintanilla Jr., quien murió el 13 de diciembre de 2025.
“Esto viene de años”, declaró A.B. al referirse al origen del enfrentamiento.
El productor aseguró que el conflicto responde a situaciones, decisiones y circunstancias acumuladas durante mucho tiempo, las cuales había optado por mantener en privado por respeto a su familia.
Suzette y Marcella rechazan los señalamientos
Suzette Quintanilla y su madre, Marcella Quintanilla, respondieron públicamente a las declaraciones de A.B. y pusieron en duda que la demanda hubiera sido presentada.

Mediante un comunicado publicado en cuentas oficiales vinculadas con Selena, indicaron que Suzette no había recibido documentos judiciales relacionados con el caso y negaron las acusaciones en su contra. “Suzette no cometió ningún robo”, afirmaron.
También rechazaron que Suzette hubiera robado, malversado o tomado indebidamente dinero o propiedades que pertenecieran a A.B., Abraham, Marcella, Chris Pérez, la herencia de Selena o los negocios de la familia.
“Si A.B. tiene pruebas de que Suzette robó o malversó algo, debe presentarlas”, añadieron.
A.B. respondió que Suzette y sus representantes legales habrían sido notificados de la demanda por correo certificado y correo electrónico. Jeff Lehrman, abogado del músico, indicó que el proceso busca el pago de distribuciones que su cliente considera pendientes y una rendición de cuentas financiera.
La administración del legado de Selena
Abraham Quintanilla Jr. fue durante décadas una figura clave en la gestión del legado artístico y comercial de Selena. Tras su muerte, la familia quedó a cargo de los negocios, derechos y proyectos relacionados con la intérprete de Como la flor.
Suzette, quien integró Selena y Los Dinos junto con sus hermanos, ha participado en proyectos para preservar la memoria de la artista, incluido el Museo Selena y otras iniciativas vinculadas con su marca.
A.B., en tanto, fue bajista, compositor y productor de algunos de los temas más conocidos de la intérprete, entre ellos Como la flor, Bidi Bidi Bom Bom y Amor prohibido. Posteriormente, desarrolló su carrera musical con agrupaciones como Kumbia Kings y Kumbia All Starz.
Chris Pérez, viudo de Selena, ha quedado nuevamente mencionado en medio de la controversia, aunque ha pedido en redes sociales que no lo involucren ni lo etiqueten en publicaciones relacionadas con el enfrentamiento familiar.
Pérez ya había protagonizado un litigio con Abraham Quintanilla por un proyecto televisivo basado en sus memorias sobre Selena. Esa disputa fue resuelta en 2021.
