Jorge Arturo Mora. 18 julio, 2018
11/7/2018. Santa Maria de Dota. Cafeteria Shiraz, propietario Cesar Castro. Foto Jeffrey Zamora
11/7/2018. Santa Maria de Dota. Cafeteria Shiraz, propietario Cesar Castro. Foto Jeffrey Zamora

Los rituales de la comida, para algunos, no son tan diferentes como los vinculados a lo sagrado.

Contrarrestar el frío que se produce en la corona de montañas que alberga a Santa María de Dota puede ser más que un viaje espiritual para cualquier tipo de viajero. Tan solo pensar en una alfombra de bebida caliente que tapiza una garganta gélida es motivo de erizar susceptibilidades.

En Shiraz Costa Rica se puede encontrar una vigorosa opción para cobijarse con un gran abrigo gastronómico.

Esta cafetería-restaurante brinda opciones para las tres comidas del día de una manera gurmé. Puede tratarse de un clásico capuchino o un vino de guayabita; todo lo que toca la mesa de Shiraz trae una estética que sus administradores tienen muy clara.

“Para nosotros es importante que el consumidor se sienta en Dota. Todos nuestros proveedores son del cantón, todo se presenta de una misma manera... Así, tanto el cliente extranjero como el nacional puede llevarse un buen recuerdo de su experiencia en Dota”, asevera César Castro, coadministrador del local.

Cada comensal puede disfrutar de sus platillos no solo desde la lengua, sino también desde los ojos. Los platillos son servidos con esmero y la experiencia de cada elemento se perciba con fuerza propia.

La salsa de la casa funciona con carnes, ensaladas y papas. Foto Jeffrey Zamora

En el caso de Shiraz, la experiencia se intensifica con la compañía de la salsa secreta de la casa, cuyo único ingrediente revelado es el yogur local.

Sin ser completamente ácido, la salsa sirve como compañía de papas fritas cocinadas con forma de ribetes, ensaladas con lechugas frescas sembradas en la misma casa de los dueños del restaurante o en la carne del platillo a elegir.

“Shiraz proviene de una tradición iraní. Nosotros comprendimos que la fusión de sus ingredientes puede producir cosas muy interesantes, muy sabrosas. Eso no lo ofrece ningún otro lugar de acá”, señala Castro.

Punto y aparte, pero también con nota alta, es el menú de café. La exigencia por una buena taza de esta legendaria bebida es obligación en cada visita al cantón.

Entre la carta se puede apreciar una de las bebidas consentidas del pueblo: el Chepito. Según comentan los visitantes de la cafetería, basta una jarra de Chepito para pasar el día activado.

“El Chepito mezcla alcohol con un café en tueste medio. Es una activación completa lo que produce", dice Castro.

El Chepito es especialidad de la casa. Foto Jeffrey Zamora

Efectivamente, aunque sin la fuerza que provocan los vinos del local, el Chepito golpea el paladar de una manera poderosa. Tan solo un par de tragos funcionan para encender las pupilas y echar adelante en un día de aventura o trabajo.

Con la premisa de compenetrar y fomentar el producto local, Shiraz es una oferta valiosa e inolvidable, tanto en sus cortes de carne como en sus bebidas. Siendo el café tomado como arte, no se puede pasar de lejos cuando el rótulo de Shiraz se asoma en el cantón.

DIRECCIÓN: Diagonal a la Plaza de Deportes de Santa María de Dota, en la calle central del cantón

PRECIO: : Medio

TIPO DE COMIDA: Desayunos, almuerzos y cenas

ESTILO: Art café