La joven científica y emprendedora María Paula Palma dejó en alto a Costa Rica al ser destacada recientemente por Forbes Centroamérica, gracias a su innovador trabajo como líder de la marca Biotopika.
Sin embargo, no fueron pocas las críticas que recibió en redes sociales, donde muchos aseguraban que su éxito se debía a que, supuestamente, provenía de una familia adinerada.
“Me gustaría una noticia de estas, pero de casos de personas que desde cero”, “¿Cuántos fueron a colegios públicos? ¿Se criaron en un barrio de clase media o baja?”, “Divino, pero quisiera que nos cuenten el trasfondo de cada uno de ellos; si hubo capital inicial otorgado por algún allegado”, fueron algunos de los cuestionamientos que mostró Palma.
Ante esto, la costarricense decidió responder a través de un contundente video que no deja indiferente a nadie. Más allá de tomárselo personal, aseguró que comprende los señalamientos y justo por eso, dejó que su historia hablara por ella.
@paupalmac Siempre me ha costado hablar de mí. Me siento mucho más cómoda hablando de ciencia, proyectos o trabajo. Pero después de estos días entendí que también vale la pena compartir el camino que hay detrás. Si mi historia puede ayudar, inspirar o abrirle una puerta a alguien más, entonces habrá valido la pena. 🤍
♬ sonido original - María Paula Palma
María Paula contó que ella es originaria de Tilarán, Guanacaste, y que allí siempre recibió educación pública. Luego, al concluir la secundaria, fue admitida en el Tecnológico de Costa Rica, por lo que se mudó a Cartago para estudiar Ingeniería en Biotecnología.
Y fue ahí donde la casualidad se fundió con su ingenio para dar paso al exitoso invento que hoy le vale reconocimiento a nivel internacional. Según narró, en pandemia sufrió un brote fuerte de dermatitis atópica, mientras cursaba una asignatura de Fitoquímica en la que debían explorar una planta y desarrollar a partir de esta un producto.

Entonces, aprovechó el mal que la aquejaba y terminó creando una crema a base de las papas dañadas que se desechan para tratar la afección de la piel. Su invención no se quedó en las aulas y, junto a unas socias, fundó su empresa Biotopika.
“Es así como, sin tener fondos, sin tener dinero, sin tener ahorros, sin tener un capital familiar o alguna inversión de algún amigo, pude empezar a buscar, concursar. Así busqué convocatorias para poder obtener fondos y crear mi propia empresa”, comentó.
“Y gracias a todas estas dudas, es que me he dado cuenta de que me gustaría contar un poco más de cómo es este proceso, emprender en Costa Rica siendo científica. Entonces, probablemente les voy a estar contando un poco más por acá”, finalizó Palma, dejando saber su inquietud por incursionar en las redes sociales.tras ser destacada por Forbes Centroamérica
