Kimberly Herrera. 28 noviembre, 2018
Edín Solís, Ricardo Ramírez y Carlos Vargas 'Tapado' cuentan con cerca de 30 años de trayectoria con la agrupación Éditus.Foto: Diana Méndez.
Edín Solís, Ricardo Ramírez y Carlos Vargas 'Tapado' cuentan con cerca de 30 años de trayectoria con la agrupación Éditus.Foto: Diana Méndez.

Han hecho música con grandes y reconocidos artistas, abrieron una academia, ganaron varios premios Grammy y su nombre es reconocido fácilmente por el público no solo en Costa Rica, sino a nivel internacional; pero existía una espinita, una idea que por compromisos en conjunto y por separado no habían podido desarrollar.

Hoy, la agrupación costarricense Éditus ve como ese proyecto se convierte en una realidad ya que a pesar de sus ajustadas agendas, Ricardo Ramírez, Edín Solís y Carlos Vargas Tapado han logrado conformar su propia orquesta sinfónica.

Para los integrantes de este grupo, la Éditus Orquesta representa una ambición, la misma que los ha caracterizado desde su inicio hace aproximadamente 30 años y que les ha permitido alcanzar todas las metas que se han propuesto.

“Lo que nosotros siempre pensábamos era hacer un proyecto con orquesta pero lo postergamos, pero ya se nos dieron los proyectos, las ideas y, por dicha, en Costa Rica hay muchos músicos buenísimos para tener varias orquestas y nuestra idea es trabajar con gente de muy alto nivel y que es gente que no está comprometida y que de pronto les interesa participar en un proyecto así”, explicó Ramírez.

Pero, ¿por qué una orquesta sinfónica?

Tanto Tapado como Ramírez tienen amplia experiencia en este ámbito, ya que tocaron por muchos años en la Orquesta Sinfónica Nacional y hasta la fecha es algo que les apasiona. En tanto, Solís se ha dedicado a la dirección y a la composición de bandas sonoras. Es decir, este es un proyecto en el que los tres se complementan.

De hecho, en la orquesta, Ramírez desempeña el rol del concertino, es decir, el primer violinista y el músico de mayor jerarquía en el ensamble. Mientras que Solís asumió el puesto de director y compositor.

“Partimos de que la orquesta está basada en el estilo nuestro, en nuestro sonido, entonces todo lo que hacemos es una cuestión que viene de los tres y los tres decidimos”, contó Solís.

Proyecto único.

Diseñarlo no fue una labor sencilla, ya que Ramírez, Solís y Vargas tenían claro que no querían que fuera una orquesta más y por el contrario, deseaban un proyecto con ese ingrediente extra y que el público identificara de alguna forma a Éditus cada vez que la música sonara.

Comenzaron por hacer un balance de las orquestas de Costa Rica y el tipo de repertorio que ofrecen. Tomaron como referentes a la Orquesta Sinfónica Nacional (música clásica), la Orquesta Sinfónica de Heredia (música contemporánea y vanguardista) y a la Orquesta Filarmónica (música popular), ya que tenían claro que para ofrecer algo fuera de serie, tenían que apostar por algo que no hiciera ningún grupo en el país.

“Nosotros estamos entre la música vanguardista y la popular pero no comercial, porque no es un proyecto para hacer tributos. Simplemente nos estamos basando en lo que es Éditus, en lo que ha sido, lo que ha abordado y eso lo queremos traducir en un proyecto con orquesta basándonos en el concepto de Éditus tocando música nuestra, música de artistas con los que hemos tocado y queremos llegar a eso”, detalló Ramírez.

Por su parte, Solís agregó que “la experiencia de Éditus a través de todos estos años se está materializando en un formato sinfónico y estamos abiertos a hacer un latin jazz sinfónico o eventualmente un concierto con Rubén Blades”.

Aunque desde hace unos meses han venido haciendo presentaciones, su debut formal como orquesta fue el pasado 31 de octubre en el Auditorio Nacional, en el Museo de los Niños, cuando fueron invitados por el director chileno Paolo Bortolameolli, quien presentó su espectáculo Ponle pausa.

El ensamble está conformado por aproximadamente 45 músicos, que se rotan dependiendo del evento que presente la orquesta, ya que según la agrupación, cada evento es diferente y para mantener la esencia de Éditus, deben cambiar a los músicos.

“No estamos teniendo una planilla de músicos fijos porque dependiendo del concierto uno busca los músicos. Hay músicos que sirven para cualquier cosa, pero hay músicos que les queda mejor participar en un concierto de música clásica, que en un concierto de música latinoamericana o por ejemplo, de rock y por dicha tenemos mucho de donde agarrar”, añadió Ramírez.

El proyecto es tan importante para Éditus que para el 2019 esperan presentar y comenzar a posicionar el ensamble.

Movido 2019.

Aunque el 2018 aún no acaba y falta poco más de un mes para que eso pase, Éditus ya tiene su agenda llena para el próximo año.

Con la orquesta por ejemplo, la idea de los músicos es unirse a reconocidos directores, grupos y cantantes como Humberto Vargas, Pato Barraza, Gandhi y otros artistas internacionales para presentar conciertos sinfónicos. Además, bajo esa misma línea esperan impulsar el proyecto Malpaís Sinfónico.

Como si fuera poco, están en proceso de elaboración de un nuevo disco con el cantante panameño Rubén Blades, con quien ya han trabajado años atrás y finalmente están trabajando en un proyecto muy ambicioso que combina música con proyecciones audiovisuales.

“Son proyectos que requieren mucho tiempo, trabajo y que nos tiene muy motivados”, afirmó Ramírez.

En solitario.

Pero eso no es lo único en sus ajustadas agendas ya que por separado también están trabajando en sus propios proyectos, cada uno en lo que le apasiona.

Solís por un lado continuará con su proyecto de composición de música para películas, banda sonora de musicales o proyectos de iluminación con videomaping y obras para orquesta, entre otros.

Anteriormente realizó la banda sonora de películas como Cartas a Elena, Mujer descalza y el cortometraje Espejismo, en donde Ramírez y Vargas participaron con su música.

“Adrede yo trato siempre de incluir a Ricardo y a Tapado porque yo siento que mi firma tiene que ver con sonido de Éditus y ellos son conscientes de que cada vez que puedo los incluyo en mis proyectos porque me complace que el sonido de ellos dos siempre está de alguna manera”, detalló Solís.

En tanto, Ramírez impulsará su proyecto Barock, junto a sus hijos Camila y José Alberto. Este es una idea que surgió hace aproximadamente cuatro años y que combina la música instrumental con el barroco.

Mientras tanto, Tapado continuará con su trabajo como terapeuta, pero a la vez aprovechará esa experiencia médica para impulsar charlas sobre música desde la perspectiva de salud física y espiritual. Además, contó que iniciará con un espectáculo en solitario.

Por ahora, la agrupación tiene claro que Éditus Orquesta será su nuevo reto, al que contrario a temerle, les llena de emoción por ver en lo que se convertirá, ya que al igual que todos sus proyectos, será único y ambicioso.