El creador de contenido Diego Bravo publicó este viernes 4 de setiembre un comunicado oficial sobre el juicio que lo enfrentó a Mauricio Hoffmann y Majo Ulate.
La pareja demandó en el 2023 al influencer por presuntos delitos contra el honor, entre ellos difamación e injurias. La primera audiencia se realizó este jueves 3 de setiembre en el Tribunal Penal del Segundo Circuito Judicial de San José, en Goicoechea.
“Por estrategia sugerida por la defensa, se acogió (Bravo) al derecho constitucional y procesal de abstenerse a declarar, lo que no significa aceptación de cargos”, se lee en la información que publicó Bravo en sus redes sociales y que está firmada por su abogado Randall Céspedes.
El comunicado agregó que el debate continuará a mitad de mes con la recepción de la prueba de cargo y descargo. “Además, en el desarrollo, se determinará si el señor Diego Bravo se mantiene bajo su derecho de mantener silencio o si, de lo contrario, se decide a declarar”, continuó el mensaje.
El conflicto judicial entre Hoffmann, Ulate y Bravo se originó por una serie de publicaciones y videos que el influenciador difundió en sus redes sociales sobre la pareja y aspectos de su vida personal.
La pareja intentó evitar llegar a instancias judiciales; incluso, le habrían pedido a Bravo una disculpa pública por las publicaciones que hizo en plataformas, pero él se habría negado.

Rafael Rodríguez, abogado de Hoffmann y Ulate, dio a conocer en entrevista con La Nación lo que sucedió este jueves y cuáles son las siguientes fases del proceso.
“Se procedió con la lectura de la querella. Se trató, en una primera instancia, a petición del abogado de Diego Bravo, de ver si se buscaba una medida alterna, pero no hubo acuerdo entre partes, más que todo por la falta de querer realizar don Diego una disculpa pública, que es lo que en estos casos generalmente se da para efectos de poder conciliar o retractarse, o bien tomar medidas diferentes”, explicó Rodríguez.
La próxima audiencia del juicio será el 16 de setiembre.

