
El magnate Bryan Johnson, de 48 años, saltó a la fama en todo el mundo cuando gritó a los cuatro vientos que invertía $2 millones anuales en un incontable pastillero de suplementos, cirugías y procedimientos experimentales para conseguir la juventud eterna y “revertir su edad biológica”.
Sin embargo, ahora le llegó un crudo recordatorio firmado por la vida: “soy impredecible, vulnerable y efímera”.
El empresario estadounidense anunció a través de un extenso comunicado en la red social X (antes Twitter) que padece de gastritis autoinmune (GAI), una enfermedad crónica e irreversible que afecta a no más del 5% de la población global.
Johnson, conocido públicamente por su estricto y costoso régimen para revertir su edad biológica, explicó que descubrió la condición en mayo de este año, tras identificar síntomas como deficiencia nutricional y anemia.
Según el magnate, el desarrollo de esta patología autoinmune es consecuencia del estrés, los cambios repentinos de peso y el consumo regular de comida chatarra y bebidas gaseosas que caracterizaban su estilo de vida antes de iniciar su actual proceso de rejuvenecimiento orgánico.
Antes de volcar su vida a la búsqueda de la longevidad extrema, Johnson mantenía hábitos comunes en la sociedad actual. De acuerdo con sus declaraciones, en algún punto de ese período su cuerpo comenzó a desarrollar un proceso autoinmune que afectó inicialmente a su tiroides —diagnosticado previamente con tiroiditis de Hashimoto— y, posteriormente, a la mucosa de su estómago.
“En algún momento de ese proceso (en su anterior estilo de vida), mi cuerpo comenzó a desarrollar un proceso autoinmune que afectó a mi tiroides y posteriormente a la mucosa de mi estómago”, explicó.
¿Qué es la gastritis autoinmune y cuáles son sus síntomas?

La gastritis autoinmune es una inflamación crónica en la que el propio sistema inmunitario ataca las células parietales del estómago, encargadas de producir el ácido gástrico necesario para la absorción de nutrientes esenciales.
Según datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos y el Manual MSD, esta afección puede ser asintomática, pero cuando se manifiesta provoca ardor abdominal, náuseas, cansancio y anemia por la falta de hierro o vitamina B12, síntomas que coinciden con los detectados por el millonario.
Este diagnóstico se suma al historial de intervenciones extremas a las que Johnson se somete anualmente, con una inversión estimada en $2 millones. Entre sus prácticas previas se encuentran las terapias de intercambio de sangre con su hijo adolescente y el registro constante del volumen y calidad de sus erecciones nocturnas.
Asimismo, en el año 2025, el empresario se sometió a un experimento con grasa donada para recuperar volumen en el rostro, un procedimiento que derivó en una inflamación severa que alteró sus facciones durante varias semanas.

