
Casi dos siglos después, Cumbres borrascosas sigue siendo una historia de amor incómoda, adelantada a su tiempo; un retrato crudo del amor, la obsesión y la violencia emocional. Es por eso que el cine y la televisión, seducida por la poderosa historia, la han llevado en varias ocasiones a la pantalla.
Ahora, la cineasta Emerald Fennell es quien toma la batuta, llevando al cine la historia que popularizó Emily Brontë, en su novela de 1847.
Con Jacob Elordi y Margot Robbie en los papeles de Heathcliff y Cathy, la directora no pretende domesticar el relato, sino intensificarlo. La producción llega a las salas de cine de Costa Rica este jueves 12 de febrero, justo a tiempo para celebrar, a su manera, el Día de San Valentín.
En su propuesta, Fennell propone en la película una lectura profunda de la afamada novela. “Siempre he tenido una respuesta física al libro”, explicó la directora en las notas de prensa del filme.
La intención de Fennell es recrear la sensación que experimentó ella misma al leer el libro por primera vez. “Quería resumir las cosas del libro que me parecían emocionantes y subversivas, las cosas que siguen haciendo sentir algo a la gente dos siglos después”, manifestó.
Fiel al libro, la directora buscó no juzgar a los personajes. “No es una película didáctica; no adopta ninguna postura moral. El libro en sí es radical en su negativa a juzgar a sus personajes, eso es lo que lo hizo tan inquietante para la gente cuando se publicó por primera vez, y sigue siendo impactante para ellos ahora”, expresó.
Heathcliff y Cathy en Cumbres borrascosas
Cathy Earnshaw es uno de los personajes femeninos más complejos de la literatura, un reto de interpretación. Es caprichosa, mimada y feliz, según la cineasta, una figura que disfruta llevar a los demás —y a sí misma— al límite; así que para esta nueva adaptación cinematográfica se necesitaba a una intérprete igual de feroz.
Margot Robbie fue la elegida para el trabajo, pero también se sumó al proyecto como productora. Para esta ocasión, la artista afirmó que se apoyó menos en la trama y más en las emociones. “Es una experiencia muy emotiva y visceral. Se enfoca mucho en qué sentimientos te provoca lo que está sucediendo en la historia. En cómo les hace sentir a los personajes lo que les está ocurriendo y, por extensión, como miembro del público, cómo te hace sentir a ti”, aseveró la actriz.

Para interpretar a Heathcliff, un personaje tan cruel como profundamente herido, Elordi fue el seleccionado. Despreciable, colérico y peligroso, pero también uno de los personajes más conmovedores de la literatura, el reto de encarnarlo es grande.
“Cathy fue la única fuente de luz o calor para él, pero aun así, le decían que no pertenecía a su mundo. Después de regresar a Cumbres borrascosas, él se mantiene erguido. Fue un buen arco dramático para interpretar”, expresó Elordi, quien agregó que ve a su personaje en una historia marcada por la humillación, el deseo y la venganza.
El resto del elenco —Hong Chau, Shazad Latif, Alison Oliver, Martin Clunes y Ewan Mitchell— completa un universo donde nadie es completamente inocente. Hong Chau interpreta a Nelly, una figura clave que observa, manipula y sufre en silencio. “Es un personaje que se mueve constantemente entre el bien y el mal”, apunta Fennell, interesada en esa ambigüedad moral que atraviesa toda la historia.
La producción: una nueva mirada al clásico Cumbres borrascosas
Según las notas de producción, esta versión cinematográfica del libro del siglo XVIII apuesta por una estética gótica, táctil y profundamente simbólica. La casa se presenta como un organismo vivo y hostil, mientras que Thrushcross Grange intenta imponer orden y lujo sobre lo salvaje.

Vestuario, fotografía, edición y música conviven en la pantalla en una producción que promete encantar al público con una visión nueva, pero manteniendo la esencia de la historia. Cada espacio, cada prenda, cada sonido hablan del estado emocional de los personajes.
“Nadie debería sentarse en silencio a ver esta película”, advirtió la directora. Su Cumbres borrascosas es una experiencia intensa, incómoda y electrizante, pensada para desestabilizar al público y recordarle que el amor, cuando se vive sin filtros, puede ser tan devastador como irresistible.
