
León, Nicaragua. AFP. Nicaragua espera que la catedral Asunción de León, construida en el siglo XVIII y en la que yacen los restos del poeta Rubén Darío, sea nombrada patrimonio mundial de la Unesco por su legado histórico y cultural.
La catedral “es un museo cultural e histórico”, afirmó el historiador e investigador nicaraguense Manuel Noguera.
Considerada la más grande de Centroamérica y la tercera del continente, la catedral sobrevivió a los ataques de los piratas ingleses que incendiaron León en 1685 y a cinco guerras civiles. Fue sede de la Diócesis de Nicaragua y Costa Rica hasta 1850 y dentro de sus muros se firmó el Acta de Independencia de ambas naciones en 1821.
No solo es el edificio más importante de Nicaragua, sino “símbolo de la nacionalidad”, como lo sería Notre Dame de París para los franceses, afirmó el escritor y crítico de arte nicaraguense Julio Valle, autor de la obra La catedral de León .
La basílica es una “típica construcción barroco colonial”, de cinco naves, cinco terrazas, dos torres en la fachada de estilo neoclásico, una parroquia, una galería, una pila bautismal, un claustro y siete sótanos, uno de los cuales conectaba –a través de un túnel de más de un kilómetro que ya fue destruido– con cuatro de las 16 iglesias que rodean al enorme templo.
La nominación de la catedral como patrimonio mundial de la Unesco fue promovida por la sociedad leonesa en el 2002.