Lysalex Hernández A.. 25 agosto
Eloy Urroz asegura que el principal reto de un escritor es romper con la forma en el género de la novela. Carlos González para La Nación
Eloy Urroz asegura que el principal reto de un escritor es romper con la forma en el género de la novela. Carlos González para La Nación

Eloy Urroz tiene el don de hacer de la palabra un arte por sí mismo. No teme esconder la experiencia que hay detrás de sus argumentos y la esperanza de que su oficio, el de poder escribir, vuelva a captar la atención del mundo.

Este mexicano se encuentra en Costa Rica como parte del grupo de invitados especiales de la Feria Internacional del Libro, que se realiza desde el viernes 24 de agosto y culmina el domingo 2 de setiembre, y que tiene como sede principal el Complejo Cultural Antigua Aduana. La entrada es gratuita.

Conocido escritor y uno de los miembros fundadores del Movimiento Literario del Crack, Urroz aseguró ayer en una entrevista con Viva que el oficio de escribir requiere de una alta dosis del conocimiento de la forma en la que se hace y de romper con la tradición.

“La novela debe cuestionarse a sí misma como género, pero también cuestionar los presupuestos del lector”. Eloy Urroz, autor mexicano.

En su libro El ensayo del arte, usted quiso apostar por un texto más divertido, sin dejar de lado la seriedad que ameritaba un trabajo como este.

Es cierto. Esta es una reunión de ensayos literarios que son bastante amenos y que, de alguna manera, sin perder el rigor y el ensayo crítico, pudieran ser leídos por una mayor cantidad de público lector.

¿Cómo lograr ese balance?

Muy difícil (ríe y suspira). Qué te puedo decir. Este es mi sexto libro de crítica literaria de ensayo. Creo que la clave estuvo en leer muchos autores y tratando de llegar a ese término medio en el que no quieres ser un divulgador nada más y que tampoco quieres aburrir o enfadar al lector.

¿Ese fue el principal reto?

Sí, claro. Es un trabajo de estilo, de forma y de rigor. En este libro evito las notas a pie de página porque lo que busco es que fluya. Lo que deseo es sacar al lector de la zona de confort en la que puede estar y que se cuestione.

Precisamente, en el Postmanifiesto del Crack habla de la necesidad de crear más textos que hagan que el público se cuestione todo aquello que lo rodea.

Efectivamente. Haciendo un balance de lo que dijimos hace 25 años y la actualidad, creo que nuestro objetivo sigue siendo el mismo: tratar de escribir grandes novelas. Yo creo que a eso es lo que debe aspirar cualquier novelista que se precie de serlo. No es un problema de arrogancia ni de falsa modestia, porque eso es lo que tienes que buscar ser. Nadie pretende que lo hemos conseguido, pero hay que aspirar a eso.

¿Cuáles son esos elementos que hacen una gran novela?

Yo te voy a decir una sola palabra, que busca resumir 20: forma. Es decir, una conciencia y una voluntad de forma, porque si no la tienes, en cualquier creación artística, la obra de arte no va a alcanzar esa plenitud.

Después de 25 años, ¿cuál podría ser el balance del Movimiento Literario del Crack?

No es por nada, pero creo que sumadas todas las obras de este movimiento se acercan casi a los 150. No importa la cantidad, pero yo sí quiero pensar que de ese 150, o las que sea que hayamos publicado todos juntos, debe haber, aunque sea un par que puedan salvarse y continuar. Que de aquí a 20 años sigan vigentes y se sigan leyendo.

¿Es ser inspiración para las futuras generaciones?

Ese es el sueño al que aspira uno. Sobre todo, continuar una cadena para que otros jóvenes novelistas aspiren a crear y consolidar una tradición hispanoamericana. Que exista una gran tradición de la gran novela latinoamericana.

¿Apostar a la tradición de romper con la tradición?

Sí (ríe). Precisamente allí es donde radica la modernidad, porque en el momento en el que te paralizas y dejas de estar buscando estas rupturas, se deja de preservar la tradición. Lo importante es romper con esto y aspirar a nuevas formas.

¿Y cómo conseguirlo en la actualidad?

Creo que el gran problema que existe es que no se trata de romperlo solo porque sí como creen muchos jóvenes escritores. Es que no conocen la esencia de lo que hacen. ¿Cómo has leído? Es imposible.

¿Es la falta de conocimiento lo que está acabando con ello?

Exacto y eso requiere muchísimas horas de lectura y mucho trabajo para lograrlo.

¿Siente que se ha perdido el gusto por la lectura?

¿Que si lo creo? La verdad es que es evidente que es así. Hemos perdido mucho la atención en todo lo que hacemos y en la importancia de cuestionarnos.

¿Cómo lo hace la novela?

La novela debe cuestionarse a sí misma como género, pero también cuestionar los presupuestos del lector, sus ideas, sus valores y todo lo que se da por sentado en la vida. Eso es lo que hace la novela inconformista.