Carlos Soto Campos. 31 julio
Otto Apuy reinterpretó la figura de Atlas, el titán de la mitología griega que fue condenado a sostener el mundo en sus hombros. Foto: Rafael Pacheco
Otto Apuy reinterpretó la figura de Atlas, el titán de la mitología griega que fue condenado a sostener el mundo en sus hombros. Foto: Rafael Pacheco

Cinco años atrás, el artista Otto Apuy escribió un texto que aún no decide si definir como un cuento largo o una novela corta. El texto fue una incursión en el mundo de las palabras concretas, uno que está un poco lejos de las abstracciones y figuras indefinibles a las que nos tiene acostumbrados en su trabajo artístico, un mundo al que llegó por el camino de la curiosidad.

El resultado de estar yendo y viniendo por esos caminos se verá este 31 de julio, día en el que Apuy celebre su cumpleaños número 70 inaugurando una exposición en la Biblioteca Nacional, en San José.

“Varias de las piezas que presento son sueños del personaje principal de esta novela corta, que se llama Objetualidades. Las piezas tienen una independencia, pero se conectan con la novela y el resto de obras que hay en la biblioteca”, comentó el artista en una conversación telefónica.

La exposición se titula Objetualidades, al igual que la novela, y reúne varios elementos clave para la comprensión de la obra de Apuy.

La Biblioteca Nacional le dará casa durante un mes a estas esculturas que emulan instrumentos musicales. Foto: Rafael Pacheco
La Biblioteca Nacional le dará casa durante un mes a estas esculturas que emulan instrumentos musicales. Foto: Rafael Pacheco

La inauguración será este 31 de julio, a las 5 p. m. El doctor Jorge Chen Sham hablará acerca de la novela y el artista mostrará su trabajo.

Las piezas estarán exhibidas en la Biblioteca hasta el 31 de agosto en el horario regular del espacio: de lunes a viernes de 8 a. m. a 6 p. m. La entrada es gratuita.

Contando historias

Las figuras que aparecen en Objetualidades ayudan a contar la historia del libro. Según contó Apuy, se trata de un niño que pinta un mural debajo de su casa.

“Es una obra subterránea, escondida. La casa desaparece, pero encuentran el mural años después y se encuentran una reflexión que hizo este niño de su propia vida, inspirado por su enfermedad e ideas que tomaba de una enciclopedia”, explicó.

En una batea de origen indígena, Apuy colocó la frase
En una batea de origen indígena, Apuy colocó la frase "Verba volant, scripta manent", un proverbio en latín que afirma "las palabras vuelan, lo escrito queda". Foto: Rafael Pacheco.

Con la ayuda de la curadora Amira Gazel, él logró presentar su libro en medio de la Biblioteca Nacional, así como esculturas de creación propia que ilustraban la historia de El principito o el Atlas de la mitología griega. Las artes visuales en diálogo con la literatura (la de Apuy y la que reside en la institución que aloja la muestra).

Los materiales también cuentan su propia historia. Hay maniquíes de madera como los que usan los artistas, latas, bateas indígenas conseguidas en el Cerro de la Muerte y jícaras guanacastecas que remiten al lugar de su infancia. Porque sí, desde niño, Apuy experimentó con los objetos.

“De niño veía en las películas objetos y trataba de reconstruirlos con lo que tenía. Mi trabajo objetual referencia a cuando yo de niño en Guanacaste hacía mis propios juguetes; tal vez esta muestra se trata de celebrar el niño interno, un niño que puede seguir descubriendo, que no repite, sino que va evolucionando y creciendo. Que la edad no impida ser el mismo buscador de siempre”, afirmó el artista.

Otto Apuy define sus objetos como
Otto Apuy define sus objetos como "monumentales, aunque no sean grandes; pequeños, mas no maquetas". Foto: Rafael Pacheco

Otto Apuy celebrará, entonces, sus siete décadas en este mundo –casi cinco de ellas dedicadas a las artes– comprobando que su curiosidad ha permanecido intacta.

“Es una manera de sentirse con posibilidades creativas, algo que me gusta mucho, es una forma muy emprendedora de celebrar”, finalizó.