Jorge Arturo Mora. 15 enero
En diciembre, el gobierno de la República presentó el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2022 en un acto protocolario realizado en el Teatro Nacional. El presidente de la República, Carlos Alvarado, y la ministra de Planificación, Ana Pilar Garrido presentaron el plan. Foto: Albert Marín.
En diciembre, el gobierno de la República presentó el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2022 en un acto protocolario realizado en el Teatro Nacional. El presidente de la República, Carlos Alvarado, y la ministra de Planificación, Ana Pilar Garrido presentaron el plan. Foto: Albert Marín.

En febrero del año anterior, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) dio a conocer el financiamiento de $31 millones destinados al Programa Integral de Seguridad y Conservación del Monumento Histórico Teatro Nacional de Costa Rica, proyecto liderado por Fred Herrera (director de la institución) para las prontas reparaciones y restauraciones detonadas ante el peligro de incendio que enfrenta la institución.

La semana pasada, el diputado Pablo Heriberto Abarca presentó una moción contra el proyecto ante la inminente discusión en la Asamblea Legislativa, razón que ha despertado la conversación sobre el programa. En Viva recopilamos la información para esclarecer algunas de las dudas más recurrentes.

(Video) ¿Cuáles son las críticas al préstamo de $31 millones que espera recibir el Teatro Nacional?

¿En qué consiste el préstamo?

Al recibir los $31 millones, el teatro destinaría fondos para crear un sistema contra incendios, instalar un nuevo sistema eléctrico, realizar labores de restauración, mecanizar la tramoya, recuperar los sistemas de sonido y de iluminación, reconstruir el Teatro Vargas Calvo como un edificio nuevo, interconectar este edificio anexo con el teatro y conservar un apartado del dinero para fiscalización, administración e imprevistos.

¿Cuál es el ambiente que rodea la aprobación del préstamo?

El ambiente es optimista. “Nosotros hasta el momento hemos contado con la mayoría de diputados por una razón simple: están conscientes que no estamos frente a una inversión que se pueda postergar porque hay una situación de alto riesgo. No nos puede pasar lo que sucedió en Brasil”, dice Fred Herrera, director del teatro y se refiere al incendio que destrozó al Museo Nacional de Brasil.

“Los diputados están discutiendo los alcances que existen y las dudas que tienen algunos integrantes de Liberación Nacional. Se cree oportuno ver la opinión del Colegio Federado de Ingenierios y Arquitectos. Eso sí: la mayoría de legisladores parecen estar a favor”, señala Wagner Jiménez, presidente de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología, ente al que se remite el proyecto.

Hay críticas que se oponen parcialmente al proyecto, como en el tema de la interconexión que se construirá y el edificio anexo. ¿Cómo justifican esas partes del proyecto?

“Nosotros lo que hemos conceptualizado es un programa integral de conservación con tres pilares: el de prevención, para evitar que llegue a suceder; el de supresión y contención, para actuar si llegase a ocurrir la desgracia; y el de conservación patrimonial histórico, ya que necesitamos que el patrimonio sea sostenible porque, por ejemplo, no podemos hacer cambios si vamos a afectar los paneles que contienen obras impresas en ellos, así como no podemos hacer cableado y afectar obras que necesitan restauración”, afirma Max Valverde, viceministro de Cultura.

El proyecto pretende mecanizar la tramoya del teatro. En la foto Eligio Salazar, Jairo Castillo, Randall Fernández y Carlos Jimenez, encargados de tramoya. Fotos Melissa Fernández Silva
El proyecto pretende mecanizar la tramoya del teatro. En la foto Eligio Salazar, Jairo Castillo, Randall Fernández y Carlos Jimenez, encargados de tramoya. Fotos Melissa Fernández Silva

¿Por qué se solicita un cambio en la tramoya?

“La tramoya es la estructura de madera sobre la cual se soportan las luces, los telones y los diferentes elementos escénicos. En el 2012 se hizo un estudio que demostró que las cargas que tenía la tramoya ponían en riesgo a las personas en el teatro. La tramoya actual no soporta estas cargas. Por eso hay que hacer una tramoya diseñada sobre la tramoya actual para lograrlo. Además, para proteger el teatro contra incendios hay que colocar una cortina cortafuego que separa parte del escenario con la luneta. Este telón permite que se puedan aislar las áreas, pues si ocurre un incendio no pasaría al resto del edificio, según señalan los bomberos. Este telón cortafuego pesa una tonelada y hay que soportarlo de la tramoya mecánica nueva para asegurar las vidas humanas”, explica Orlando Gei, miembro del Consejo Directivo del Teatro Nacional.

¿Por qué se solicita un edificio anexo?

El Teatro Vargas Calvo se pasaría a llamar Centro Cultural José Joaquín Vargas Calvo. Según Herrera, tendría un teatro de carácter experimental de 100 butacas, contaría con un archivo documental, una boutique de venta de souvenirs, tendría bodegas para sonido, luces y escenografía y talleres de restauración y conservación. “En relación con el tema del fuego, nuestro personal administrativo ha ido llenando los espacios del teatro y ha afectado los usos originales de estos espacios. No es un capricho de que queremos un edificio nuevo, sino que tenemos cuartos llenos que hay que ubicarlos fuera del edificio patrimonial porque generan calor y puede terminar en fuego”, señala Herrera.

Fred Herrera dirige el Teatro Nacional desde la administración Solís Rivera. Foto Marcela Bertozzi
Fred Herrera dirige el Teatro Nacional desde la administración Solís Rivera. Foto Marcela Bertozzi

¿Por qué se solicita una interconexión entre el teatro y el centro cultural?

Además de ser un paso de tránsito para funcionarios, será utilizado para el traslado de elementos escénicos y objetos que se restaurarán en el centro cultural. También tendrá un sistema mecánico integrado al edificio patrimonial para instalar la planta eléctrica de emergencia. El diseño de la interconexión se definirá en un concurso, por lo que podría ser un túnel o puente según la propuesta.

¿Por qué se debe realizar el préstamo hoy?

“El teatro está vulnerable”, afirma Herrera. “Hemos tenido dos conatos de incendio, uno en primer piso y otro encima del gran candelabro. Sucedieron en tiempo laboral y se controlaron; si hubieran ocurrido en la noche esto pudo haber llegado a una situación desastroso. Además, la administración ha llegado a crear bodegas en sitios que no son los adecuados, lo que afecta los camerinos y consecuentemente temas de seguridad en caso de salir por terremoto”.

“No solo hablamos de integridad del edificio patrimonial sino seguridad de vidas humanas. Nosotros recibimos al menos 150 mil visitantes anuales;, 50 mil son turistas al año. Debemos protegerlos”, agrega el viceministro Valverde.

El teatro tiene un presupuesto para restauraciones que resulta insuficiente para la inversión planteada. ¿En qué invierte el teatro ese dinero?

El impuesto de espectáculos públicos se distribuye mitad para el Teatro Nacional y mitad para instituciones adscritas del Ministerio de Cultura, como el Museo de Arte Costarricense, Centro Nacional de la Música y Teatro Melico Salazar. El teatro lo utiliza en restauraciones como la del año pasado en la fachada sur, con las cornizas de piedras sustituidas. También es utilizado para labores de conservación.

El programa
El programa "Érase una vez" conectó al Teatro Nacional con el Ministerio de Educación. En las fotos parte de la recepción tras el ballet "Alicia en el País de las Maravillas". Foto Jeffrey Zamora

¿Cuánto pagará el teatro por el préstamo?

El teatro se compromete a dar un 15% del impuesto de neto de espectáculos públicos. Esta cifra sería de $4.712,719.

Una publicación en redes sociales ha dado a entender que el préstamo tendría como beneficiarios al medio de comunicación de Amelia Rueda para promocionar al teatro. ¿Cuál es la situación al respecto?

Fred Herrera aclaró que el sitio AmeliaRueda.com publicó cápsulas sobre la historia del teatro a raíz de la declaración de la institución como símbolo nacional y por el 120 aniversario de fundación. Fue un patrocinio que dio el BCIE y no tiene relación alguna con el préstamo actual, o sea, no deriva de fondos públicos ni tampoco es dinero reembolsable.

El teatro cuenta con un seguro del INS. ¿Por qué no es suficiente?

“La gente dice que el INS ha dado donaciones al teatro”, dice Herrera “pero el teatro no está cubierto con un sistema contra incendios. El INS da donaciones para riser (tipo de cable), mangueras y gabinetes; una serie de medidas de primeros auxilios en urgencia. Eso no es igual a un sistema contra incendios con todas las necesidades que hemos aclarado”.

“El préstamo es de $31 millones. El INS valora al teatro $93 millones. Eso sí: si llegara a quemarse el edificio la pérdida es irreparable por su valor más allá de lo material”, señala el directivo Gei.

¿En qué estado se encuentra el proyecto actualmente?

El proyecto se devolvió a la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología tras la moción presentada por el diputado Abarca. En el primer día de moción, se rechazó y se encuentra a la espera de su segundo día. De ser rechazada la moción en contra, volverá a plenario, pues está convocado para votarse en sesiones extraordinarias. Posiblemente se discutirá en los próximos días.

Nota del redactor: anteriormente, se consignó que la cifra que aportaría el Teatro Nacional para pagar el préstamo sería de $9 millones, según el dato ofrecido por Max Valverde, viceministro de Cultura. En horas de la tarde del martes el teatro comunicó que la cifra es érronea, y el aporte sería de $4.712,719.