Marta Ávila. 10 diciembre, 2018
En este montaje los múltiples personajes interactúan utilizando diversos lenguajes de la danza Foto: Rafael Pacheco

Después de dos años de buena acogida por parte del público costarricense seguidor del ballet, el Teatro Nacional anuncia que esta será la última temporada de Alicia en el país de las maravillas, siempre bajo la concepción, dirección general y coreográfica de María Amalia Pendones. Pero, promete otra nueva producción escénica para seguir celebrando las fiestas navideñas.

Pendones mantiene el eclecticismo en su estilo compositivo y muestra un numeroso conjunto de bailarines que manejan distintas cualidades de movimiento provenientes del ballet, la danza contemporánea y el hip hop, todo, articulado desde la actuación que permite una lectura clara a espectadores de diferentes franjas etarias. Esta versión del cuento de Lewis Carol, está musicalizada con notas originales de Fabián Arroyo y cuenta con el diseño escenográfico de Oscar Soto y la iluminación de Gabrio Zapelli, quienes con sus detalles disciplinarios contribuyen a generar un ambiente mágico.

De la versión que presencié en 2016, se observaron varios cambios de mejora que aportan a la organicidad de la obra. Especialmente, en el rediseño de la marioneta cuando el personaje de Alicia se hace grande, también se nota revisión en el ritmo de las secuencias y en general, los personajes están más apropiados de sus características, por lo tanto, sus acciones son más fluidas y los intérpretes gozan de mayor proyección, como lo vimos en el sexteto de las rosas blancas.

Alicia en el País de las Maravillas tiene la participación de tres Alicias: Isabel Guzmán, Arianne Dietrich (en la foto) y Valeria Echandi. Foto: Rafael Pacheco

Otro aspecto donde esto mismo es notorio se da a nivel de interpretación en el personaje de Alicia, el cual estuvo a cargo de tres bailarinas, en este caso fueron, Isabel Guzmán con sus dotes de actriz-bailarina y cantante, la cual se ve con mucha naturalidad y buena utilización de la voz. Guzmán, estuvo secundada por las jóvenes: Valeria Echandi y Arianne Dietrich, que hacen evidente su dominio técnico en las puntas.

De igual forma, destacaron Kevin Arce, en el papel de la Oruga demostrando una rica plasticidad corporal. Así mismo, Kistiane Feoli, en la recreación de la reina de Corazones, creció escénicamente. Cristhopher Reyes, estuvo siempre brillante en sus apariciones como el conejo blanco, Mildred Ramírez, de manera burlesca logra crear una duquesa desinhibida y Néstor Morera escenificando al sombrerero asume momentos antagónicos.

Todos los animales en el primer acto realizaron la escena grupal con limpieza, mas les falta mayor proyección en sus movimientos.

En los conjuntos del segundo acto donde los intérpretes juveniles de las abejas, rosas, cartas y cortesanos liderados por los solistas se ve progreso y están más sincronizados.

Debe recordarse que el trabajo escénico requiere de un proceso de maduración para llegar a lo óptimo y queda confirmado con las temporadas que ha tenido esta pieza, en la cual muchas personas han ganado experiencia escénica, factor fundamental para derrochar goce ante el espectador.

Para los que no han visto esta producción les quedan varias funciones. Y yo, igual que Alicia, con esta me despido.

Alicia en el país de las maravillas

Coreografía: María Amalia Pendones, Chisco Rowe y Dagner Segura

Intérpretes principales: Isabel Guzmán, Valeria Echandi, Arianne Dietrich, Kistiane Feoli, Cristhopher Reyes, Kevin Arce, Mildred Ramírez, Néstor Morera, entre otros.

Fecha: viernes 7 de diciembre de 2018, 8.00 p. m.

Lugar: Teatro Nacional