Cine

‘Viudas’: mujeres solas, pero armadas

En un ‘thriller’ alabado por la crítica, cuatro mujeres –embarcadas por sus esposos criminales– están en serios problemas. Sin embargo, han decidido no echarse a morir y perpetrar solas un delito de grandes proporciones

Suena raro, pero entre crímenes odiosos, discriminación enfermiza y oscuras matráfulas, con la nueva joya de Steve McQueen es posible ponerse serio y reírse a ratos, comer palomitas sin remordimiento y salir del cine con un encantador semblante.

No es broma, si hay una película que lo dejará extasiado en la butaca esa es Viudas (Widows, 2018), un destacado monumento a la acción criminal, al drama que grita “denuncia” y a la comedia cínica.

“El thriller del año”, según la crítica internacional, llega este jueves a los cines ticos para demostrar porqué el mundo se rinde a sus pies.

Estelarizada por un elenco de lujo, en el que destacan figuras como Viola Davis, Michelle Rodríguez, Colin Farrell, Daniel Kaluuya, Jacki Weaver, Robert Duvall y Liam Neeson, Viudas es una cinta que es probable se tiña de Óscar en el 2019.

“Atrevida y brutal”, según The Guardian, Viudas es la historia de cuatro mujeres que, aparentemente, no tienen nada en común, excepto porque fueron esposas de unos cruentos criminales.

Su vida nunca fue tranquila, pero eso no es lo peor. Sus maridos las siguen fastidiando desde la tumba, ya que un embarrijo de deudas –heredadas de sus fechorías– recaen ahora sobre sus hombros.

Pensar, unirse y enfrentar los problemas sin hombres al lado. Algo habrá que hacer para salir de apuros... y rápido.

Es cuando Verónica (Davis), Linda (Rodríguez) Alice (Elizabeth Debicki) y Belle (Cynthia Erivo), “deciden tomar las riendas de su destino y conspirar para forjarse un futuro con sus propias reglas”.

Son mujeres, pero que nadie las subestime. Ellas vienen a terminar el trabajo que sus hombres dejaron botado.

Verónica, quien se desposó con Harry (Liam Neeson) sin importar su origen racial, es quien toda su vida eligió o fingió no saber lo que hacía su pareja.

“Un paréntesis, algo realmente se necesita decir de esto pues: ¿en qué momento en la historia del cine han visto a alguien quien se parece a mí y a alguien quien se parece a Liam en la cama juntos, besándose, románticos, enamorados y casados?”, comentó Davis en clara referencia al simbolismo y a todos los comentarios que, sin duda, despertará la pareja.

Pero volviendo a la trama, lo importante es que Verónica ahora es completamente consciente de la verdad y, por si fuera poco, tiene el plano del último robo que realizaría la pandilla.

Su misión: reunir a las cómplices y ejecutar el plan.

“Somos las más indicadas para esto”, dice Verónica en el adelanto de la cinta, ante la mirada incrédula del resto de viudas.

“Sí. Nadie cree que tengamos el valor de hacerlo”, agrega con mirada fiera.

Al final, convencidas de ello, el cuarteto teje su plan sin dejarse apantallar por sus vidas ordinarias. En ese momento comienza lo bueno.

Género, raza, poder. Con guion de Gillian Flynn (Perdida, 2014), Viudas es la adaptación fílmica de una serie británica de 1983 que, sin embargo, ahora se ambienta en la actualidad y se materializa en la ciudad de Chicago, EE. UU.

En sus calles el cuarteto femenino, desesperado por las circunstancias, toma literalmente lar armas.

En su juventud, McQueen cuenta que vio la serie británica Viudas y recuerda que quedó impactado por la realidad de la historia pero, sobre todo, por lo que denuncia.

“Nos gusta pensar que la igualdad existe, pero no es así. El programa de inmediato me transportó a un mundo de criminales en donde las personas más vulnerables y despreciadas eran las mujeres”, dijo McQueen en una entrevista concedida a Europa Press.

“Aunque parezca extraño logré identificarme mucho con ellas. Eran cuatro mujeres a las que se juzgaba solo por sus apariencias y que todo el mundo pensaba que eran incapaces de hacer lo que hicieron”, afirmó al medio.

Así, McQueen dejó claro que Viudas no es solo una cinta de mujeres tomando el rol de bandidas, sino que “habla de racismo, de política, de corrupción, de la policía o de la religión. Todo eso lo encontré en Chicago”, afirmó a la agencia internacional de noticias.

Por ese mismo motivo Davis, ganadora del Óscar por su trabajo en Fences (2016), ama la historia de Viudas y brilla con su trabajo de principio a fin.

En la cinta Viola hace un papel muy distinto a lo que la gente está acostumbrada y ella misma lo reconoce así. Dura, líder y sin escrúpulos, la Verónica recreada por Davis es una agradable e impactante sorpresa.

“Lo normal es verme de criada o drogadicta. Esta vez no es así. Esa es la belleza de Viudas, que el personaje está escrito para una mujer y esas son sus circunstancias. Mujeres que existen en el mundo real, que te encuentras en el aeropuerto, en el supermercado. Y que son de cualquier raza”, dijo la actriz a El País, de España.

Otra que cambió su estilo acostumbrado fue la actriz Michelle Rodríguez. De chicas rudas e independientes, ahora se metía en los pies de Linda, una mujer que describe como frágil, ingenua y algo crédula.

“Tenía miedo de hacer ese papel, precisamente por proyectar a un personaje así al mundo”, comentó Rodriguez, férrea chica de la saga Rápidos y furiosos.

“Pero a pesar de haber hecho lo mismo por 15 años decidí asumir el reto. Estoy muy cómoda en mi nicho de películas de acción, pero así no voy a evolucionar”, reflexionó la intérprete.

Pero es que claro, Linda también tendrá su despertar dentro de la trama, en una muestra heroica de coraje femenino.

Y así cada viuda aporta lo suyo. Ya no importa su raza u origen, el tema es que juegan con sus propios miedos para reivindicarse como personas. En ese sentido, la conexión emocional con el público es inevitable.

Bien lo dice Variety: “Lo mejor de Viudas es cómo consigue que conectemos con sus desesperadas heroínas”.

A partir de este jueves, Viudas se exhibirá en todos los cines de Cinépolis, Cinemark, CCM y Novacinemas. Solo puede ser vista por mayores de 18 años.

Alexánder Sánchez

Alexánder Sánchez

Periodista del suplemento Viva de La Nación. Bachiller en Periodismo de la Universidad de Costa Rica. Su formación académica la complementó con trabajos estudiantiles en medios de comunicación universitarios.