Dice que el volcán Turrialba “es su amigo” y por eso, seguramente, le debe algún tipo de lealtad.
Rosmeri –la última habitante de un pueblo ubicado en las faldas del coloso–, será la protagonista de La Picada, documental tico que esta semana ganó uno los premios de coproducción del fondo Ibermedia.
El filme, que se comenzará a rodar el próximo año y se estrenaría en el 2020, retratará a Rosmeri experimentando los efectos de una decisión trascendental para su vida.
Cuando el pueblito de La Central fue desalojado por el peligro constante del volcán activo, ella simplemente desoyó las recomendaciones y decidió quedarse.

Se quedó sola, con su hijo, y ahora vive en un lugar fantasma.
“Tiene los ojos cansados, la piel resistente y una sonrisa dulce. Intenta continuar con la rutina de su vida, pero ya nada es igual”, detalla el argumento del filme.
Sin embargo, “la presión de su familia y autoridades no son suficientes para hacerla abandonar su casa, sus recuerdos y la imagen de una vida pasada”.
¿Cómo irse del lugar?, si Rosmeri es, al fin y al cabo, la única que lo mantiene vivo.
La Picada, coproducción en desarrollo de Caramba Films (Costa Rica) y Ceibita Films (Chile), es dirigido por el cineasta Felipe Zúñiga.

Un día, mientras exploraba la zona, Zúñiga conoció a Rosmeri y no pudo evitar prenderse del personaje.
“Es una mujer sorprendente, muy fuerte, impresionante”, expresó el cineasta, reconociendo que en La Central Rosmeri se expone a la neblina tóxica y a la ceniza que cae todos los días.
Sin embargo, Zúñiga explicó que el documental no pretende juzgar la decisión de Rosmeri, sino simplemente poner en imágenes lo que parece ser una realidad poética: ella no tiene el paisaje en frente, lo lleva dentro.
"Es documentar el porqué ella decide vivir en este lugar a pesar de los riesgos que implica. Es que ella pertenece tanto a ese lugar, que ella y el lugar se funden”, comentó.
Además, Zúñiga adelantó algunos detalles de la forma en que Rosmeri se gana la vida y que se verán en la película. Pese a las circunstancias, la mujer atiende una pequeña pulpería, que vende jabón y papel higiénico a los pocos visitantes que llegan al lugar.

“Además cuida una gran hacienda, que queda allí", agregó el director.
La Picada es un documental cuyo costo de producción se estima en $140.000. Se grabará con cámaras profesionales y el crew de filmación vivirá en la zona unas cuatro semanas.
Ibermedia le aportó al nuevo proyecto unos $35.000. Además, el fondo nacional El Fauno también aportó económicamente al potencial filme.
