Cine

Dinga Haines: la niña de ‘San Buenaventura’ que llevó a Keylor Navas al cine

Dinga Haines escribió y dirigió la película 'Hombre de fe'. Sus primeros pasos en el mundo audiovisual los dio frente a la cámara, en 'San Buenaventura', pero pronto descubrió que quería ser cineasta

El nombre de Dinga Haines volvió a aparecer en los medios de comunicación costarricenses entre febrero y marzo del 2017.Ella fue anunciada como la encargada de escribir y dirigir la película Hombre de fe, filme basado en la vida del prominente arquero Keylor Navas.

Entre las locaciones de grabación siempre tranquila y accesible Dinga respondió a preguntas qué surgían: ¿sería su película “cristocéntrica”? ¿Sería posible que Hombre de fe estuviera en los cines en diciembre como se había anunciado? Con la presión de lograr en menos de 12 meses todo el proceso que conlleva realizar una película, Haines contestaba con calma: ella sabía que el calendario en el que fijó fechas se estaba respetando estrictamente.Si volvemos unos 24 años atrás, el nombre de Dinga Haines podría ser muy familiar.

Con 11 años, incursionó en la actuación, cuando dio vida a Rosarito, la linda e inocente señorita de San Buenaventura. En la popular serie televisiva, en la que estuvo involucrada por tres años, Haines se familiarizó con la producción audiovisual y se le permitió aprender un poco de todas las áreas más allá de lo actoral. Fue entonces cuando descubrió que quería hacer cine.

A finales de los 90, en Costa Rica no había una escuela de cine, por lo que Haines apuntó alto y trabajó duro para ser admitida en la USC (Universidad del Sur de California), en Los Ángeles, en ese momento el mejor sitio para estudiar esa carrera. Antes, Dinga estudió Literatura Inglesa en Marymount University, California.

Antes de empezar con la ficción biográfica-deportiva del guardameta del Real Madrid, Haines estuvo radicada en Los Ángeles, Estados Unidos y fue guionista del largometraje Dolores inspirado en la vida de la poetisa ecuatoriana Dolores Veintimilla. También participó como escritora y productora para compañías como National Geographic Films (en un proyecto acerca de trata de personas), Discovery Channel y productoras independientes de ficción y documental. En Costa Rica ha trabajado además, como productora y directora del programa turístico Destinostv.

Haines, de 35 años, es hija de padre estadounidense y madre colombiana; ella nació en Colombia pero se crió en Costa Rica desde los dos años.Es mamá de Niko, un adolescente de 13 años, hijo del connotado productor y dueño de la agencia de viajes costarricense Destinostv José Cortés, a quien conoció durante su participación en San Buenaventura.

“Yo creo que el amor se compone en parte por admiración y tiene la capacidad de evolucionar y adaptarse. A José lo conocí desde siempre y lo admiré por su inteligencia y capacidad de tomar riesgos, pero el cariño evolucionó y se convirtió en romántico cuando yo estaba en mis veintes y él en sus cuarentas. Yo ya vivía en los Ángeles y él era muy respetuoso de mi independencia y de mis procesos.

”Compartimos a Niko, que es un ser humano increíble. Tenemos una historia muy bonita y mucho respeto por los proyectos de cada uno”, contó Haines.

A finales de diciembre, la cineasta conversó con Viva sobre su reciente filme, de los planes futuros y de su vida personal.

Hay gran diferencia entre la producción de programas turísticos (como Destinostv) y un largometraje de ficción como Hombre de fe. ¿Cómo se dio ese salto?

Participé en muchos proyectos de cine durante los 10 años que estuve en Los Ángeles. Me vine hace unos años acá. Tuve un periodo de seguir escribiendo y apoyé la empresa familiar, que es Destinostv, pero mi origen y oficio es en producción de cine.”Hacerme cargo de este proyecto de largometraje fue bastante orgánico. Gracias a Dios, pude hacer un equipo muy bonito con Jorge Obando (productor ejecutivo) en el que pude desarrollar la película, el guion, la producción y la dirección con mucha libertad.

”Mi sueño siempre había sido desarrollar cine en Costa Rica. Creo que siempre es un reto hacer cine en cualquier país y obviamente estamos en un proceso de desarrollo muy dinámico en Costa Rica pero todavía nos hace falta mucho por caminar, de modo que esto fue una oportunidad de consolidar algo que quería y estaba preparada para hacer”.

¿Cómo se preparó para esta producción que estuvo estrecha de tiempo?

El reto del tiempo era clarísimo. Cuando uno conoce los procesos que van más allá de filmar, que tienen que ver con edición, colorización, diseño de sonido, de música y mezcla, uno se da cuenta que el tiempo era muy muy muy estrecho. Recuerdo que cuando nos planteamos tenerla lista en diciembre del 2017 ya estábamos a finales del 2016.

”En ese momento empecé a diseñar un presupuesto y después un calendario, que por cierto quiero enmarcar porque era grande y de colores y tiene muchos elementos; era un rompecabezas delicado que no podía tener margen de error, no podíamos atrasar los procesos.”Uno trabaja con instinto y no puede pensar demasiado las cosas. Cuando uno desarrolla un guion no es solo escribir, sino reescribir hasta estar en un punto de madurez y llevarlo a producción.”Realmente no hubo tiempo de preparación, fue actuar con fe e instinto de poder seguir por el camino adecuado y confiar en que era el camino adecuado”.

Su película se va a ver en Centroamérica, México y España. ¿Cómo lo toma?

El sueño es comunicar algo efectivamente y que sea bien recibido por la gente. Me llena de emoción saber que la gente que la ha visto hasta el momento (29 de diciembre) ha tenido comentarios positivos.

”Nos propusimos hacer una película para toda la familia, para personas con diferentes niveles de educación y estratos sociales; la idea es crear un mensaje claro, elocuente y que mueva fibras y sentimientos. Me emociona no solo cuántas personas lo vean, sino que se lleven algo con ellos, que les genere sentimientos.

Luego de Hombre de fe, ¿qué quiere hacer?

Tengo que asimilar primero que terminé este proyecto. Ha sido muy intenso y muy rápido, también muy gratificante, pero está muy fresco. Necesito dedicarle tiempo a mi hijo y como me cuesta estar sin trabajar, ya empecé a leer un libro y a investigar sobre un tema que me interesa y creo que me va a ayudar a transicionar temáticamente.

”Naturalmente, quiero seguir desarrollando proyectos cinematográficos, llevo dos largometrajes escritos inspirados en la vida real, entonces me gustaría desarrollar una ficción original.”No quisiera enfocarme a un genero solamente. Creo que el crecimiento y la evolución depende de salirse de la zona de confort. Quisiera seguir trabajando en Costa Rica, pero también encontrar un balance en Los Ángeles, que es un lugar donde estudié y me siento muy cómoda trabajando”.

¿Es usted una mujer de fe?

Sí. Creo que este proyecto a muchos de los involucrados nos enseñó a trabajar con fe. Como parte de la investigación fui a un estudio de Biblia. Creo que todos hemos tenido diferentes experiencias y acercamientos a nuestras creencias espirituales; en mi caso creo que el proceso fue enriquecedor. La fe se vive de muchas maneras: la fe muchas veces es confiar en que algo que uno quiere va a suceder, es confiar en Díos, confiar en que uno va por el camino correcto.

¿Qué aprendió de este proceso?, ¿qué enseñanzas le deja?

Aprendí a consolidar y confiar en mi equipo. De lo más gratificante fue trabajar con gente talentosa que confiaba en lo que hacíamos. Uno siempre se plantea retos, y si se queda al final del proceso con la paz que siento ahora, eso a uno le da confianza. La verdad me siento muy bendecida por este proceso. Creo que este proyecto tenía un elemento particular que era la imagen e historia de Keylor Navas, pero creo que además de esa historia, que es tan poderosa y que tiene tantos elementos, se abordó de forma sincera y con mucha integridad. Cuando las cosas se hacen con entereza, el resultado se ve. Uno aprende a confiar en el instinto, en uno mismo, a confiar en sus capacidades, a tomar riesgos, a trabajar en equipo. Yo me siento con mucha paz. Me siento orgullosa del proyecto que hice con mucha gente.

En redes sociales muchas personas han expresado que por qué no hacer una película de Franklin Chang. ¿Cómo cree que podría ser escribirla y ponerla en la gran pantalla?

Yo creo que se debe hacer una película de Franklin Chang, es un proyecto que se está ‘cayendo’. Creo que todos sabemos quien es y estoy segura de que hay muchas dimensiones de quién es que no tenemos idea, más allá que hacer una película sobre un hombre que trascendió todas las fronteras, hay que empezar a buscar la historia y eso solo se puede hacer si él tiene confianza en alguien.”Creo, además, que hay muchos ticos dentro y fuera de Costa Rica cuyas historias merecen ser contadas, necesitamos referentes positivos para las generaciones que vienen contando que con esfuerzo, estudio y trabajo uno sale adelante.

”Nada ocurre por casualidad. Tal vez la historia que por la naturaleza del futbol que era claramente desarrollable era la de Keylor. Ahora yo me imagino que la de Franklin Chang debe tener elementos distintos a esta historia, probablemente requiera de un presupuesto mayor porque creo que depende de cómo sea abordada, posiblemente requiera efectos que podrían enriquecerlo, pero creo que se tiene que hacer.

”No creo que porque no exista película de Franklin Chang se debe criticar Hombre de fe, todo en su tiempo y ojalá se desarrolle un proyecto coherente y con fuerza para seguir exponiendo a las personas que nos inspiran”.

Usted menciona la importancia del esfuerzo y el trabajo. ¿Fue así que usted logró sus metas profesionales?

Yo desde chiquitita me pagué mi propio colegio gracias a mi trabajo (en San Buenaventura). Hay que prepararse y trabajar por lo que uno quiere, para mí la educación es clave.”Yo me gradué del colegio, no había donde estudiar cine, hice un curso en el Instituto Nacional de Aprendizaje, que es valiosísimo. Creo que hay que prepararse y trabajar por lo que uno quiere. Todo lo que es gratificante en la vida es resultado de trabajo.

”Todavía estoy pagando mi universidad. Mi hijo Niko nació cuando ya me había graduado de la primera U, empecé a estudiar cine cuando él tenía cuatro meses. Empecé gracias a una beca parcial y a un préstamo, las universidades en Estados Unidos cuestan mucho, pero la beca y el préstamo me permitió obtener la carrera. Más de 10 años después de graduarme sigo pagando la U y lo hago feliz y encantada porque era mi sueño”.

¿Ha vuelto a ver San Buenaventura? ¿Encuentra algo de Rosarito en Dinga?

No he vuelto a ver San Buenaventura. Llevo 20 años sin verlo. Creo que fue etapa linda y enriquecedora para mucha gente. De Rosarito encuentro el amor por la naturaleza.

Usted conoció a José Cortés en San Buenaventura. ¿Cómo empezó la relación?

Yo vivía en los Ángeles. Ya estaba en los veintes, obviamente había una diferencia de edad, pero lo conocía desde siempre, no lo había vulto a ver en muchos años. Todo partió de una amistad y evolucionó a romance después de no vernos muchos años. Fue una relación bonita y producto de eso está Niko.

¿Cómo es Dinga la mujer, la madre?

Disfruto vivir en Costa Rica . Tengo unos caballos en la finca donde crecí en Ciudad Colón. Cuando tengo tiempo me encanta cuidarlos, peinarlos, andar a caballo. Me gusta vivir en ciudad donde con poquitas horas se puede ir a lugares tan bonitos.

”Me gusta leer y ver todo tipo de películas que disfruto aun cuando son malas. Me gusta escribir aunque no sea guiones, yo tengo sueños superclaros y escribo cosas que sueño. Me gusta hacer ejercicio. Tengo pocos pero buenos amigos.

“Yo amé ser mamá. A Niko lo adoro no solo lo adoro por ser mi hijo, sino que disfruto su compañía. Él tiene gran empatía con la gente y lo lee a uno. En un momento de la vida hay un reverso de roles, durante toda su vida yo lo cuidé, le lavaba los dientes y estaba pendiente de él.”Ahorita con este proyecto yo me quedaba dormida con ropa, colapsaba de cansancio y él me despertaba, me mandaba a lavar los dientes y me ponía la cobija, es muy tierno, me conmueve ver la personita en la que se ha desarrollado y creo que mis logros también son sus logros, todos sus sacrificios enriquecen lo que sea que yo hago. Siempre fui obsesiva con trabajo y estudios, desde que Niko está chiquitito traté de involucrarlo en mis actividades”.

Fernanda Matarrita Chaves

Fernanda Matarrita Chaves

Periodista y Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Latina de Costa Rica.